mardi 9 juin 2009

La Academia de St. Josse


Supongamos que estáis en Bruselas. Supogamos que ya os conocéis de memoria la Grand Place, el Sablon, el Atomium, el mercado de Midi y que estáis hartos de comer mejillones en el "Pré Salé" de la rue de Flandres aunque sean los mejores de Bruselas. ¿Estáis aburridos y sin nada que hacer los días, 12, 13, 14 y 15 de Junio? Pues en ese caso, siempre podéis ir a ver la exposición de trabajos de los alumnos de la academia de bellas artes de St Josse-Ten-Node en la rue Potagère 52. Oye, no perdéis nada, y más vale que vayáis ahora y no cuando las obras de arte expuestas valgan cifras astronómicas.

Además, ese fin de semana, ni hay Couleur Café (26-27-28), ni fête de la musique (el 21), ni siquiera la famosa fête de la cérise de Schaerbeek (el 28)

Yo ya lo he dicho, el que avisa no es traidor.

jeudi 4 juin 2009

Donde comer pescado y marisco en Berkeley




Bueno, queridos amigos, hoy os voy a dar una información que seguro que os será de suma utilidad si estáis en Berkeley y os apetece comer buen pescado. Tal vez porque estéis en San Francisco y hasta el gorro del Fisherman Wharf y su pestazo a cangrejo recién cocido, o tal vez estéis hartos de los chinos de Chinatown. O incluso, puede ser que andéis por el mismo Berkeley haciendo un curso de biología evolutiva en la universidad, o simplemente visitando la casa de Lillian Stern tal como la cuenta Paul Auster en Leviathan. Pues ya está, os vais a Spenger's y pelillos a la mar.

Lo que es harina de otro costal es llegar hasta allí; nosotros nos perdimos varias veces. Estábamos por cosas del curro en algún lugar de fuera de San Francisco y teníamos un coche de alquiler con todo y su GPS, pero ni modo. En el coche, que conducía mi colega López, el de la foto con el bacalao (el bacalao es el de arriba), íbamos cuatro: dos españoles, un italiano y un francés, así que democráticamente decidimos que el GPS iba a hablar en español. El caso es que, ya cerca de San Francisco, la autopista se divide en dos ramas absolutamente iguales, formando una Y griega, y la voz femenina del GPS canta: -"continúe por la ruta prinsipal". Como decía Carlo: "cosa dice la signora messicana?". Lógicamente, López tomó por la que no era, y ahí se armó el carajal. "Recalculando" decía "la signora messicana", pero no había salidas en varias millas (que son como kilómetros pero más largas).

Total, bueno, que mal que bien y tras perdernos otra vez cuando ya estábamos en Berkeley, llegamos al Spenger's (os hago notar que el coche que se ve en la foto no es el nuestro). Fuimos bien recibidos, porque al pedir una mesa a la recepcionista y oir los nombres españoles, esbozó amplia sonrisa y nos trató a cuerpo de rey (Naturalmente, Carlo y Jean-Claude fueron igualmente bien tratados a pesar de no ser hispanófonos).

Y, la cena, pues bien. Excelente pescado estilo americano, grandes raciones y buena guarnición. Yo comí unas rodajas de lubina del pacífico al horno, cosa no muy original, pero es que no me atreví a probar el Mahi-Mahi, que era el bicho exótico. Los otros se dedicaron a parrilladas variadas que alabaron convenientemente.

Lo duro fué volver al hotel después, pero eso es otra historia. El caso es que llegamos. Si no, no estaría aquí dándoos la brasa.

lundi 25 mai 2009

Roberto Bolaño, el emperador Maximiliano y los belgas

Pues aunque parezca lo contrario, el título no va de ninguna adivinanza del tipo de "¿En qué se parece un ventilador estropeado y una vieja cansada a un euro y medio?", etc. No. Es que he terminado de leer "Los detectives salvajes" de Bolaño. Me había leido antes el fenomenal tochaco del "2666" con sus mil páginas que devoré absolutamente fascinado, así que las seiscientas siete de este me han sabido a poco. Empecé arrastrando los pies y un poco confuso con la lluvia de nombres, personajes y sitios, pero al final me he quedado totalmente engolfado, hipnotizado y mesmerizado (ya sé, listillos, "mesmerizar" e "hipnotizar" son equivalentes, pero lo pongo porque me da la gana, que para eso escribo yo) por las aventuras de Arturo Belano y Ulises Lima.

Y ya os explico la relación entre Bolaño, el emperador y los belgas. En la página 600 cuenta:

"A veces nos perdemos por colinas peladas. A veces el camino discurre entre quebradas y riscos y luego bajamos otra vez al desierto. Por aquí estuvieron las tropas imperiales en 1865 y 1866. La sola mención del ejército de Maximiliano nos hace morirnos de risa. Belano y Lima, que ya antes de viajar a Sonora sabían algo de la historia del estado, dicen que hubo un coronel belga que intentó tomar Santa Teresa. Un belga al mando de un regimiento belga. Nos morimos de risa. Un regimiento belga-mexicano. Por supuesto se perdieron, aunque los historiadores de Santa Teresa prefieren creer que fueron las fuerzas vivas del pueblo quienes
los derrotaron."


En un total de 1600 páginas entre los dos libros de Bolaño, me parece que es la única vez que menciona a los belgas y no salen muy bien parados... en fin.

mercredi 20 mai 2009

Los huevos negros de Owakudani



Para evitar la guasa, que ya os oigo telepáticamente haciendo chanzas y chascarrillos de dudoso gusto, os diré, queridos amigotes, en primer lugar que Owakudani no es una persona. No. Según dicen los folletos para guiris, Owakudani quiere decir "la montaña que hierve" o algo por el estilo (es que mis conocimientos de japonés se limitan a "arigato", "sayonara", "sushi" y cosas así). Está en las laderas del volcán Hakone, conocido más que nada porque desde tal volcán, se supone que hay unas maravillosas vistas del monte Fuji. Digo se supone, porque si os pilla la niebla que a mí me pilló, os quedáis con dos palmos de narices. Pero en fin, tiene su encanto: geisers, fumarolas y un fuerte olor a azufre lo invaden todo; y en una especie de piscina humeante y maloliente se cuecen huevos que salen negros por efecto del azufre (de donde puede inferirse que en el infierno, de haber huevos, éstos serán neeeegros muy neeegros).

Lo que tiene su dificultad es llegar hasta allí, pero como sé, queridos lectores que sois unos aventureros sin remisión, a vosotros os resultará coser y cantar. Si vais desde Tokio, tenéis que coger un metro cualquiera hasta la estación de Shinjuku. Hasta ahí, todo chupado (vamos, salvo que no hayáis pagado el precio exacto por el billete y tengáis que explicaros con el controlador que hay a la salida). Vale, pues ya estáis en Shinjuku y como estaréis más despistados que un submarino en un barbecho, os doy la clave definitiva: hay que subir a la segunda planta de la estación , que es de donde sale el tren rápido, pomposamente llamado "Romance". Os váis a la primera ventanilla que veáis (seguramente no es la buena, pero es igual, los únicos que chapurrean un poco de inglés son los de las ventanillas) y pedís un ticket para la Odakyu line. Hay que comprar uno que incluye todo: cuatro o cinco trenes mas los billetes de vuelta. El "Romance" os lleva hasta Hakone Yumoto (fin de trayecto). De ahí sale otro tren hasta Gora. Es un tren de montaña, de lo más chulo, entre bosques y niebla (vaya tela. Algunos dicen que hay días sin niebla). En Gora, todavía tenéis que pillar otro tren: un tren de cremallera hasta Sounzan y ahí ¡al fin! cogéis el funicular hasta Owakudani.

Y nada, pues que los huevos negros se supone que alargan la vida y tal (cada huevo, siete años más de vida, dice un letrero en inglés en la caseta donde los venden). Yo me comí dos. No extraigo conclusiones, no vaya a gafarla.

Vale. Otro día os contaré otra cosa.

mercredi 6 mai 2009

México (1)


Yo, queridos cuatachos, estoy sentimentalmente muy unido a México. En los tiempos en los que yo vivía en Veracruz, entre las muchas conversaciones sobre españoles y mexicanos -habituales entre unos y otros- me acuerdo de una con una tal Toñita que, enardecida por el calor de la discusión me dijo "¡porque yo, amo a México!" y yo le respondí: "y yo también, Toñita, pero lo mío tiene más mérito, porque yo soy un gachupín".

Pues sí, tengo muchas razones para tener a México en el corazón (mostruosa cursilada, pero puesta con música de bolero quedaría bien; en el corazón, como todos sabemos lo que hay son arterias, ventrículos y aurículas e incluso alguna válvula que no siempre funciona bien). Allá dejé amigos del alma (un poco transas a veces, pero ¡tan simpáticos!), amores locos, una ahijada y todos mis palos de golf.

Por eso me entristece (me "atrista" dirían mis cuatachos) lo que está pasando México en estos años. Y no hablo de la gripe porcina (hablaré de eso en la siguiente entrega). Hablo de la orgía de muertos, asesinatos, desmanes, violaciones y desapariciones de mujeres que se han vuelto corrientes en los estados del norte, sobre todo. Echad una mirada a "2666" de Roberto Bolaño en su parte cuarta, cuando habla de las muertas de Santa Teresa (Ciudad Juárez), donde lo terrible es que se acepte lo monstruoso como una parte de lo cotidiano.

Es verdad que en México, la corrupción y la violencia han existido siempre, pero estaban mas o menos bajo control. Una vez, llegué desde Veracruz por carretera al DF, un laberinto del copón para los pobres paletos que llegábamos de fuera. Me equivoqué en un giro de calles y aparecieron como cinco o seis policías dándole a los silbatos: píííí, pííí.. paré, claro. Y ahí que me viene un poli diciendo : "ha cometido usted no menos de sinco infracsiones". Y, ¿pues cómo, agente?, "pues sííí, pues ¿no vió? ¡había sinco agentes dándole el alto!". Total, a infracción por agente. Pero, bueno, se solucionó como mandan los cánones: una mordida (cara, había que pagar a cinco) y al hotel.

No sé, me gustaría dar ánimos a mis amigos mexicanos para que tomen el asunto en mano, que se involucren, que no dejen que México se convierta en otra Colombia (si no lo es ya). Un gran abrazo a todos.

mercredi 22 avril 2009

El Jamón de Jerónimo

Un amor de jamón
Os voy a decir la verdad, queridos amigos. El remordimiento me acosa, me agrede, no me deja conciliar el sueño. Veo en mis peores pesadillas que, guiados por mis torpes consejos, algunos habéis empezado el último libro de Houellebecq y estáis a punto de llorar, gemir, miráis con ganas a la botella de aguarrás o a la caja de Rohypnol... la pereza y el hastío os invaden... ¡No puedo soportarlo! ¡Voy a deshacer el entuerto! ¡Voy a enmendar mi desatino! ¡Os voy a decir dónde se compra el mejor jamón de Madrid! Y, como es bien sabido, con una buena dosis de pata negra todo el mundo se recompone, vuelve a mirar con optimismo a la vida, los pajarillos cantan, las nubes se levantan... Si estáis en Madrid, precipitaos inmediatamente a la Plaza de San Cayetano, donde está el mercado de la Guindalera: en la semiesquina con la calle Eraso está la tienda de Jerónimo. Jerónimo es un tío simpático que, como digo, además tiene el mejor jamón de Madrid. Si no estáis en Madrid, aprovechad vuestro próximo paso por la capital para ir a su tienda. Ni Corte Inglés ni leches y, sobre todo no cometáis el espantoso error de comprar en el Duty Free de Barajas esa cosa inmunda que pretende también llamarse "jamón envasado al vacío" y que no es sino caca (para decirlo finamente) a precio de cabello púbico de meretriz (también para decirlo finamente) Jerónimo te lo corta con cuchillo jamonero, te lo envasa al vacío ¿que quieres trescientos gramos en dos sobres diferentes de 150 g? pues eso es lo que te hace ¿que los quieres en tres sobres de cien? pues también; y mientras te da palique. Mejor imposible. Hale, ya podéis abandonar la depresión.

samedi 11 avril 2009

Lecturas para estas vacaciones



Imaginarios lectores, es posible que estéis disfrutando (o vayais a disfrutar) de unas reparadoras y relajantes vacaciones y ¡qué mejor que acompañarlas de las adecuadas lecturas para cada uno de vosotros según su personalidad!

En primer lugar, para todos aquellos vosotros que sois unos incorregibles optimistas, que veis la vida de color de rosa, que os pasáis de risueños y, por consiguiente, estáis necesitando una depresión a ver si se os cura ese optimismo, os recomiendo "La possibilité d'une île" de Michel Houellebecq. ¡Depresión y mala leche asegurada! sobre todo si habéis pasado el cabo de las tormentas del medio siglo.

No voy a descubrir ahora que Houellebecq escribe de puturrú de bien: ese es el problema, una vez que te engolfas en el libro no hay menera de dejarlo, cuando lo propio para la salud mental del lector sería tirarlo directamente al fuego (o al mar, si estás en algún lugar de la costa). En fin, puede tener cierta gracia el cinismo con el que juzga a toda la "intelligentsia" francesa, pero la acumulación de mala hostia se hace pesada (los únicos que salva son los "elohimitas", transposición de la secta de los rahelianos). También puede tener su interés el hecho de que todo pase entre Almería y Lanzarote y, para los que detestan Madrid, la descripción que hace de las ruinas madrileñas tras las guerras mundiales puede suponer un encanto morboso.

En fin, vosotros veréis, "à vos risques et périls".


Otra visión del futuro es la que cuenta Margaret Atwood en "The handmaid's tale", pero esta es más llevadera. Todo sucede en una supuesta república de Gilead, tras una guerra mundial. El ambiente es agobiante, irrespirable, el fanatismo religioso lo controla todo; pero al menos, deja una puerta abierta a un futuro diferente. El hecho es que no es necesario deprimirse leyendo este libro. Lo que yo no sabía es que ya han escrito una obra de teatro sobre el tema (nada menos que Harold Pinter) y que han hecho una peli (con la difunta Natasha Richardson como protagonista). Yo, es que voy por libre: descubrí el libro en un estante de Waterstone's en Londres con la etiqueta de "Waterstone's recommends", etc.

Por cierto, también me he enterado que Houellebecq ha hecho él mismo, consigo mismo, una peli sobre su libro. Puede ser aterrador.

vendredi 3 avril 2009

Homenaje a George Harrison



Queridos amiguetes y colegas. No sé si conocéis este vídeo. Me lo ha mandado una amiga y me ha dejado con los ojillos haciendo chiribitas y alucinando coloritos. Supongo que mi amiga no se va a molestar porque lo difunda a tan selecta audiencia como sois (como "séis" decían en la Mancha) todos ustedes vosotros. Me he sentido en la obligación moral de hacéroslo llegar a todos porque es algo excepcional. No sé de dónde lo ha sacado, pero es la repera. Aunque la calidad no es muy buena, queda compensada por lo que hay dentro.

El vídeo va de la interpretación que hace un grupo de amigos de la canción My Sweet Lord de George Harrison en un concierto en su homenaje a los dos años de su muerte.

En la guitarra acústica está Eric Clapton aunque se le vea bastante borroso y un poco gordete. En la guitarra eléctrica el hijo de George Harrison, al piano Paul McCartney, en la primera batería Ringo Star, en la segunda batería Phil Collins, en la segunda guitarra eléctrica Tom Petty, al órgano e interpretantando la primera voz, Billy Preston.

Que lo "disfrutís", como dicen en Albacete

mardi 31 mars 2009

¿Comer en Tirana? ¡Fácil!





Supongamos, queridos amiguetes, colegas, parientes y otros elementos, que estáis en Tirana (por si algunos no lo saben, Tirana es la capital de Albania. Oye, que no he querido faltar a nadie, lo digo por si acaso). Supongamos que habéis llegado a media tarde de un día de fiesta. Os habéis dado una vuelta por la ciudad, e incluso habéis conseguido sobrevivir en los pasos de peatones a la divertida manera de conducir de los tiranillos (¿tiranillos? ¿tiraneses? ¿tiranuelos?, la verdad, tendré que consultar la Wikipedia a ver cómo se llaman), que se dedican a emular a Fernando Alonso por las calles de Tirana.

Habéis visto la estatua del héroe nacional y tal (un tal Skanderbeg), la mezquita que hay detrás y el par de edificios del mas puro estilo estalinista que bordean la plaza. Y, de repente, el estómago empieza a proferir gritos, ruidos incontrolables, aullidos que os hacen recordar que tenéis un hambre voraz... pero ¡ay!, no tenéis ni repajolera idea ni de dónde comer, ni qué comer. Pues ya está, la solución os la da Sorokin:

Buscad algún tenderete que venda "Byrek" (pronúnciese bÚrek, please). Cerca de la plaza hay varios. Los byrek son parecidos a la "Tyropita" de los griegos: un hojaldre con queso dentro. Pero, un hojaldre finísimo, delicioso, inolvidable.




Cuanto más delgado sea el byrek, mejor. Los gruesos pueden ser algo mazacotes, por eso es mejor comerse dos finitos que uno grueso. Y todo por 30 lek la pieza (40 céntimos de euro).

Hale, ya lo sabéis. No paséis hambre en Tirana.

dimanche 15 mars 2009

Viena



Voy a darme un pequeño descanso en el relato de los extraordinarios sucesos que me acontecieron en el sudeste asiático el mes pasado, queridos amiguetes y colegas. Ya, ya sé, tengo que contaros aún un par de cosas. He prometido hablar de langostas y lo haré, que yo no os he mentido nunca (bueno, casi nunca), pero el caso es que tras una larga pelea interior, una agonía anímica, una lucha titánica, me he decidido a daros una información que vale su peso en oro: os voy a decir cuál es el mejor hotel de Viena. Así, como suena. Me ha costado decíroslo, porque ahora os vais a apelotonar todos a mogollón para ir ahí, y puede ponerse difícil encontrar habitación a partir de vuestra invasión.

En fin, generoso que es uno. El hotel se llama "Embassy" y está en Landstrasse. Tiene una excelente relación calidad-precio y puedes hablar castellano sin problemas porque es de una cadena española. El cocinero es de Cádiz y te puede preparar unas tapas como Dios manda. Está cerca del centro: sólo tres estaciones de metro hasta Stephanplatz en la línea U3.

Por otro lado, en el bar, Noelia os puede poner una copas de Protos tinto que no se las salta un recaudador de impuestos. Noelia, además es pintora: la pintura del hotel que he puesto en el encabezamiento es suya. Mas en: http://quierovercuadrosnogoca.blogspot.com/2008/06/fotografias.html

En fin, que no me hagáis caso, no sea que suban los precios. De verdad, no me hagáis caso.

vendredi 6 mars 2009

OVNIs sobre Tailandia



Ya, ya lo sé, ilustres lectores, el plural de OVNI en español, no es OVNIs. Una estricta aplicación de las normas de nuestra venerable Academia de la Lengua, nos obligaría a escribir O.O.V.V.N.N.I.I., que es como se ecribe el plural de las siglas. Por eso, se escribe E.E.U.U. ó C.C.O.O. (de hecho, Ramón Urdaci hasta lo decía hablando). Pero, ¿alguien ha visto O.O.N.N.G.G., por ejemplo, como plural de ONG?, pues eso, que la correcta aplicación de la norma ha caído en desuso. Además, yo soy de pueblo, así que tengo ciertos privilegios. Pero bueno, cortemos la pera en dos (como se dice en francés), ni para ustedes ni para mí. Escribiré OVNI (sin "s") tanto en plural como en singular y, ustedes que sois más listos que el perro de un tullido, colegiréis por el contexto si es una cosa u otra.

Pero basta de insulsa cháchara y, al grano, Sorokin. La historia sucede en Tailandia en una noche tropical y en un restaurante de Patong, mientras deglutíamos unas sabrosas langostas (pero eso es otra historia que prometo contar otro día, no conviene mezclar temas). Miré al cielo, y ví un racimo de luces que se movían parsimoniosamente a ratos, más rápidas otros. Cruzándose, serenas, sin ruido. No pude menos que dar la voz de alarma: ¡"OVNI, OVNI"! ante el general despotorro de los camareros tailandeses que nos tranquilizaron diciendo algo como "Pam feng, no UFO, pam feng".

Y eso es, no son OVNI, son las linternas voladoras que lanzan los tai en algunas fiestas. Como veis en el vídeo, llevan un bloque de cera en el fondo del globo. Se prende fuego a la cera, se espera que el aire se caliente... y se van, se van, parece que llevándose nuestros malos rollos, nuestras cuitas y elevando nuestros pinches deseos hasta el cielo.

Y nostros, pobres miserables, nos quedamos en tierra con una piña colada o un planter's punch por todo consuelo.

mercredi 4 mars 2009

Los improbables vikingos del mar de Andamán


Heme aquí de nuevo, mis queridos amiguetes, lectores, coleguitas y demás peña. Los vientos que me llevaron hasta las costas del mar de Andamán me han devuelto "au plat pays" (el cual para mi pasmo y sorpresa, me ha obsequiado con un solecito bastante aceptable). Y, en fin, tras una durísima pelea con Belgacom que me había deconectado de Internet por motivos cabalísticos que no voy a detallar aquí, vuelvo a daros la brasa.

Para meteros en harina, os diré que esta foto está tomada en la isla que se da en llamar "phi phi" y que las gentes del lugar pronuncian (sin coña) "pí-pí". La isla es una maravilla tropical y todo eso y, en una de sus costas escarpadas está esta cueva, conocida como "the Viking cave" sin ninguna razón aparente, porque aunque los vikingos se pasearon bastante por el mundo mundial, es poco probable que asomaran sus cuernos por aquí.

Lo interesante es que, aparte de que la cueva ha sido históricamente refugio de piratas malayos y habitación ocasional para la gente del mar, son esos andamiajes de consistencia dudosa que se ven, y que se usan para coger nidos de golondrinas. Pues sí, las golondrinas hacen sus nidos en esas paredes. Nidos que alcanzan precios de fábula en los mercados gastronómicos de la zona y que parece que tienen importantes virtudes afrodisiacas. Yo, ¿qué queréis que os diga? no he tenido ni la mas leve tentación de probarlos. Me he limitado a los pececillos del lugar, gambones y alguna langosta a precios irrisorios. Ya os contaré.

mercredi 11 février 2009

Emiko Minakuchi y el Sorokin evanescente


¡Queridos y pacientes lectores! ¡Imaginarios amigos!¡Fieles contertulios! Voy a desaparecer por un par de semanas (computadas, por supuesto, a la escala terráquea), como por arte de birlibirloque. Sí, Sorokin va a trasladarse a otra dimensión del universo, transformándose en una ecuación cuántica y, por supuesto, respetando el principio de Gauss-Ostrogradski y las ecuaciones de trasformación de Lorentz. Faltaría más. O sea, para aquellos que les resulta "wie Ungarisch" (como dicen los alemanes) mi meridiana exposición: Que me abro, leñe, que me abro por unos días.

Pero no os dejo solos, os dejo con este video de Emiko Minakuchi que puede ayudaros a relajaros y soportar este duro golpe. No sé por qué, cuando ví el vídeo de Emiko por primera vez, pensé de inmediato en la protagonista de "After Dark" de Murakami. Si la habéis leído, ya me diréis si oui ou si non. De todas maneras, os puedo asegurar que a mí, el video me relaja un montón. Eso sí, no he encontrado nada de la Minakuchi en los P2P.

hasta la vuelta.

lundi 9 février 2009

Caviar en Moscú







Entre tos y tos de esas que parece que te arrancan todo el plexo solar, consecuencia del catarro que me ha cogido prisionero, reflexionaba yo (a veces pasa) y me decía que tengo, queridos amigos, que honrar mi promesa y hablaros del caviar en Moscú. Eso de ser un hombre de palabra es bastante penoso, sobre todo cuando lo que te apetece es meterte en el sobre con un buen grog y, hale, a hacer seda. Pero, ahí vamos.

En primer lugar os he puesto la foto de dónde NO hay que ir a comprar, pero vamos, ni caviar ni nada. He hecho como el rey aquel que publicó unas instrucciones para diferenciar las monedas verdaderas de las falsas: se metían todas en un baño de ácido y las verdaderas se diluían, con lo cual ya se sabía que las que quedaban eran las falsas. Bien, vale de chistes malos (es la fiebre). Pues eso, que al supermercado de la foto: "Eliseeva", que está en la calle Tverskaya vais a eso, a hacer una foto porque es espectacular, pero de comprar nada, que está todo carísimo.

A por caviar, vais al mercado de Tulskaya. En fin, se llama "Danilovski", pero todo el mundo que conozco le llama el mercado de Tulskaya. ¿Y, por qué, diréis con cierta razón? pues porque está en la estación de Metro del mismo nombre. Os he puesto un plano del metro y marcado la estación con una flecha. En la foto de Google earth, el mercado es ese edificio singular y casi-casi redondo.





Y una vez allí, pues hale, a defenderos como podáis, porque ahí sí que no hablan inglés. El mejor puesto está en el centro del mercado y las diebushkas que lo atienden, en cuanto os vean con esa cara mezcla de pánico y de despiste que llevamos todos en parecidas circunstancias, ya saben a lo que váis. El resto, pues eso, el idioma de señas y tal siempre funciona.

Que os lo pongan en una cajita de plástico para pasar la aduana, y ni un gramo más de los doscientos gramos permitidos, que luego os pasa lo que a un colega, que lo pillaron con medio kilo (cuando estaba a precio razonable) en el aeropuerto de Sheremetievo y se tuvo que comer trescientos gramos delante del aduanero que se retorcía de risa. Y a palo seco y sin vodka.

mardi 3 février 2009

La libra reptante y el pizzaiolo cantor


Sé perfectamente, mis queridos, fieles y amables seguidores que había prometido el otro día explicaros cómo comprar caviar en Moscú, pero voy a desviarme por un día del tema de los huevecillos de los simpáticos esturiones para pasar a un tema más candente: las rebajas en Londres; pero no os deprimáis ni preocupéis, que volveré al ataque con el caviar la próxima vez, que yo no traiciono a los amigos (salvo si es absolutamente necesario).

El asunto es que la ex-orgullosa libra esterlina está por los suelos, reptando por el eje de las equis, prácticamente a un euro por libra (a 1,13 para ser exactos). Si a eso le sumamos las fabulosas rebajas de enero, te puedes llenar un cesto de camisas, camisetas, calcetines y otras prendas que no menciono por pudor, por el precio de una camisa en la Rue de Tongres. Cierto es que hay que contar con el "efecto túnel", me refiero al túnel bajo el canal, porque el Eurostar mete buena caña en el precio de los billetes; aunque, bueno, lo puedes compensar con unas cuantas pintas en el "Shakespeare Head" de Carnaby Street (por cierto, tienen "Leffe" de barril, pero ¡aggggghhh!, la sirven en un vaso normal, no en la copa semiesférica que le es debida).

Y me diréis: "¿pero las rebajas no se terminan el 31 de enero?". Pues sí, tenéis razón, así que ya llegáis tarde, pero por lo menos este mensaje servirá para poneros los dientes largos y reflexionar sobre lo que os habéis perdido por no reaccionar a tiempo :-) Es broma; siempre podéis ir, y, al menos daros una vuelta por los "food hall" de Harrods y admirar al pizzaiolo cantor haciéndole una foto como Dios manda y no como esta chufla de video que le saqué yo. La culpa es de la batería que entregó su alma, como dicen en francés (lo que supone que las baterías tienen alma ¿a dónde irá cuando la entregan?), en el momento más inoportuno.