mercredi 22 avril 2009

El Jamón de Jerónimo

Un amor de jamón
Os voy a decir la verdad, queridos amigos. El remordimiento me acosa, me agrede, no me deja conciliar el sueño. Veo en mis peores pesadillas que, guiados por mis torpes consejos, algunos habéis empezado el último libro de Houellebecq y estáis a punto de llorar, gemir, miráis con ganas a la botella de aguarrás o a la caja de Rohypnol... la pereza y el hastío os invaden... ¡No puedo soportarlo! ¡Voy a deshacer el entuerto! ¡Voy a enmendar mi desatino! ¡Os voy a decir dónde se compra el mejor jamón de Madrid! Y, como es bien sabido, con una buena dosis de pata negra todo el mundo se recompone, vuelve a mirar con optimismo a la vida, los pajarillos cantan, las nubes se levantan... Si estáis en Madrid, precipitaos inmediatamente a la Plaza de San Cayetano, donde está el mercado de la Guindalera: en la semiesquina con la calle Eraso está la tienda de Jerónimo. Jerónimo es un tío simpático que, como digo, además tiene el mejor jamón de Madrid. Si no estáis en Madrid, aprovechad vuestro próximo paso por la capital para ir a su tienda. Ni Corte Inglés ni leches y, sobre todo no cometáis el espantoso error de comprar en el Duty Free de Barajas esa cosa inmunda que pretende también llamarse "jamón envasado al vacío" y que no es sino caca (para decirlo finamente) a precio de cabello púbico de meretriz (también para decirlo finamente) Jerónimo te lo corta con cuchillo jamonero, te lo envasa al vacío ¿que quieres trescientos gramos en dos sobres diferentes de 150 g? pues eso es lo que te hace ¿que los quieres en tres sobres de cien? pues también; y mientras te da palique. Mejor imposible. Hale, ya podéis abandonar la depresión.

samedi 11 avril 2009

Lecturas para estas vacaciones



Imaginarios lectores, es posible que estéis disfrutando (o vayais a disfrutar) de unas reparadoras y relajantes vacaciones y ¡qué mejor que acompañarlas de las adecuadas lecturas para cada uno de vosotros según su personalidad!

En primer lugar, para todos aquellos vosotros que sois unos incorregibles optimistas, que veis la vida de color de rosa, que os pasáis de risueños y, por consiguiente, estáis necesitando una depresión a ver si se os cura ese optimismo, os recomiendo "La possibilité d'une île" de Michel Houellebecq. ¡Depresión y mala leche asegurada! sobre todo si habéis pasado el cabo de las tormentas del medio siglo.

No voy a descubrir ahora que Houellebecq escribe de puturrú de bien: ese es el problema, una vez que te engolfas en el libro no hay menera de dejarlo, cuando lo propio para la salud mental del lector sería tirarlo directamente al fuego (o al mar, si estás en algún lugar de la costa). En fin, puede tener cierta gracia el cinismo con el que juzga a toda la "intelligentsia" francesa, pero la acumulación de mala hostia se hace pesada (los únicos que salva son los "elohimitas", transposición de la secta de los rahelianos). También puede tener su interés el hecho de que todo pase entre Almería y Lanzarote y, para los que detestan Madrid, la descripción que hace de las ruinas madrileñas tras las guerras mundiales puede suponer un encanto morboso.

En fin, vosotros veréis, "à vos risques et périls".


Otra visión del futuro es la que cuenta Margaret Atwood en "The handmaid's tale", pero esta es más llevadera. Todo sucede en una supuesta república de Gilead, tras una guerra mundial. El ambiente es agobiante, irrespirable, el fanatismo religioso lo controla todo; pero al menos, deja una puerta abierta a un futuro diferente. El hecho es que no es necesario deprimirse leyendo este libro. Lo que yo no sabía es que ya han escrito una obra de teatro sobre el tema (nada menos que Harold Pinter) y que han hecho una peli (con la difunta Natasha Richardson como protagonista). Yo, es que voy por libre: descubrí el libro en un estante de Waterstone's en Londres con la etiqueta de "Waterstone's recommends", etc.

Por cierto, también me he enterado que Houellebecq ha hecho él mismo, consigo mismo, una peli sobre su libro. Puede ser aterrador.

vendredi 3 avril 2009

Homenaje a George Harrison



Queridos amiguetes y colegas. No sé si conocéis este vídeo. Me lo ha mandado una amiga y me ha dejado con los ojillos haciendo chiribitas y alucinando coloritos. Supongo que mi amiga no se va a molestar porque lo difunda a tan selecta audiencia como sois (como "séis" decían en la Mancha) todos ustedes vosotros. Me he sentido en la obligación moral de hacéroslo llegar a todos porque es algo excepcional. No sé de dónde lo ha sacado, pero es la repera. Aunque la calidad no es muy buena, queda compensada por lo que hay dentro.

El vídeo va de la interpretación que hace un grupo de amigos de la canción My Sweet Lord de George Harrison en un concierto en su homenaje a los dos años de su muerte.

En la guitarra acústica está Eric Clapton aunque se le vea bastante borroso y un poco gordete. En la guitarra eléctrica el hijo de George Harrison, al piano Paul McCartney, en la primera batería Ringo Star, en la segunda batería Phil Collins, en la segunda guitarra eléctrica Tom Petty, al órgano e interpretantando la primera voz, Billy Preston.

Que lo "disfrutís", como dicen en Albacete

mardi 31 mars 2009

¿Comer en Tirana? ¡Fácil!





Supongamos, queridos amiguetes, colegas, parientes y otros elementos, que estáis en Tirana (por si algunos no lo saben, Tirana es la capital de Albania. Oye, que no he querido faltar a nadie, lo digo por si acaso). Supongamos que habéis llegado a media tarde de un día de fiesta. Os habéis dado una vuelta por la ciudad, e incluso habéis conseguido sobrevivir en los pasos de peatones a la divertida manera de conducir de los tiranillos (¿tiranillos? ¿tiraneses? ¿tiranuelos?, la verdad, tendré que consultar la Wikipedia a ver cómo se llaman), que se dedican a emular a Fernando Alonso por las calles de Tirana.

Habéis visto la estatua del héroe nacional y tal (un tal Skanderbeg), la mezquita que hay detrás y el par de edificios del mas puro estilo estalinista que bordean la plaza. Y, de repente, el estómago empieza a proferir gritos, ruidos incontrolables, aullidos que os hacen recordar que tenéis un hambre voraz... pero ¡ay!, no tenéis ni repajolera idea ni de dónde comer, ni qué comer. Pues ya está, la solución os la da Sorokin:

Buscad algún tenderete que venda "Byrek" (pronúnciese bÚrek, please). Cerca de la plaza hay varios. Los byrek son parecidos a la "Tyropita" de los griegos: un hojaldre con queso dentro. Pero, un hojaldre finísimo, delicioso, inolvidable.




Cuanto más delgado sea el byrek, mejor. Los gruesos pueden ser algo mazacotes, por eso es mejor comerse dos finitos que uno grueso. Y todo por 30 lek la pieza (40 céntimos de euro).

Hale, ya lo sabéis. No paséis hambre en Tirana.

dimanche 15 mars 2009

Viena



Voy a darme un pequeño descanso en el relato de los extraordinarios sucesos que me acontecieron en el sudeste asiático el mes pasado, queridos amiguetes y colegas. Ya, ya sé, tengo que contaros aún un par de cosas. He prometido hablar de langostas y lo haré, que yo no os he mentido nunca (bueno, casi nunca), pero el caso es que tras una larga pelea interior, una agonía anímica, una lucha titánica, me he decidido a daros una información que vale su peso en oro: os voy a decir cuál es el mejor hotel de Viena. Así, como suena. Me ha costado decíroslo, porque ahora os vais a apelotonar todos a mogollón para ir ahí, y puede ponerse difícil encontrar habitación a partir de vuestra invasión.

En fin, generoso que es uno. El hotel se llama "Embassy" y está en Landstrasse. Tiene una excelente relación calidad-precio y puedes hablar castellano sin problemas porque es de una cadena española. El cocinero es de Cádiz y te puede preparar unas tapas como Dios manda. Está cerca del centro: sólo tres estaciones de metro hasta Stephanplatz en la línea U3.

Por otro lado, en el bar, Noelia os puede poner una copas de Protos tinto que no se las salta un recaudador de impuestos. Noelia, además es pintora: la pintura del hotel que he puesto en el encabezamiento es suya. Mas en: http://quierovercuadrosnogoca.blogspot.com/2008/06/fotografias.html

En fin, que no me hagáis caso, no sea que suban los precios. De verdad, no me hagáis caso.

vendredi 6 mars 2009

OVNIs sobre Tailandia



Ya, ya lo sé, ilustres lectores, el plural de OVNI en español, no es OVNIs. Una estricta aplicación de las normas de nuestra venerable Academia de la Lengua, nos obligaría a escribir O.O.V.V.N.N.I.I., que es como se ecribe el plural de las siglas. Por eso, se escribe E.E.U.U. ó C.C.O.O. (de hecho, Ramón Urdaci hasta lo decía hablando). Pero, ¿alguien ha visto O.O.N.N.G.G., por ejemplo, como plural de ONG?, pues eso, que la correcta aplicación de la norma ha caído en desuso. Además, yo soy de pueblo, así que tengo ciertos privilegios. Pero bueno, cortemos la pera en dos (como se dice en francés), ni para ustedes ni para mí. Escribiré OVNI (sin "s") tanto en plural como en singular y, ustedes que sois más listos que el perro de un tullido, colegiréis por el contexto si es una cosa u otra.

Pero basta de insulsa cháchara y, al grano, Sorokin. La historia sucede en Tailandia en una noche tropical y en un restaurante de Patong, mientras deglutíamos unas sabrosas langostas (pero eso es otra historia que prometo contar otro día, no conviene mezclar temas). Miré al cielo, y ví un racimo de luces que se movían parsimoniosamente a ratos, más rápidas otros. Cruzándose, serenas, sin ruido. No pude menos que dar la voz de alarma: ¡"OVNI, OVNI"! ante el general despotorro de los camareros tailandeses que nos tranquilizaron diciendo algo como "Pam feng, no UFO, pam feng".

Y eso es, no son OVNI, son las linternas voladoras que lanzan los tai en algunas fiestas. Como veis en el vídeo, llevan un bloque de cera en el fondo del globo. Se prende fuego a la cera, se espera que el aire se caliente... y se van, se van, parece que llevándose nuestros malos rollos, nuestras cuitas y elevando nuestros pinches deseos hasta el cielo.

Y nostros, pobres miserables, nos quedamos en tierra con una piña colada o un planter's punch por todo consuelo.

mercredi 4 mars 2009

Los improbables vikingos del mar de Andamán


Heme aquí de nuevo, mis queridos amiguetes, lectores, coleguitas y demás peña. Los vientos que me llevaron hasta las costas del mar de Andamán me han devuelto "au plat pays" (el cual para mi pasmo y sorpresa, me ha obsequiado con un solecito bastante aceptable). Y, en fin, tras una durísima pelea con Belgacom que me había deconectado de Internet por motivos cabalísticos que no voy a detallar aquí, vuelvo a daros la brasa.

Para meteros en harina, os diré que esta foto está tomada en la isla que se da en llamar "phi phi" y que las gentes del lugar pronuncian (sin coña) "pí-pí". La isla es una maravilla tropical y todo eso y, en una de sus costas escarpadas está esta cueva, conocida como "the Viking cave" sin ninguna razón aparente, porque aunque los vikingos se pasearon bastante por el mundo mundial, es poco probable que asomaran sus cuernos por aquí.

Lo interesante es que, aparte de que la cueva ha sido históricamente refugio de piratas malayos y habitación ocasional para la gente del mar, son esos andamiajes de consistencia dudosa que se ven, y que se usan para coger nidos de golondrinas. Pues sí, las golondrinas hacen sus nidos en esas paredes. Nidos que alcanzan precios de fábula en los mercados gastronómicos de la zona y que parece que tienen importantes virtudes afrodisiacas. Yo, ¿qué queréis que os diga? no he tenido ni la mas leve tentación de probarlos. Me he limitado a los pececillos del lugar, gambones y alguna langosta a precios irrisorios. Ya os contaré.

mercredi 11 février 2009

Emiko Minakuchi y el Sorokin evanescente


¡Queridos y pacientes lectores! ¡Imaginarios amigos!¡Fieles contertulios! Voy a desaparecer por un par de semanas (computadas, por supuesto, a la escala terráquea), como por arte de birlibirloque. Sí, Sorokin va a trasladarse a otra dimensión del universo, transformándose en una ecuación cuántica y, por supuesto, respetando el principio de Gauss-Ostrogradski y las ecuaciones de trasformación de Lorentz. Faltaría más. O sea, para aquellos que les resulta "wie Ungarisch" (como dicen los alemanes) mi meridiana exposición: Que me abro, leñe, que me abro por unos días.

Pero no os dejo solos, os dejo con este video de Emiko Minakuchi que puede ayudaros a relajaros y soportar este duro golpe. No sé por qué, cuando ví el vídeo de Emiko por primera vez, pensé de inmediato en la protagonista de "After Dark" de Murakami. Si la habéis leído, ya me diréis si oui ou si non. De todas maneras, os puedo asegurar que a mí, el video me relaja un montón. Eso sí, no he encontrado nada de la Minakuchi en los P2P.

hasta la vuelta.

lundi 9 février 2009

Caviar en Moscú







Entre tos y tos de esas que parece que te arrancan todo el plexo solar, consecuencia del catarro que me ha cogido prisionero, reflexionaba yo (a veces pasa) y me decía que tengo, queridos amigos, que honrar mi promesa y hablaros del caviar en Moscú. Eso de ser un hombre de palabra es bastante penoso, sobre todo cuando lo que te apetece es meterte en el sobre con un buen grog y, hale, a hacer seda. Pero, ahí vamos.

En primer lugar os he puesto la foto de dónde NO hay que ir a comprar, pero vamos, ni caviar ni nada. He hecho como el rey aquel que publicó unas instrucciones para diferenciar las monedas verdaderas de las falsas: se metían todas en un baño de ácido y las verdaderas se diluían, con lo cual ya se sabía que las que quedaban eran las falsas. Bien, vale de chistes malos (es la fiebre). Pues eso, que al supermercado de la foto: "Eliseeva", que está en la calle Tverskaya vais a eso, a hacer una foto porque es espectacular, pero de comprar nada, que está todo carísimo.

A por caviar, vais al mercado de Tulskaya. En fin, se llama "Danilovski", pero todo el mundo que conozco le llama el mercado de Tulskaya. ¿Y, por qué, diréis con cierta razón? pues porque está en la estación de Metro del mismo nombre. Os he puesto un plano del metro y marcado la estación con una flecha. En la foto de Google earth, el mercado es ese edificio singular y casi-casi redondo.





Y una vez allí, pues hale, a defenderos como podáis, porque ahí sí que no hablan inglés. El mejor puesto está en el centro del mercado y las diebushkas que lo atienden, en cuanto os vean con esa cara mezcla de pánico y de despiste que llevamos todos en parecidas circunstancias, ya saben a lo que váis. El resto, pues eso, el idioma de señas y tal siempre funciona.

Que os lo pongan en una cajita de plástico para pasar la aduana, y ni un gramo más de los doscientos gramos permitidos, que luego os pasa lo que a un colega, que lo pillaron con medio kilo (cuando estaba a precio razonable) en el aeropuerto de Sheremetievo y se tuvo que comer trescientos gramos delante del aduanero que se retorcía de risa. Y a palo seco y sin vodka.

mardi 3 février 2009

La libra reptante y el pizzaiolo cantor


Sé perfectamente, mis queridos, fieles y amables seguidores que había prometido el otro día explicaros cómo comprar caviar en Moscú, pero voy a desviarme por un día del tema de los huevecillos de los simpáticos esturiones para pasar a un tema más candente: las rebajas en Londres; pero no os deprimáis ni preocupéis, que volveré al ataque con el caviar la próxima vez, que yo no traiciono a los amigos (salvo si es absolutamente necesario).

El asunto es que la ex-orgullosa libra esterlina está por los suelos, reptando por el eje de las equis, prácticamente a un euro por libra (a 1,13 para ser exactos). Si a eso le sumamos las fabulosas rebajas de enero, te puedes llenar un cesto de camisas, camisetas, calcetines y otras prendas que no menciono por pudor, por el precio de una camisa en la Rue de Tongres. Cierto es que hay que contar con el "efecto túnel", me refiero al túnel bajo el canal, porque el Eurostar mete buena caña en el precio de los billetes; aunque, bueno, lo puedes compensar con unas cuantas pintas en el "Shakespeare Head" de Carnaby Street (por cierto, tienen "Leffe" de barril, pero ¡aggggghhh!, la sirven en un vaso normal, no en la copa semiesférica que le es debida).

Y me diréis: "¿pero las rebajas no se terminan el 31 de enero?". Pues sí, tenéis razón, así que ya llegáis tarde, pero por lo menos este mensaje servirá para poneros los dientes largos y reflexionar sobre lo que os habéis perdido por no reaccionar a tiempo :-) Es broma; siempre podéis ir, y, al menos daros una vuelta por los "food hall" de Harrods y admirar al pizzaiolo cantor haciéndole una foto como Dios manda y no como esta chufla de video que le saqué yo. La culpa es de la batería que entregó su alma, como dicen en francés (lo que supone que las baterías tienen alma ¿a dónde irá cuando la entregan?), en el momento más inoportuno.




mardi 27 janvier 2009

Donde comprar caviar en Kiev





Llevado de mi afán de ser útil, queridos y fieles lectores, os voy a proporcionar una información por la que sé que suspirábais hace largo tiempo. Os imagino a todos pensando "¿Cuándo va Sorokin a decirnos de una puñetera vez dónde se compra caviar en Kiev?". Bueno, pues el momento ha llegado. Os he puesto en la introducción una foto del sitio donde debéis encaminar vuestros pasos y un mapa de cómo llegar. Naturalmente, he disimulado las caras de mis colegas Manolo y Michel para que no los reconozca nadie, porque uno nunca sabe si luego comparten su compra con sus parientas o se lo comen con sus amigotes, por lo que es prudente mantenerlos en el anonimato y evitar problemas conyugales.

En fin, lo importante es que os quedéis con la cara de la pescatera para no equivocaros de puesto. Es muy simpática y habla inglés, lo que os evitará gimnasias lingüísticas del tipo de "ia jachú zviesti gramov ikra, etc", porque si bien os lo podéis aprender de memoria, el problema es que luego te responden y ahí, la jorobas.

El puesto de nuestra amable vendedora está en el pasillo de entrada norte (bueno, creo que ese es el norte, por lo menos está en la parte de arriba de la foto) del mercado de Besarabia (Besaravsky Rynok). El mercado está al final de la Khreshatik, que es la calle principal de Kiev. Algo así como los Campos Elíseos en París o la calle Tesifonte Gallego en Albacete. Os adjunto una foto de Google Earth para que os orientéis.

Y luego, ya está, sólo os queda preparar la pasta, probar el género (sin abusar), elegir Oscietre, Malossol o Beluga (aunque el beluga se ha puesto por las nubes), pagar y decirle adiós efusivamente a esta simpática chica. Es fácil.

Otro día os explicaré donde comprar en Moscú, algo bastante más complicado.

mardi 20 janvier 2009

Morocco


Sobreponiéndome a las oleadas de indignación y las descargas de adrenalina, testosterona, bilirrubina y otras inas y onas que me acometen cada vez que pienso en la tomadura de pelo a la que me ha sometido mi distribuidor de televisión por cable al engañarme para cambiar BeTV por el fiasco de Telenet, la otra noche me vi "Morocco" de Von Sternberg en el canal TCM.

Y ¿qué queréis que os diga, queridos amigos? me lo pasé tan guay que me olvidé de Telenet, de WoluTV y de toda esa banda de engañabobos (ya lo sé, ya lo sé, me estoy autocalificando).

Es verdad, es un Marruecos de cartón piedra, el argumento es más simple que una patata cocida y el final es el más inverosímil que ha producido el cine, con Marlene Dietrich quitándose los zapatos y marchándose en traje de cóctel por las ardientes dunas del Sahara para seguir a su legionario favorito. Pero la película tiene un encanto fascinante. Hasta el otro día, creí que estaba enamorado de Lauren Bacall y que nada ni nadie podría hacerme cambiar de opinión, pero después de ver a Marlene Dietrich en Morocco, mi corazón está hecho un lío. No me extraña que Von Sternberg anduviera besando el suelo que pisaba la Marlene. Adolphe Menjou, novio rico, consentidor y loco por su Marlene es una proyección de Von Sternberg (que debía ser un poco masoca, todo hay que decirlo). Gary Cooper parece un chaval, rompiendo corazones, el cabaret es de antología (diez años antes de "Casablanca") y, tomen nota, queridos y alucinados contertulios, en la versión original, las marroquís hablan... en español.

Vamos, que pasé noventa minutos de lujo.

jeudi 15 janvier 2009

Jeff Buckley- Hallelujah


Cuentan las leyendas, que Leonard Cohen tardó diez años en escribir su Hallelujah!, (o sea ¡Aleluya! pero escrito en inglés que hay que explicároslo todo). Sin duda, el amigo Leonard que es un chistoso (no hay más que ver su cara de alegría permanente) exageraba, pero el hecho es que una vez que la acabó, sea cierto o no lo que dice, su Hallelujah caló tanto, que ha sido interpretada por un montón de gente con mejor o peor fortuna y maña; desde Bob Dylan hasta Sheryl Crow (en un rato que la dejó libre Amstrong para ir a correr el Tour).

De todas las versiones la que ha tenido y tiene más éxito, y digo tiene porque la están dando todo el tiempo por la radio, es la que grabó Jeff Buckley en 1994. Tiene además el aura trágica que le dió la muerte de Jeff (se ahogó en el Mississipi en 1997, con treintayun años). Mucha gente dice que la versión de Buckley es mejor que la original de Leonard Cohen. En fin , para que os hagáis una opinión (si es que no la tenéis ya), ahí pongo una de las versiones de Leonard Cohen. Ha hecho muchas, que para eso él fué quien inventó la canción, pero esta es de las mas serias.


Os iba a copiar la letra, pero os voy a ahorrar ese soponcio. Si a alguien le interesa os la pondré otro día.

samedi 10 janvier 2009

Gaza


Dicen los responsables en Israel que la guerra en Gaza no va contra el pueblo palestino, sino contra los militantes de Hamás. Como durante la guerra han matado a un montón de niños, cabe hacer el siguiente silogismo:

1. La guerra no va contra el pueblo palestino sino contra Hamás;
2. Han matado a un montón de niños;
Ergo, los niños no son pueblo palestino, sino militantes de Hamás.

Qué cabrones, los niños

samedi 3 janvier 2009

Inocentadas en Bruselas

Bruselas en su afán de internacionalizarse, devenir una gran capital cosmopolita, tratar de asimilar todas las culturas y todas esas cosas que se dicen, acaba de adoptar una secular costumbre española: celebrar el día de los inocentes en Diciembre. Como ya todos sabéis, ¡oh ilustrados lectores!, al norte de los Pirineos el día de los inocentes se celebra el 1 de Abril, pero este año, las altas instancias bruselenses has decidido celebrarlo, como digo, en Diciembre. Cierto que ha sido el 31 y no el 28, pero vaya, no hay que ser muy exigentes con ellos.

Sabido es el tradicional sentido del humor de los belgas -no en vano los franceses siempre cuentan chistes de belgas- y desde luego hay que ver cómo nos han hecho reir este fin de año. Para empezar, anuncian que va a haber unos grandes fuegos artificiales la noche del 31. Ja, ja, ¡que risa!, ¡cómo picamos todos!: tiraron cuatro petardos y dos cohetes mal paridos y, hale, a casa.

Pero esa no fue la mas divertida. Las turbas que habíamos ido al centro en metro engatusados por el anuncio ofical de que iba a funcionar gratis toda la noche hasta las seis de la mañana, bajamos hacia la Grand Place (a la que le habían quitado todas las iluminaciones de navidad ya), la bolsa y el bulevar Max a coger el metro en De Brouckere. ¡Qué juerga! Para partirse el ojete, como dicen los de muchachada Nui. La escalera mecánica de bajada a la estación, funcionaba, así que ¡hale!, ahí que nos metemos... para terminar delante de una puerta metálica cerrada a cal y canto. El espacio que quedaba desde el fin de la escalera hasta la gran cortina de acero es de apenas un par de metros cuadrados y, además, está separado de las dos escaleras de subida por sendas barandillas metálicas, con lo que los que bajábamos nos encontrábamos con un espacio cerrado capaz de contener unas cinco personas a lo sumo, mientras la escalera mecánica seguía mandando gente.

Lo que nos pudimos reír: jóvenes, no tan jóvenes, niños, caballeros maduritos, señoras con abrigos, todos intentando saltar las barandillas con menor o mayor éxito y menores o no tan menores daños. Lo dicho, para partirse el ojete. ¡Qué sentido del humor tiene el metro de Bruselas!

Como decía Gila: ¡Me habéis matao a mi hijo, pero lo que me he reído...!