DIARIO DE UN ABURRIDO
dimanche 16 mars 2025
Febrero en Andalucía.
mercredi 12 février 2025
Fin de semana en París
O estas vieras. Bueno, como hacen por el continente , son solo el corazón de las vieras al que le ponen salsita. No sé que rayos harán con el coral, tan rojito y tan bueno:
Y vale, ya no os robo un segundo más de vuestro valioso tiempo, que suponge que os estáréis relamiendo ante la vista de tan delicados manjares.
Al día siguiente, tras dormir lo necesario, nos fuímos (¡Cömo no!) A dar una vuelta por Montmartre. Pero hacía tanto frío que la Place du Tertre que normalmente está bullendo de pintores, estaba casi vacía
Pero bueno, fue un fin de semana agradable. Yo hacía un par de años que no iba por París, así que me lo pasé bien. Eso sí, ni pisamos el Barrio Latino, ni Notre Dame, ni nada. Moulin Rouge, Y nota: el restaurante Bouillon está bien, solo tenéis que armaros un poco de paciencia. Otra cosa: como el champagne es caro yo pedía Cava que aquí en Bruselas , es normal. Pero ¡ay! en Paría pides Cava y te dan un "prosecco" italiano que hay que echarle, coraje y valor para beberlo.
He sido veloz ¿o no?
Besotes variados
samedi 7 décembre 2024
Viaje a Portugal , segunda parte: al norte del Duero. Guimaraes y Braga
Como veis, tambien hubo una sesión de fados, Aunque no me quedó claro si eran estilo Coimbra o estilo Lisboa. Ya aprenderé.
Un poco de rollo histórico: Portugal es independiente desde el siglo XIII: En principio, era un condado dependiente del Reino de León, pero el devenir histórico lo empujó a la independencia. Luego, luego os hablo de Guimaraes, que es la ciudad donde nació Portugal, pero no se os impacientéis, gurriatos. Primero os voy a hablar de Braga, que es la capital de la provincia donde está Guimaraes.
Braga es un ciudad grande, para los estándares portugueses. La catedral, como todas las del norte de Portugal, es románica:
mardi 12 novembre 2024
Viaje a Portugal, remontando el Duero
Buenas tardes, queridos lectores y amigos. Heme aquí de nuevo dispuesto a daros la brasa, la turra o el rollo, como queráis, para contaros mi aventura portuguesa. La historia es que vuestro seguro servidor hizo un crucero por el Duero y os voy a contar varias cosas.
Mi viaje empezó en Oporto, nos embarcamos en un barco con todos las lujos (Sorokin no iba a ir en cualquier barquichuelo)
Estuve en Oporto hace años, pero quedé encantado como la ciudad había evolucionado en los últimos tiempos, convertida en una de las ciudades más bellas de Europa (y conozco a casi todas).
Ambas riberas del Duero ofrecen entretenimiento en vivo durante el día y la noche. Como podéis ver, aquí os pongo unas fotos de la vista de Oporto desde Vilanova de Gaia.
Vilanova de Gaia, al otro lado del río Duero
Ambas ciudades están unidas por varios puentes. Como supogo que sabéis, el más impresionante es el puente Eiffel que se puede ver en la foto de cobertura.
La ciudad de Oporto es también un destino turístico, con sus calles en cuesta. Estuvimos en la Catedral, donde el exterior y la arquitectura no puede ser más románico
Su construcción data de los siglos XI y XII, cuando Portugal inició su tradición histórica. Posteriormente se añadieron elementos góticos y barrocos. El oro y la plata se reflejan en todas las partes, en los altares, en las capillas:
Otro edificio destacado es la Bolsa de Comercio, con un interior magnífico
Después del primer día en Oporto, el barco empezó a remontar el Duero. El Duero mantiene una considerable diferencia de nivel entre la parte española y la desembocadura en Portugal. Este desnivel es muy útil para la creación de centrales hidroeléctricas, pero no es fácil enfrentarse a una catarata en el barco, por eso son necesarias cinco esclusas entre Oporto y la frontera: Pocinho, Valeira, Regua, Carrapatelo y Crestuma. . El desnivel más profundo es el de Carrapatelo, que tiene un desnivel de 35 metros.
El paso de la esclusa es impresionante, porque el barco pasa muy justo, unos centímetros entre el borde del barco y el borde de la esclusa.
Esclusa de Carrapatelo
El Barco sigue hasta Regua, donde tuvimos que coger un autobús, para hacer un primer viaje hasta el Palacio de Mateus (sí, ese, ese, el del vino rosado Mateus, muy apreciado en Europa, pero que su servidor no aprecia demasiado) Eso sí, los jardines son magníficos.
El autobús continuó hasta un hotel rural.