vendredi 5 février 2021

Un relato de terror y un salmón marinado para calmarse después

 



La Mano




Me confieso ante vosotros, lectores, aterrado y consternado, por todas las atrocidades que he cometido en mi miserable vida. No sé quien soy: un ser extraño se apodera de mí, robando mi entendimiento y mi voluntad sin que yo pueda hacer nada por impedirlo. Mi cerebro, mis sentidos, mis ojos, no me pertenecen. Dios me perdone, entonces me invade un estado de agitación febril y después... el olvido. Cuando mi verdadero ser, este que os habla, vuelve a tomar el control, no me acuerdo de nada de lo que ha pasado, mi memoria se borra, se aniquila.

Ayer viajaba en un autobús: Estaba sentado al lado del pasillo. Una fila delante de mí, había una mujer joven. Tenía una mano bellísima, de artista, llena de estilo, con unos dedos larguísimos, con los que se acariciaba su melena. No pude despegar los ojos de esa mano, suave, pensé en cómo sería tocando un piano, con esos dedos tan largos y tan sueltos, que parecían vivir libres e independientes.

Cuando el autobús llegó a la siguiente parada, ella se bajó. Yo también me bajé. Estaba anocheciendo, hacía frío y las luces de la calle brillaban con un aura nebulosa. Pero no la perdí de vista, la seguí.

No me acuerdo de más. Me desperté en mi cama y noté algo extraño junto a mi cara, me giré...y ahí estaba la mano, junto a mi cabeza. Me quedé aterrado. Oh Dios, ¿qué había hecho? Presa de un fuerte temblor miré bien la mano y vi que tras la mano había un brazo largo y tras el brazo, un cuerpo, un bello cuerpo de mujer. Un mechón de cabellos le cubría el torso... y el cuerpo ¡habló!

- Son trescientos euros, como quedamos, Javier y no se lo diré a tu mujer.

Pues bien, queridos y atribulados lectores, para compensar el terror que, sin duda, os ha producido el relato, he decidido hacer un salmón.

Salmón marinado al estilo de Dorothy, con un pisto de calabacita

La receta del salmón marinado, la publicó "Dorothy con tacones" en su blog, en el que alterna reseñas literarias con magníficas recetas de cocina. Lo mejor (y lo más sabio) que podéis hacer llegados a este punto de nuestras vidas es ir a consultar la receta original, para no fiaros demasiado de las pobres aptitudes recetarias de este, vuestro aburrido bloguero. Para tal fin, no tenéis sino que pinchar aquí.

Dorothy habla de un kilo de salmón. Yo, por si acaso la changaba, solo usé un pedazo de tan sabroso habitante de los mares y ríos de unos 400 gramos. Helo aquí:


Para el proceso, usé azúcar (usé azúcar de caña, porque es la que tenía a mano. No sé si fue un acierto, podéis usar azúcar normal, blanquita, qué rayos), sal gorda, pimienta negra molida y eneldo. Las proporciones fueron, un 60% de sal y un 4o% de azúcar. La pimienta negra, dadle gusto al manubrio, y el eneldo, bien picadito


Hice la mezcla en un bol, mientras escuchaba la trompeta de Winton Marsalis en mi estéreo (si sois buenos, otro día os pongo algo del bueno de Winton)



Cubrí la tajada de salmón con la mezcla:




Lo cubrí con un papel de aluminio, y le puse peso encima. Utilicé dos cervezas sin alcohol, que pesan bastante y que, desde luego nuuunca han sido mejor utilizadas (debían llevar en mi nevera varios años). Y ¡hala! al frigorífico:




Lo tuve en la nevera más de veinticuatro horas, observándolo de cuando en vez (o de vez en cuando, que es lo mismo) y quitando el almíbar que se produce por el agua que suelta el salmón:



Bien. Y ahora, para no comérmelo a palo seco, hice un pisto de calabacita (de esta parte, soy responsable absoluto). Pochando cebolla, pimiento rojo, pulpa de tomate y un calabacín cortado en dados. Y vosotros, inteligentes lectores me preguntaréis: ¿por qué lo llamas "calabacita" si es calabacín? La respuesta podría ser, porque sí, porque me da la gana. Pero eso sería muy mal educado, así es que os diré la verdad, son mis ecos mexicanos: en México se llama así el calabacín.




Añadí unas gotas de magia:



Y eso son mis ecos moscovitas: ¿qué queréis?, uno es que, aparte de ser de Albacete es un poco de un montón de sitios más. Y he aquí, como quedó el asunto:


Bueno, pues espero que el placer de pensar en este sabroso platillo os haya recompensado del terror que habéis pasado al principio de este blog.

Grandísimos besotes. 

mercredi 13 janvier 2021

Adiós 2020. Hola 2021


 
Hola, queridos amigos, lectores, parientes, familia, allegados (vosotros sabréis en qué categoría os colocáis, sobre todo, los allegados, de los que nuestros sabios dirigentes no saben gran cosa, lo que ha originado serias disputas entre ellos -los dirigentes, no los allegados-)

La idea original de esta entrada de este maravilloso blog, era felicitaros a todos efusivamente para celebrar que se ha acabado uno de los años más cabrones de los que mi pobre y esquemática mente se acuerda, cuando ¡Zas! chúpate esa mandarina, el recién estrenado 2021 se estrena con una borrasca monumental, que, por lo menos, tiene un nombre precioso, "Filomena", que nos ha dejado enterrados bajo varios metros de nieve. Pues sí, amigotes, servidor pasaba por Madrid, rumbo a Bruselas y aquí sigo desde hace varios días. Para que os hagáis una idea, así estaba ayer el portal de mi casa madrileña:


Pero en fin, eso son accidentes menores, a la espera de que vuelva a funcionar el aeropuerto de Barajas, os voy a contar, si queréis leerme, cuales han sido los eventos que han marcado para un servidor este año que se va y que espero que no vuelva.

Naturalmente, el año empezó, como se debe, con un banquetazo (no saco las viandas, que vais a sufrir):


En Bruselas todo era normal, la feria de Navidad, pomposamente llamada "plaisirs d'hiver" (los placeres del invierno), con uno de los mejores tiovivos que yo conozco, con su hombre volador, sus chiringuitos pringosos, etcétera.


Con una preciosa exposición de Paul Delvaux en el Museo del ferrocarril (a Delvaux le encantaban los trenes). 



Pero, hete aquí que el malvado virus se nos iba colando en nuestra vida cotidiana, y poco a poco, empezaban a surgir confinamientos, cuarentenas, mascarillas y otros elementos necesarios para intentar controlarlo. Sin grandes resultados, por el momento, justo es decirlo.

El doce de Marzo, vuestro amado bloguero, estaba paseando por Bruselas, y le hice una última foto a Jacques Brel. El trece, tomen nota, mis amigos, se decretaba el confinamiento.


Estatua de Jacques Brel. No es que se le parezca mucho, pero se le ve con bastante voz

En cuanto a viajes, ya os podéis suponer. Uno que tiene el espíritu viajero, ha tenido que conformarse con revivir viajes del pasado. Manda narices, servidor que saltaba el mismo día de Moscú a Kiev, de Rio de Janeiro a la Ciudad de México o de Helsinki a Vladivostok... Pero oye, hay que sobrevivir.

En todo caso, he hecho un par de viajes, no lo voy a negar. Este verano estuve en Manilva:



Con el encanto final de una capa de niebla que nos invadió al terminar Agosto:



Una excursión de fin de semana a Ostende:



La catedral de Ostende



Y, de nuevo, un fin de año en Manilva. (Fin de año del que todavía no he vuelto, gracias a Filomena)




Casares visto desde Manilva



La playa de San Luis de Sabinillas en una noche de luna, medio oculta, tímida, entre unos jirones de nubes

Para compensar lo escueto que ha sido mi relato viajero, os voy a hablar (os aguantáis, si no, no haberos metido aquí, mezclándoos  con los aburridos) de lo que he leído. 

Para empezar, en la categoría "non-fiction", como dicen los anglos, un libro imprescindible si os interesa la Geopolítica:


Tras la segunda guerra mundial, los ingleses y los estadounidenses se enzarzan en una disputa enorme por el control de Oriente Medio. Inglaterra pretende recuperar su imperio, mientras que los americanos (que son los que realmente han ganado la guerra) les bajan los humos recordándoles que les deben un enorme cantidad por sus préstamos. El reparto está delineado: Los americanos controlan Arabia Saudí y tienen al lobby judío en Washington apoyándoles (o viceversa).. Los ingleses controlan Iraq y Siria. Leedlo, es fascinante.

Otro libro que me ha impresionado, ya hablando de literatura es Palinuro de México de Fernando del Paso






Para recuperar clásicos, "Cumbres Borrascosas" en una infame traducción.




Y por hacer un poco de broma, he recuperado este incunable que tenía en mi biblioteca:



pero he leído muchos otros libros que me han gustado. He aquí un resumen fotográfico:




Pero, hablemos de gastronomía, que es otra de las cosas en las que he pasado mi tiempo.

Cuando todo esto se acabe, os recomiendo el Vol-au-Vent de la Taverne du Passage en Bruselas.




El "foie gras au torchon" (no sé cómo se dice eso en la lengua de Galdós: ¿fua gras en un trapo?) de Pas de Chi-Chis. fue un encargo para recoger y comer en casa.



O... ¿qué os voy a contar, los boquerones de la Escollera, en Estepona?.




He cocinado mucho, pero como ya os lo he contado en el blog, no voy a daros más la turra. Básteme, por lo chulas que quedan las fotos, el rodaballo con espárragos y almejas



O un costillar de cordero a la francesa, asado entero (los franceses lo llaman "couronne d'agneau") con endibias y habitas tiernas. Ved, amigotes, como lo mira el viejo de Toro:

 

Y vale, ya estuvo suave. buen rollo os he metido. Pero en fin, aquí andamos. 

¡¡¡¡Feliz 2021!!!! mis amigos. 


Grandes besotes. 

samedi 12 décembre 2020

Budapest

 


Pues sí, mis queridos lectores, heme aquí de nuevo reciclando mis pasados recuerdos en forma de fotos que hallábanse, ¡oh discretas, vergonzosas! ocultas en una caja de zapatos. Y nada como esta malvada pandemia, que nos tiene recluidos en casita, para hurgar y buscar recuerdos de antiguos viajes. Y hoy, vuestro amado bloguero Sorokin os va a hablar de Budapest. La cosa viene como muy oportuna, porque, finalmente, Hungría, junto con Polonia, se ha retractado (no, no es la vieja gracieta de "hacerse una "focto"). Digo, se ha retractado de su insensata actitud de intentar bloquear el presupuesto europeo, en estos tiempos de pandemia. 

En  los tiempos de los que datan estas fotos, servidor de todos ustedes, mis amigotes, iba con frecuencia a Budapest por asuntos de trabajo. Normalmente, los viajes duraban poco, pero en alguna ocasión me quedé algún fin de semana entero tras las reuniones, para ver Budapest. Estoy hablando de principios del siglo XXI, antes que los países de la región firmaran su adhesión a la Unión Europea, cosa que hicieron en 2004. y ¡oh, maravilla y casualidad! fue el año que me compré una cámara digital, o sea que todo antes de eso, para mí eran fotos que los franceses (siempre dados a encontrar palabros nuevos) llaman "argénticas", es decir con su carrete y su revelado en la tienda de la esquina, etc.

Pero, venga ya, que me enrollo cual persiana. Como sabéis, Budapest son dos ciudades, Buda (la más antigua) y Pest (la más moderna), separadas por el Danubio:


Es una ciudad magnífica, de una belleza espectacular y supongo que en estos últimos veinte años, habrán reparado todos los edificios que estaban un poco descascarillados. Pero los monumentos son los mismos. 


El puente de las cadenas, que separa Buda de Pest y la Basílica de San Esteban, enfrente




Vista general de Pest desde Buda. Os he puesto la foto del Parlamento húngaro en 
el encabezamiento de este simulacro de blog.

Subiendo a Buda, que está en una colina (hay -o había- un tren de cremallera), debéis ir, oh amigos al Bastión de los pescadores, donde está la iglesia que se da en llamar "de Matías", porque la última restauración la hizo el Rey Matías Corvino:



Parad un momento a ver la estatua de San Esteban, patrón de Hungría. Como nota interesante, os diré que eso que parece nieve sobre el Santo Rey, no lo es. Son ofrendas de las bestezuelas voladoras que damos en llamar "palomas" (como decía Woody Allen en una peli: son "ratas con alas". No le debían gustar mucho)




En Buda, debéis visitar el palacio, que es un museo, al mismo tiempo. No hice fotos del interior, válame San Tadeo, soy un cabeza de chorlito.


El Palacio (Budavari Palota), visto desde Pest a la puesta del sol





En Budapest hay un montón de fuentes termales. En la Isla Margarita hay incluso un balneario. Pero la isla, es en sí misma un  remanso de paz (o era, a saber, en 2020):



Paisaje de Otoño en la isla.


Naturalmente, no podría pasar este post sin que el pesado de mi colega apareciera en una foto:




Bien, llegado es el momento de que os dé la turra erudita de la cual no puedo pasarme, porque uno es así.

Para tratar de entender un poco a los húngaros, hay que darse cuenta que han pasado de ser un reino bastante extenso, que cubría partes de Eslovaquia, de Croacia y, sobre todo  de Rumania (Transilvania), como se ve en este mapa, a ser un pequeño país. Hungría era un Reino que formaba parte de Austria-Hungría. Su Rey era el mismito Emperador que tenía su sede en Viena, pero Budapest era la co-capital. El problema es que tuvieron ls malísima idea de entrar en la primera guerra mundial al lado de Alemania. Bueno, la historia es algo más compleja, porque fue Austria-Hungría quien empezó la guerra, solo que el Kaiser alemán saltó como un lobo aprovechando la ocasión.

En resumidas cuentas, a Budapest le pasa un poco lo que a Viena, que son grandes capitales sobredimensionadas para los que les ha quedado como país. 



Y vale, a lo que voy, que es lo más importante. ¿Qué hay que beber en Hungría?. El mejor vino, sin duda es el Tokaji, de la región del mismo nombre, en la frontera con Eslovaquia (de hecho, también hay un Tokaji eslovaco)

Es un vino de aperitivo. Caro, pero  un sabor semi dulce, que os hará pensar a un Jerez o un Porto, pero más seco. Os gustará si lo encontráis. Yo tuve que buscar mucho antes de encontrar la tienda húngara de Bruselas:




Otro, muy famoso es el Egri Bikavér. "Egri" viene de la región de Eger, al norte de Budapest. Bikavér quiere decir "sangre de toro".


En fin ,para conmemorar la firma de los presupuestos comunitarios por parte de Hungría, he hecho un Goulash. Ahí le vamos:


La receta más sencillita, que he encontrado en la red es con cebolla, tomate, pimiento verde, carne de ternera y Paprika (yo he usado Pimentón dulce, mucho mejor, faltaría más)

He cortado la cebolla en juliana y la he puesto a pochar (la receta dice en Margarina, puajjj, yo he usado aceite de girasol, para que el aceite de oliva no sea el ingrediente que da sabor)



He hecho un majado de pimentón, pimienta negra molida y sal gruesa:



He cortado la ternera en daditos, el tomate pelado y el pimiento y, una vez pochada la cebolla, los he añadido a la olla, junto con el majado de pimentón:



Cubro todo con agua caliente:


 

Y lo tengo hora y media dale que te pego, a fuego bajo. Corto una patata en trozos Y... ahí viene la creatividad sorokiniana... como no tenía Spätzli, que es lo que debe llevar, he cortado unos espaguetis en trozos y los ha añadido:




¡Heressia, heressia! clamarán los puristas de la inquisición. Oye, pues estaba muy bueno:


Y nada más, mis queridos amigos, que ya estuvo suave.  Un besote enorme, y perdón por el rollo