dimanche 19 février 2012

Serge Gainsbourg, el último poeta maldito

Mis queridos e ilusionados lectores (a los desilusionados he pensado que es mejor no decirles nada, no vaya a ser que se cabreen aún más), hace como un año intenté escribir un post sobre Serge Gainsbourg. Estaba por entonces de moda por aquí y las emisoras de radio no dejaban de dar la brasa con sus canciones para conmemorar el veinteavo aniversario de su desaparición. Lo intenté, pero tuve serias dificultades para bajarme un par de vídeos de YouTube sin los cuales la entrada hubiera quedado bastante sosezna. Pero, mis queridos amigos, Sorokin ha avanzado técnicamente en conocimiento y sabiduría durante estos meses y ¡Oh fortuna, velut luna! con mi nueva versión del navegador me he bajado los necesarios vídeos (¡toma ya, YouTube, y tú que te creías el rey de todo el mundo!), entre los cuales, el más pertinente en estos momentos, que es el de la entrevista en la televisión francesa con Whitney Houston. Ya, ya os lo pondré más tarde, no séais impacientes, queridos lectores, que la impaciencia no es buena y puede llevar a errores tales como cortarse el dedo gordo del pié al intentar cortarse las uñas deprisa y corriendo.

 Gainsbourg fué en su día un provocador profesional, bebedor y ligón (vamos, lo que hubiéramos querido ser todos), quizá llamarle "poeta maldito" es un poco fuerte, porque como dice la Wiki, "un poeta maldito designa en general un poeta que... rechaza los valores de la sociedad, actúa de manera provocadora, peligrosa, asocial y autodestructiva" y, "en general muere antes de que su genio sea reconocido". Naturalmente, esto último no hay manera de aplicárselo a Serge, que bien que se hizo rico y encima se ligó a las tías más buenas que iba encontrando en su camino. Parece mentira, diablos, con esa narizota: Anna Karina, Juliette Greco, Brigitte Bardot, Jane Birkin y un largo etcétera. Uno de sus rollos más conocidos es el que tuvo con BB, para la que compuso la canción de la Harley Davidson, que os pongo en el vídeo siguiente, donde la Brigitte demuestra que está que se cae de buena, pero que como cantante saca una vocecita que parece un don Nicanor tocando el tambor:

Otra historia famosa es la que tuvo con Juliette Greco. Si la Brigitte le duró bastante, la Juliette, según cuentan, no le duró más que una noche. Lo suficiente para que Serge le compusiera "la javanaise", una de las canciones favoritas del público en general. Como no hay testimonio del rollo con la Greco, en el vídeo que me he bajado y comparto con vosotros, mis amigotes, Gainsbourg se la canta a su último amorcete, la Birkin:



Y bueno, ya está bien de teneros sobre ascuas, mis queridos amigos. Aunque supongo que muchos habréis visto esta entrevista que le hacen a Whitney Houston en presencia de Gainsbourg y las cosas que le dice Serge quien, sin duda está bastante cocidillo. Puede que algunos penséis que es un poco inconsiderado poner esto a pocos días de la muerte de Whitney, pero cuando veais con la cordura y el profesionalidad que se comporta ella ante las provocaciones de Serge, admitiréis conmigo que no tiene nada de malo ponerlo ahora, carallo.





Como habéis visto, el momento culminante es cuando Gainsbourg, claramente bolinga le dice "I want to fuck you" y Michel Drucker, el presentador de la tele francesa intenta quitarle hierro diciendo: "dice que eres muy linda". Gainsbourg insiste, esta vez en francés: "¡No!, he dicho que quiero foll..rmela". Algunos puede que piensen que estaba preparado todo el sketch, pero yo creo que no. No hay más que ver la cara de sorpresa de la Houston. En fin, no insisto, no sea que se me enfaden algunos.

  Bueno, os voy a dejar ya, que no he cenado todavía, pero os voy a dejar con una canción explosiva que le valió un montón de críticas en Francia, porque eso de tomarse "la Marsellesa" a coña no acabó de gustarle al público en general:



SERGE GAINSBOURG: "Aux armes etcetera..." "Entendez-vous dans les campagnes mugir ces féroces soldats. Ils viennent jusque dans nos bras egorger nos fils nos compagnes"(oid mugir esos fieros soldados en los campos. Vienen hasta nuestros brazos para degollar a nuestros hijos y nuestras compañeras)
Terrible el Sergio, no se mordía la lengua.

mercredi 8 février 2012

De cómo combatir la ola de frío con una "carbonade à la flamande" y unos buenos estremecimientos de miedo

 Mis queridos amigototes (es lo más opuesto a "amiguitos del alma" que he podido encontrar), como todos lo estáis notando, en este mes de Febrero está toditita Europa congelada, y no sólo por las cosas que dicen la Merkel y el Sarko, o por la demostración palpable de que la justicia es igual para todos (como se ha visto en el caso Camps y el caso Contador), sino porque los termómetros se han puesto a echar unas carreras hacia abajo, que me río yo de las del IBEX35.

Para calentar vuestros  cuerpecitos y vuestras almitas, os traigo aquí un par de soluciones. Que no se diga que Sorokin no colabora para aminorar los efectos del cambio climático. La primera es... ¡cocinar!, yessir, cocinar y nada más ni nada menos que una "carbonade à la flamande" (que no sé cómo mil diablos se dirá en la lengua de Pérez Galdós (ya estoy harto de que Cervantes se haya apropiado del castellano, voto a bríos). La carbonade es uno de los platos belgas de toda la vida, pero indiscutiblemente, cae mejor con este fresquito que a 30ºC. Ya sé que os estáis pasmando... pero, pero... ¡Sorokin! ¿cómo te atreves a desvelar los secretos de la cocina flamenca? (de Flandes, no de Manolo Caracol). Pues así es, yo por mis amigototes, cualquier cosa.

Pues allá vamos: Necesitamos unos pedazos de carne de buey cortados en trozos medianos:



 Unas chalotas:


Una cerveza negra. Yo he puesto Chimay porque es la que tenía a mano y encima está de puturrú, pero cualquier otra (belga, por supuesto) podría valer:


Azúcar y harina:


 Y ahora, ¿Qué hacemos?... Quoi faire?. Pues bien, cogemos (mis amigos de América, deben "agarrar", no coger) una buena cacerola de fundición, derretimos unas pellas de mantequilla a fuego lento y doramos los trozos de carne por todos lados:



Cuando estén dorados, los sacamos y reservamos. Y ¡hale! metemos en la misma cacerola (es que es así como se hace, pero, además es la única que tengo de fundición) las chalotas cortadas en una parte fina y otra más basta, como en tiras (ya me entendéis, gañanes):


Cuando estén pochaditas, añadimos azúcar,  harina (yo lo he hecho a ojo de buen cubero, con lo que, sielos, tengo que admitir que la carbonada resultó un poco dulce), añadimos la carne y la cerveza y dejamos cocer a fuego lento un mínimo de una hora, hasta que la carne esté blanda:


El resultado final tiene que ser algo así:

 Vamos, que la carne tiene que estar con las fibras sueltas y blanditas y la salsa, bien espesa. Hay quien, al final de la cocción añade un trozo de pan tostado untado con mostaza hasta que éste de deshace.

Los belgas (por supuesto) la acompañan con patatas fritas. Yo me la comí a pelo (chulo que es uno). Para beber, lo mejor es usar una cerveza similar a la que has usado para cocinar, pero si quieres ¡oh desocupado lector!, puedes abrir una botella de un tinto con cuerpecito, como el de Toro o el Somontano. En fin, ya ahí no me meto. Ustedes veréis.

Y ahora, con vuestros estómagos contentos y satisfechos, podéis proceder a leer mi segunda recomendación... ¡Tiemble después de haber reído!  Yo he temblado bastante leyendo "I am legend" de Richard Matheson. Si os gusta el terror-ciencia ficción, no debéis perdérosla bajo ningún concepto. Si no os gusta, pues oye, el libro siempre queda bien en la estantería:


La desventuras de Robert Neville, el último hombre vivo sobre la tierra, en continua pugna con las fuerzas del mal y el vampirismo te acaban poniendo de los nervios. Todos los rayos de esperanza ("hope", "espoir", no Aguirre) que se le van abriendo, se cierran uno tras otro... Uahhhhhh, qué miedo. Vamos que me la he devorado (nunca mejor dicho) en un par de días.

Y para acabar, os copio una hojilla de propaganda que recibí en mi buzón allá por Diciembre (es lo bueno de no tirar nada). A ver si descubrís qué buque proponen:


Y nada más por hoy, abrigáos bien y ya me contaréis si habéis llevado a cabo mis recomendaciones. Un besote