El 26 de Abril de 2026 se cumplieron cuarenta años del peor accidente nuclear de la historia. Hoy, mis queridos amigos y amigas, basándome en mi experiencia personal y en los informes que se han dado en estos años, como el reportaje que publicó HBO hace un tiempo, os voy a dar una serie de datos a vuelapluma sobre el accidente
La central nuclear de Chernóbil, está situada al norte de Ucrania, en la frontera con Bielorrusia. Cuatro unidades, formada cada una por un reactor nuclear del tipo RBMK
Los reactores RBMK, que es el tipo de reactor que explotó en Chernóbil, son de diseño soviético. Los primeros empezaron a funcionar hacia los años 60 del siglo XX. Básicamente, son reactores moderados por grafito y refrigerados por agua ligera. El combustible, que es Uranio ligeramente enriquecido, va situado en tubos de fuerza a través de los cuales circula el refrigerante. El grafito como moderador tiene la ventaja que no absorbe neutrones. Su misión es ralentizar los neutrones rápidos emitidos como parte de la reacción nuclear en el combustible, hasta que tenga la energía necesaria para producir una reacción en cadena. La reacción se produce con neutrones lentos. Por ello es necesario ralentizarlos. El problema de los reactores moderados por grafito es que tienen un coeficiente de vacío positivo: un aumento de huecos en el agua por ebullición, produce un aumento de la reactividad. Es decir: se embalan, sobre todo a bajas potencias.
Las primeras noticias se tuvieron porque una central escandinava (sueca, creo) descubrió unos niveles de radioactividad enormes en una nube que, aparentemente venía de la URSS. Por otra parte, también es cierto que desde Moscú pidieron información a Alemania sobre cómo apagar los fuegos de grafito (pensad que el grafito no es ni más ni menos que… carbón). Que en la URSS estuvieron tratando de culpar del accidente solamente a los operadores y a no aceptar que el diseño de los RBMK tenía errores básicos, es otro hecho cierto.
En 2016, se terminó de construir un recinto de contención (NSC: New Safe Confinement) gracias a un fondo internacional, gestionado por el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo para encerrar el antiguo recinto construido deprisa y corriente por la URSS.
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El NSC, del que. sin duda todos habéis visto fotos, era la estructura metálica más grande construida hasta el momento y costó del orden de dos mil millones de euros. Desgraciadamente, durante la guerra desatada por Rusia en 2022, un dron impactó en la estructura, abriendo un agujero, cuyas consecuencias se están estudiando.
Es un hecho que la situación en la cual se presiona a los operadores de una central para que aceleren y produzcan la energía eléctrica necesaria, para evitar fallos en los sistemas eléctricos que alimenta esa central, apagones, pérdida de potencia, etc es una constante universal. Los operadores siempre están presionados. Por eso es importante que haya un control democrático sobre el sistema. Los operadores deben estar protegidos y, sí,… vigilados.
Consecuencias del accidente
El número de muertos directos por el accidente, todavía es objeto de discusión. La autoridades reconocen unos sesenta y los conservacionistas hablan de varios miles. La zona de exclusión todavía está vigente aunque hay gente que vive allí. Hay bosques contaminados y hay grandes depósitos de equipo que está todavía radioactivo.
Pripyat. La ciudad fantasma
Como parte del secretismo que impuso la URSS durante el accidente, la vida en Kiev seguía. Sin ningún tipo de viso ni advertencia, sin saber que una nube radioactiva estaba por aquellos días dando vueltas sobre la ciudad
Kiev
En fin, mis queridos y dilectos amigotes y amigotas, solo insistir en lo que ya he dicho más arriba:
Los operadores de una central nuclear siempre están presionados. Por eso es importante que haya un control democrático sobre el sistema. Los operadores deben estar protegidos y vigilados, sin interferencias políticas.
Besotes un poco sompungidos






Muy interesante, se nota que conoces muy bien el tema.
RépondreSupprimerGracias anónimo por el comentario . Es tristemente cierto, pero sí, conozco el tema
Supprimer¡Hola Sorokin! interesantes las cosas que nos cuentas sobre ese episodio tan triste e impactante, es un tema que siempre me produce escalofríos aunque me encanta leer sobre ello. No sé sí habrás visto al serie, sí no es así te la recomiendo, me dejó 😳 y aprovecho para recomendarte una novela que está ambientada allí, con una protagonista que decidió quedarse y con ochenta y tantos años vive en el pueblo fantasma de Chernobo, en la zona de exclusión de Chernóbil. La novela la tengo reseñada en el blog y es "El último amor de Baba Dunja" de Alina Bronsky, me gustó mucho, por sí te apetece animarte
RépondreSupprimer¡Besos!
Hola Marian, como siempre, tu comentario es super bien recibido. Si te refieres a la serie de HBO sobre Chernobil, sí, la he visto varias veces. Es muy buena. Todo está contado con un gran respeto a la verdad. La dura lucha entre los burócratas de la URSS y los científicos es terrible. Había que silenciar el accidente o por lo menos minimizarlo. Hasta el mismo Gorbachov sale pringado por el tema. No se podía decir que los reactore
SupprimerSigo, que Google me corta. Digo que no se podía decir que los reactores rusos tenían errores de diseño.
SupprimerEl libro que me dices lo voy a buscar inmediatamente.
Besazos
Muy buenas, Don Sorokin.
RépondreSupprimerMuy buena e interesante tu entrada en el blog. Y muy didáctica.
Es verdad que al final te quedas con el corazón encogido.
Y al hablar de la zona de exclusión, inmediatamente he pensado en el maravilloso relato de Alina Bronsky.
Veo que Marian se me ha adelantado me alegra ver que coincidimos en la opinión que nos merece "El último amor de Baba Dunia". Tiene solamente 130 páginas. Pero es un disfrute total.
No te va a quedar otra que leerla y darnos tu opinión, como excelente conocedor de la situación.
Besos
Muy buenas, mi querida Hadamadrina. Me alegro que te parezca interesante la entrada sobre Chernobil. Y que te horrorice, como nos pasó a todos. Voy a buscar inmediatamente el libro de Alina Bronsky. Si no lo encuentro me lo bajaré por Kobo y ya os contaré.
SupprimerBesazos
¿Está traducido al castellano? Lo he encontrado en catalán y en Francés. Lo leeré en la lengua de Molière, porque en la de Josep Pla no me atrevo
RépondreSupprimer¡Hola de nuevo!
Supprimerme alegra que ya seamos dos las que te hemos recomendado el libro de Alina, a ver qué te parece. Claro que esta en español, pero en papel, en electrónico creo que no está disponible, en kobo
https://www.casadellibro.com/libro-el-ultimo-amor-de-baba-dunja/9788417348229/12628624. Pero bueno, en francés seguro que lo lees
Gracias Marian. Lo pediré a la casa del libro, porque lo de leer en Kobo se ha terminado: se ha estropeado el lector electrónico (al mismo tiempo que mi nevera y mi cafetera. Alguien me ha enviado una maldición)
SupprimerYo lo leí en catalán. Una traducción excelente.
RépondreSupprimerEl titulo original es "Baba Dunjas Letzte Liebe". y en la edición que yo tengo (del 2021) dice que la novela ha sido traducida a 13 idiomas. Así que hay dónde escoger......
Mas bss
Yo estoy buscando la traducción castellana aunque lo podría leer en francés o inglés, pero por cabezonería busco la traduccióno en castellano .
SupprimerMuy buena entrada. Cuántos errores, cuánta negligencia... Y no sabremos nunca el número real de víctimas. Y las que pudo haber después... Me apunto también el libro que te han recomendado, a ver si está en castellano, porque en mi caso, ni catalán ni francés.
RépondreSupprimerBesotes!!!
Hola Margari. Sí. Fue una auténtica tragedia. Me contaban en Kiev que el uno de Mayo, nadie canceló el desfile, nadie les avisó que el 26 de Abril había explotado la central de Chernobil. Terrible. Y el libro lo he estado buscando y está agotado en castellano. Yo lo he peido en francés. Ya os contaré.
SupprimerBesotes
Querido Sorokin. Justo ayer terminé de ver la miniserie "Emergencia radioactiva" basada en el accidente de Goiania (Brasil) en 1987.
RépondreSupprimerMenor que lo de Chernobil, pero terrible también. E igualmente con esas luchas políticas científicas y médicas que se dan en todos estos casos.
No me parecía que habían pasado tantos años desde Chernobil, cuanto más años cumplo, los de atrás me parecen más cortos. Sin ir más lejos y para que veas que parece que estamos sincronizados, esta semana se me ha estropeado el horno y cuando hablo con el técnico me pregunta cuántos años tiene y yo respondo, tres o cuatro, no sé. Miro la factura y eran siete. Lo dicho, cada vez los años más cortos.
Un abrazo.
El anónimo anterior y este, soy yo, Viena. No de deja comentar de otro modo.
RépondreSupprimerHola Viena.
SupprimerEstaba prácticamente seguro que eras tú, aunque no me atrevía a decirlo directamente. En primer lugar, por tu estilo, en segundo lugar porque tú eres la persona que yo conozco que más usa el horno. Me viene a la memoria uno de tus posts en el que hacías un buey a la borgoñona en tu horno, en vez de usar una cocotte. En fin, gracias por tu comentario, que, como todos los tuyos, tiene un montón de jugo. Lo que me ha llamado la atención es que prácticamente has visto la emergencia radioactiva de Goiania al mismo ti
Vale, es que Google me corta. Sigo: digo que has visto el programa al mismo tiempo que yo. Y sí, también fue terrible, con luchas de competencia entre las autoridades responsables, muertos y confinamientos (por cierto lo del Hantavirus también se las trae)
SupprimerY es verdad, el tiempo pasa cada vez más rápido. Tremendo
Un abrazo