Heme aquí de nuevo, mis queridos amiguetes, lectores, coleguitas y demás peña. Los vientos que me llevaron hasta las costas del mar de Andamán me han devuelto "au plat pays" (el cual para mi pasmo y sorpresa, me ha obsequiado con un solecito bastante aceptable). Y, en fin, tras una durísima pelea con Belgacom que me había deconectado de Internet por motivos cabalísticos que no voy a detallar aquí, vuelvo a daros la brasa.
Para meteros en harina, os diré que esta foto está tomada en la isla que se da en llamar "phi phi" y que las gentes del lugar pronuncian (sin coña) "pí-pí". La isla es una maravilla tropical y todo eso y, en una de sus costas escarpadas está esta cueva, conocida como "the Viking cave" sin ninguna razón aparente, porque aunque los vikingos se pasearon bastante por el mundo mundial, es poco probable que asomaran sus cuernos por aquí.
Lo interesante es que, aparte de que la cueva ha sido históricamente refugio de piratas malayos y habitación ocasional para la gente del mar, son esos andamiajes de consistencia dudosa que se ven, y que se usan para coger nidos de golondrinas. Pues sí, las golondrinas hacen sus nidos en esas paredes. Nidos que alcanzan precios de fábula en los mercados gastronómicos de la zona y que parece que tienen importantes virtudes afrodisiacas. Yo, ¿qué queréis que os diga? no he tenido ni la mas leve tentación de probarlos. Me he limitado a los pececillos del lugar, gambones y alguna langosta a precios irrisorios. Ya os contaré.