samedi 31 juillet 2021

El misterio del cuarto amarillo de Gaston Leroux

 


Hola, buenas gentes que tenéis la enorme paciencia de leer mis sinsorgadas día tras día, noche tras noche, semana tras semana, año tras año. El trataros así, queridas gentes, me evita el avispero de tener que enumerar todos los géneros a los que dedico mi mensaje, que hay quien se pone como una hidra con esas cositas.

Pues iba a deciros que, realmente no está el tiempo para alegrías en mi país de residencia, inundado y semi arrasado por ese cambio climático que no existe, según algunos. Yo tuve la suerte de salir de Bélgica de vacaciones un par de días antes del desastre, pero mi pensamiento está con ellos. Haciendo de tripas corazón (ello, me hace el corazón muy grande, porque mi tripa lo es), me voy a sobreponer y contaros mi última lectura. "El misterio del cuarto amarillo", que fíjate tú por donde, no había leído todavía, a pesar de que en mi infancia cada vez que desaparecía algo en casa, los adultos decían "¡Oh!, esto es el misterio del cuarto amarillo". 

La novela la leí en versión original, en francés, pero tranquilos: hace varios miles de años que está traducida a la lengua de Galdós (estoy harto de que siempre se llame al castellano "la lengua de Cervantes"):



La novela fue un hito en las novelas de misterio de finales del XIX, al mismo nivel que las novelas de Poe o de Conan Doyle. Su autor, Gaston Leroux, era periodista, magistrado, y lo que le echen:


Gaston Leroux


La novela ha sido llevada al cine varias veces. en 1920, en 1933, etc. No os doy fechas exactas, gurriatos para no equivocarme, que luego me lo reprochan algunos ¡Sorokin, mientes, etc, etc!


El personaje principal es Rouletabille, un joven periodista de dieciocho añitos, que resuelve el misterio de una forma brillante. En la versión fílmica de 1933, el joven reportero es interpretado por Serge Reggiani, que francamente, no da la edad, pero no se le ve mal en el papel:



Quien iba a decir que treinta años después estaría cantando con ronca voz que "los lobos han entrado en París" Y si no os acordáis de la canción, podéis pinchar aquí.

Está clarísimo que Hergé se inspiró en Rouletabille para su Tintín:

Tintín, el joven reportero del "Petit vingtième" y su fiel Milú

Otro joven repórter que resuelve caso tras caso, con la ayuda del Capitán Haddock. Otro clasicazo, Rouletabille también tiene un amigo, mayor que él, que relata los hechos y no entiende nada, como Sherlock Holmes y Watson, otro par del estilo.

El misterio de la novela sucede en un supuesto Castillo de Glandier. Lo he estado buscando en los mapas, pero lo que aparece es una Abadía, aunque he encontrado una supuesta foto del castillo:


El supuesto castillo se parece al Castillo de Moulinsart, de Tintín, como podéis ver en esta foto que le he hecho a la taza del desayuno con la que calmo mis ganas de café matutinas. Pobretica la taza, tenía unas ganas enorme que le hiciera una foto:


Pero venga, Sorokin, que te pierdes en los preámbulos y no vas al grano. Vamos al libro. Leroux cuenta un misterio totalmente irresoluble, Una habitación cerrada, en un anexo del Castillo, donde duerme la víctima, la Señorita Stangerson, mientras su padre trabaja en un laboratorio anexo. Un grito de la moza, pero el cuarto está cerrado a cal y canto y para entrar tienen que forzar la puerta. Dentro está la chica, sola, sin conocimiento. Todas las puertas y ventanas cerradas y sin forzar. Leroux dibuja un mapa para que te des cuenta gráficamente.


1 El cuarto amarillo, con su única ventana, enrejada y su única puerta que da al laboratorio
2 El laboratorio con dos grandes ventanas enrejadas y dos puertas, una al vestíbulo y otra al cuarto amarillo
3 Vestíbulo con una ventana sin rejas y una puerta que da al parque
4 Cuarto de baño
5 Escalera que lleva al granero
6 La chimenea del pabellón

El autor te da una serie de falsas pistas para desorientarte, dejando incluso caer que hay algo de magia negra o de transmutación de los personajes. Habla incluso de Houdini, el mago de las escapatorias. Para acabar de liarte, hay una segunda aventura, en el mismo palacio, donde se escapa el culpable ante los ojos de todos. Además, hay una misteriosa dama de negro y una bestia que ruge por las noches.

Cuando ya estás hecho un lío, Rouletabille, claro, desvela el misterio, donde no hay nada de sobrenatural y deja abierta la puerta a otro misterio que tendré que leer. En fin, os la leéis si no lo habéis hecho ya. Seguro que lo pasáis bien si os gustan los misterios.

Sí es cierto que la dama de negro existe. De hecho aquí está con Rouletabille (versión 1988) enfrente de Nôtre Dame de Paris. 


Y esa foto me sirve para enseñaros la aguja de Viollet-le-Duc que despareció en el incendio de hace dos años.


Así, sin aguja, está ahora Notre Dame. Triste, muy triste;


Leroux, en el capítulo VI hace un comentario sobre Viollet-le-Duc, diciendo que crea extraños conjuntos dispares. Viollet-le-Duc fue muy criticado en la Francia de la época precisamente por eso, por crear esa especie de monstruos arquitectónicos que ahora ya no nos parecen tales. Claro que, en su día la mismísima torre Eiffel fue considerada un engendro y ahora todo el mundo se maravilla.

bueno, os voy a dejar solos un rato (ya era hora Sorokin) me voy a echar la siesta que estoy en Madrid y hace calor. Besotes enormes

lundi 14 juin 2021

Cocinando con las cocineras de Ibiza, de Marta Torres Molina

 


Hola, buenas tardes, mis queridos, queridas, amigos, amigas, amigotes, amigotas, buenas gentes (y malas, quién soy yo para decidir quien lee mis tontunas), desocupados lectores (aviso, la frase es del Quijote, no es que os diga en qué tenéis que ocuparos). Hoy os voy a dar la turra (la lata, la brasa, la "turra" es muy bilbaíno) hablándoos de un magnífico libro de Marta Torres Molina: "Cocineras en Ibiza". Marta, también conocida como "Dorothy con tacones" por su blog, del que soy seguidor desde hace tiempo, ha escrito un libro precioso, que os recomiendo. El libro cuenta la vida de diez cocineras ibicencas e incluye un montón de recetas de cada una de ellas. Naturalmente, vuestro amado bloguero (yo mismo) ha querido ensayar alguna de las recetas. Este es el relato de mi intento, queridos seguidores/seguidoras (que no, que no me pilláis).

Estuve en Ibiza hace ya miles de años, ya ni me acuerdo cuantos. Debe hacer tantos, que esta buena ibicenca que aparece en la foto se ha vuelto de piedra. como la mujer de Lot. El sujeto que aparece a su lado y que tiene la barba y el pelo negros (y no grises, pardiez), me recuerda a alguien, en fin, no sé.




Pero volvamos al libro de Marta, Sorokin, que te enrollas más que una persiana andaluza. Todas las protagonistas, tal como lo cuenta el libro, son mujeres firmes y decididas, que se han hecho a los fogones a base de currar. A mí, la que más me ha impresionado es Lolita Costa Planes, nacida en 1920 (casi nada) y que ha recibido en su restaurante desde Freddy Mercury hasta Mario Conde. Pero, en fin, por ensayar un plato, he elegido las lentejas viudas de Pepa Planells:


Pepa Planells. La foto, por supuesto es del libro


He elegido las lentejas, porque A) adoro las lentejas. B) es una receta facilita para empezar (Haré otras, os lo prometo)

Los ingredientes son: Lentejas precocidas, alcachofas, una cebolla, una zanahoria, un ajo, un tomate, unas judías verdes, una patata, una ñora... (¿una ñora?, ¿de dónde vas a sacar una ñora, Sorokin?. Os lo explicaré más adelante, no se me arremolinen, como decía Cantinflas)


Así es que me tuve que ir a Chez Galip, mi suministrador turco de frutas y verduras, del que ya os hablé aquí, pinchad, pinchad buenas gentes:



Y me senté en la terraza a cortar las verduras:



Tenía, naturalmente, a mi lado una copa de Champagne Vranken, para ayudarme en mis sobrehumanos esfuerzos.

Lo más difícil fue pelar las alcachofas, pero debo deciros, queridos míos, que son ellas las que crean la diferencia. Dan un sabor único.

Bueno, pues con un poco de aceite de oliva, primero pocho la cebolla en trozos grandes, un ajo machacado y... la "pseudo ñora". Os explico, son unos pimientos choriceros que compré en el mercado de Alicante en 2017 durante una excursión de blogueros a Tabarca. Pinchad si ello no despierta un recuerdo vivo en vuestros corazones:




La pseudo ñora:


Vale, cuando todo está pochado se ralla el tomate:


Y se le añaden unas hebras de azafrán



Por supuesto, luego se añade agua, las lentejas y las verduras y se pone a hervir. El libro habla de 30 minutos, pero yo lo tuve más tiempo, hasta que constaté que todo estaba hecho


Y luego procedí a hacerlo desaparecer en mi estómago. Debo decir que el libro habla de añadir unos cuartos de cebolla cruda como acompañamiento, Yo pasé de ese consejo, pero seguí otro que consiste en añadir un punto de sobrasada, aprovechando que había traído de España tan sabroso ingrediente. Pero claro, ya no son "viudas", son lentejas con compañía.



Tal vez os parezcan muy caldosas, pero así es como le gustan a vuestro amado bloguero. Entre tanto, os prometo que haré otra receta.

PS: Gracias a Marta por enviarme el libro. ¡Dorothy, vuelve a tu blog, tus seguidores te echamos de menos!

Besotes grandes y variados

dimanche 30 mai 2021

Visita a Genalguacil, el pueblo museo, seguido de un par de interesantes recomendaciones

 


Hete aquí mis queridos y queridas amigotes y amigotas, amiguetes y amiguetas, ilusionados lectores e ilusionadas lectoras (esta vez no me pilláis) que  vuestro amado y admirado bloguero Sorokin consiguió escapar de su encierro bruselense en cuanto nos dieron permiso para salir del país, así es que vuestro seguro servidor y su compañía consiguieron un billete de avión, se hicieron un SCR y un PLF  (suena fatal, pero no es nada obsceno) y se largaron una semanita larga a Andalucía.

Aparte del natural descanso que implica el estar al lado del mar a 24ºC, huyendo de las lluvias belgas, decidimos ir a visitar lo que sus habitantes llaman "el único museo habitado del mundo": Genalguacil, el pueblo museo, en plena Serranía de Ronda:



Google recomienda, o más bien propone, dos rutas desde Manilva, que es donde nuestros espíritus fatigados se solazaban.



Yo os recomiendo, si queréis ir, que toméis la ruta por Gaucín (ya os hablé de tan singular pueblo. Pinchad aquí si vuestra memoria os falla). Es una carretera que tiene más curvas que la peluquera de mi barrio, que levanta oleadas de admiración cuando se pasea (ojo: no me acuséis de machismo, es un hecho constatado), pero que está en buen estado. Para volver se me ocurrió coger la otra carretera, cosa que os desaconsejo formalmente, porque, además de curvas, está llena de desprendimientos del terreno y zonas con el firme dañado.

Pero bueno, que ya estáis a la entrada de Genalguacil. Hay un aparcamiento a la entrada que tiene un letrero totalmente cabalístico:


A ver si alguno de vosotros, inteligentes lectores me explica qué entiende en ese galimatías.

Pero, en fin, la primera escultura os saluda antes de entrar. Es un tronco de árbol con unas misteriosas caras:


Mucho más comprensible es otra escultura en un tronco que está en el interior del pueblo:


Si seguís andando por sus calles empinadas, podréis ir contemplando una escultura tras otra.



La ofrenda de Yolanda Zabala



La muñeca preñá, de Mercé Iglesias



Fusión, de Jaime Becerra



El Patarino, de Ramón Paredes



Impulso, de Alfredo Coza


Y no os sorprendáis si en un recodo de una calle aparece la mismísima Pantera Rosa.


En el extremo del pueblo, aparece volcada sobre el vacío, "Abrazando la luz" de Antonio y Nuria Haro.



Si seguís el recorrido por el pueblo, podréis comprobar que el arte popular está presente por todos lados:


Y para relajaros finalmente, podéis seguir hasta la Plaza Mayor, con unas vistas maravillosas de la Serranía:



Si después de terminar el recorrido y sobrevivir a la ruta gris (ver mapa, más arriba), llegáis a Sabinillas, podéis visitar para continuar inmersos en el arte, la exposición de pinturas de J.D. Smith en el bar "Florita", en el paseo marítimo.  Lamentablemente creo que se termina el día 31, así que os queda poco tiempo. Bueno, tal vez la prolonguen: (*)



Y como colofón de tan maravillosa jornada, os recomiendo que vayáis a la Brasserie Belge, "QG" de nuestro amigo José González, sitio de reunión de todo el mundillo belga de la región:



En QG hay más de cien cervezas belgas. Por ejemplo, una fastuosa "Kwak" con su vaso especial y todo (cuidado al llegar al final, que no salte la cerveza fuera del vaso, sería una pérdida)





Además, este año, como novedad tiene algunas tapas belgas, como estos jugosos mejillones, amén de hamburguesas, patatas fritas a la belga, filete americano. Si no sabéis lo que es, preguntad a un belga. Los franceses lo llaman "tartar". En fin, hay un diccionario belga-francés para los que habláis francés, pero no belga. 

Bueno, voy a dejar de daros la brasa, que  ya estuvo suave. Y es domingo. Venga besotes, besazos, besines y, en general, besos.

(*) Me informan que "Florita" ha cerrado. En su mismo emplazamiento va a abrir un nuevo restaurante que se llamará "La Paloma". Las pinturas de Justin (J.D.Smith) se quedan para el nuevo restaurante, que abrirá el 5 de Junio.


mercredi 28 avril 2021

Leonor de Aquitania, una reina por delante de su tiempo

 


Mis queridos amigos, amigotes y amiguetes (1). Con esta historia de las vacunas, de cuándo nos toca y cuándo no nos toca, de que si la tal vacuna es para mayores hoy, y para pequeños mañana, de que si no va a haber suficientes para la segunda dosis y esas cosas, casi se me pasa escribiros. Y, os diré la verdad, no hay cosa que más placer me da que escribir a mis amigos, así es que ¡aquí estoy, dispuesto a contaros las últimas tontunas o simplezas que se me ocurran!. 

Os voy a contar hoy, mis impresiones sobre el libro de Eva García Sáenz de Urturi (espero no equivocarme con el nombre, porque cuando yo iba al Cole hace mil años, había Sáinz, Sáenz, Saiz y Saez en mi curso y ¡válgame San Jenaro cómo se ponían cuando te equivocabas con el acento!).

Pues, al grano Sorokin, que te enrollas. Os decía que he leído el libro de la Sáenz. Es un libro-novela histórica sobre una parte de la vida de Leonor, Eleanor o Alienor de Aquitania. Muy interesante. Ya sé que sabéis de sobra  donde está Aquitania, pero por si acaso hay algún despistado, os pongo el mapa. Es una de las regiones más ricas de Francia e incluye varios departamentos, incluido el País Vasco francés, pero, sobre todo, El Bordelés, con los vinos franceses más famosos desde la prehistoria (ya sé, ya sé, exagero, es que si no, me aburro, ya lo dice el nombre del blog)




Los viñedos, son magníficos, limpitos y ordenados, como se ve aquí:



Naturalmente, no podía faltar la foto de ese turista que siempre se mete en medio de mis relatos. Vaya plasta de tío:




Bueno, vuelvo al libro. Es un relato que cuenta hechos históricos mezclados con aventuras novelescas, lo que lo hace muy entretenido. El padre de Alienor muere en Compostela durante una peregrinación. Se supone que envenenado. Es de esperar que fuera un poco menos cabezón que este peregrino que aparece en el frontis de una iglesia en Croacia:



En el libro, hay muchas cosas que son invención de la Sáenz de Urturi, como la historia de los gatos aquitanos o como la historia del "nudo de Bagdad", que no sé si será histórico o no, pero para la que no he encontrado ninguna referencia. Sí es aparentemente cierto el método de tortura del "águila de sangre". Vale, os lo leéis, que no he cenado y las cosas desagradables me desagradan. 

Leonor se casa con el heredero del trono de Francia. Exige que la boda sea en Burdeos, pero luego, como es lógico, se va a París. El rosetón de Notre Dame no existía entonces, pero a mi me encanta, así que os pongo la foto:


Uno de los capítulos que más me han impactado es el de la predicación de San Bernardo para llamar a una nueva cruzada, prometiendo la salvación eterna a todo el que participe y haciendo un espectáculo digno de unánime aplauso. Eleanor se va a la cruzada y vuelve, lo que es un hecho histórico. Eleanor es muy joven todavía, se harta de su marido, el Rey y se divorcia de él. Aquí se acaba el relato de Eva García, pero el hecho es que se casa con el Rey de Inglaterra. Tal vez la autora vaya a obsequiarnos con una segunda parte.
En Inglaterra tiene varios hijos, entre ellos, pásmense, mis amigos, Ricardo Corazón de León y Juan Sin Tierra. Podría decirse que es la madre de la Inglaterra moderna que, además, reclamó Aquitania para el trono inglés.

Pero vuelvo a las cruzadas. Una vez con el gusanillo de querer saber más (feo vicio que siempre me acosa), me he leído un libro precioso de Peter Frankopan:


Un libro totalmente histórico, pero escrito con esa amenidad que tan bien dominan los historiadores ingleses. La tesis de Frankopan es que, los relatos de la primera cruzada siempre hacen hincapié en el papel del Papa y desprecian el papel de Bizancio.

Bizancio era, en realidad, el mayor imperio que quedaba entre Europa y Asia. En 1050 estos eran sus límites:


Pero estaba acosado en Asia Menor por los turcos, en el norte por belicosas tribus como los pechenegas y en su flanco occidental, por los normandos. El emperador, Alexis I Comneno, pidió ayuda al Papa, a pesar de que las dos iglesias ya se habían separado. El Papa, Urbano II, que no debía ser tonto, y que estaba en estado de guerra con el Emperador de Alemania y con un antiPapa que ocupaba Roma, dijo "¡A por ellos ohé!" y se fue a Clermond a predicar la cruzada. Fue un éxito. Los caballeros francos se pusieron en marcha. Entre ellos, Godofredo de Bouillon:



Castillo de Godofredo de Bouillon, en el sur de Bélgica

Con un castillo tan triste, no es de extrañar que prefiriera irse al solecito de Palestina. La cruzada tuvo mil vicisitudes y, al final, los cruzados conquistaron Jerusalén. Entre tanto, Alexis I salvó Constantinopla, la mayor ciudad de la época, que, sin duda no ofrecía el aspecto tan lleno de mezquitas que tiene el Estambul de hoy:


Estambul visto desde Topkapi

Ya existía Santa Sofía, a la que, tras la conquista de Constantinopla por los turcos en 1453,  le agregaron  unos minaretes y la copiaron a mansalva:


En el interior, todavía pueden verse los mosaicos bizantinos (Si Erdogan no los ha borrado, que es capaz de todo)



Para acabar, que es tarde y tengo que cenar, os pongo una foto de la costa Oeste del Imperio, la Ciudad de Dubrovnik; A ver si cuando se pase el virus os animáis y vais a visitarla:




De Palestina, no tengo fotos aunque sí he estado hace mil años (tantos que no tenía cámara de fotos), pero valga esta foto que hice en Túnez y que da una idea:



Y venga, amigos y amigas, dejo de daros la brasa y me voy a cenar. Grandes besotes

(1) Debo hacer notar, respetable público, que uso el masculino como inclusivo, tal cual dice la Real Academia Española. No soporto horteradas tales como "amigues,amigxs, etc". Así es que, por favor, leed: Queridos y queridas amigos, amigas, amigotes, amigotas, amiguetes y amiguetas", ¿vale?