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Es un hecho demostrado hasta el aburrimiento que existe una conspiración universal entre todas las cadenas de televisión para impedirnos dormir. Tooodas se empeñan en poner las mejores películas a unas horas inversosímiles. Ayer, por ejemplo, en TCM Bélgica pusieron "Philadelphia Story" de George Cukor a partir de la una de la madrugada. Yo, pánfilo e inocente pichón, la vi empezar y me dije: bueno, la dejo grabando y me voy a dormir. Je, je, pobre infeliz: desde el primer minuto, me quedé como pegado al sofá, con los ojos y las orejillas fijos en la pantalla. Y sin parpadear ni moverme salvo para soltar alguna estridente carcajada de vez en cuando. Me reí, disfruté, se me olvidó la hora, me enamoré de Katherine Hepburn (que ya tiene bemoles la cosa), me partí de risa con James Stewart... Encima, cuando se acabó, a las dos y media y me fui al catre, no podía pegar ojo reviviendo los momentos más geniales del film (casi todos).
En todos los manuales y libros de cine, consta que Cukor es un magnífico director de actrices, pero aquí, con Katherine Hepburn el resultado es sensacional. Pero no sólo eso, todo el reparto está genial. A Jimmy Stewart le dieron un óscar por su actuación. He estado dando vueltas por la web y he leído que hay gente que pensó en su día que no se lo merecía. Echad un ojo a esta escena en la que llega borracho a casa de Cary Grant y ya me diréis:
No importa que los que no entendáis inglés no os cuesquéis (aunque los diálogos están llenos de miga). Fijaos en sus gestos, en su cara y en su forma de hablar. Dice la leyenda que los hipos de Jimmy no estaban en el guión, que fue una morcilla que metió por propia iniciativa, que Cary Grant tuvo que hacer enormes esfuerzos para no partirse de risa y que por eso mueve las manos de forma compulsiva por debajo de la mesa.
En cuanto a la Katherine, está impresionante. Es casi increíble que una mujer que es como una escoba lista a impartir estricta disciplina inglesa (con enormes ojos, eso sí), resulte tierna, atractiva y ¡sexy! y si no, ahí va una de las mejores escenas de la peli para demostrarlo:
El Jimmy no debe ser tan tirillas como parece porque la lleva en brazos con total soltura. Oye, que ya sabemos que eso no es tan fácil: una vez (si hay niños que se vayan a dormir), tras una tórrida escena en un sofá intenté tomar en brazos a la maciza en cuestión, fuí dando traspiés por el pasillo y casi doy con sus huesos (y carnes) en el suelo.
Fijaos en como va moviendo la pierna al ritmo de "Someday over the rainbow" y la cara que pone cuando ve a su ex-marido y a su novio. Genial. Y ¿cómo mueve las manos para decir "good night"?
En fin, que lo pasé genial, que no me di cuenta de la hora, que estoy dispuesto a verla todas las veces que sean necesarias hasta que me la aprenda de memoria. Si podéis, no os la perdáis. De verdad