jeudi 18 octobre 2012

Las Islas Jónicas (2). Cefalonia, Ítaca, una mandolina y un poema de Kavafis


Voy a retomar el hilo ¡Oh amigos! de lo que os estaba contando sobre las Islas Jónicas, porque si dejo pasar más tiempo, con la que está cayendo un día sí y un día no en Bruselas (hablo del tiempo, no me malinterpretéis, que os conozco), van a acabar por borrarse de mi pobre y miserable memoria los luminosos cielos del Mar Jónico, sus suaves aguas llenas de pececillos, sus sardinas asadas e, incluso, la cerveza del lugar, que -esa sí- es como para olvidarla.

Como ya os conté en la entrada anterior, vuestro amado bloguero cobijaba sus cansados huesos en la isla de Zakynthos, pero, claro, uno no se va a quedar parado así como así, pelándose la nariz en la playa y haciendo la digestión de las hojas de vid rellenas que, mañana, tarde y noche constituían la comida del hotel (bueno, y queso feta). Así es que decidimos ir a echar un vistazo a la isla de enfrente, que ya os he presentado en la entrada anterior, Cefalonia:




La inmensa mole del monte Enos, con sus 1682 metros nos saludaba todas las mañanas. Vista desde lejos, desde Zakynthos, es impresionante, pero cuando te acercas, como se ve en la foto de cabecera, parece un muro vertical que no vas a poder sobrepasar. Vamos, que es más impresionante que Peña Cabarga vista desde Maliaño *.

El trayecto se hace en un ferry que sale del puerto de San Nicolas, en el norte de Zakynthos. En el ferry se pueden meter coches, autobuses y lo que haga falta. La verdad es que un servidor no se esperaba un ferry tan amplio, si no, hubiera sido interesante meter el coche de alquiler dentro y a otra cosa, mariposa, en vez de hacer como nosotros, que compramos un trayecto completo con todo y autobús pensando que el autobús se quedaba en Zakynthos. Pues no, el bus se metió en el ferry y luego se dedicó a llevarnos por donde le dió la helénica gana en Cefalonia.



Otra opción, queridos amiguetes, es que vayáis en bus de línea hasta San Nicolás y luego, en Cefalonia os arregléis como podáis. Ojo, si estáis en la capital, encontrar la estación de los autobuses de línea tiene su miga. Está fuera de la ciudad, y se llega por una estrecha calleja que, Oh sorpresa, no está ni siquiera en los mapas de Google (venga, os desafío a encontrarla):



 Pero bueno, pelillos a la mar (Jónica), el hecho es que una vez en Cefalonia, que es una isla tirando a menos turística que Zakynthos, donde todavía los Tour Operators no han plantado sus pinreles, el autobús que nos llevaba decidió empezar por el monasterio de St Gerassimos, un santo muy milagrero según cuentan. Del monasterio original, lo único que queda es el campanario, todo lo demás lo arrasó el terremoto de 1953. Como podéis ver, el campanario es de estilo veneciano. Teniendo en cuenta que la isla perteneció a la serenísima república veneciana durante varios siglos, eso no es de extrañar:


En cambio, el interior, aunque reconstruído, es del más puro estilo ortodoxo. El cuerpo milagroso de San Gerassimos está en el interior de ese sarcófago de plata:



 Parece ser que se puede uno subir por una escalerilla y mirar a través de un cristal el cuerpo del santo y esas cosas, pero vuestro bloguero, que no es nada necrofílico, pasó del tema.

¿Otras cositas en Cefalonia?. Bueno, pues llevan a todo bicho turista viviente a las cuevas de Drogarati, que están llenas de estalactitas y estalagmitas (cuál es cuál, a ver díganmelo):



Pues bien, pues vale, interesante, pero si habéis visto las cuevas de Nerja, por ejemplo, de verdad no perdáis el tiempo en esto, que la vida es breve y un viaje de un día a Cefalonia, todavía más. Eso sí, me dió mucho gusto infringir la ley una vez más:



Otra visita obligada es la cueva de Melissani. Esta sí me pareció más interesante. De hecho es un cenote, como los de Yucatán. El suelo se ha hundido dejando al descubierto un lago subterráneo. Los que conozcáis, oh amiguetes, el cenote de la doncella en Chichén Itzá os sentiréis transportados diez mil kilómetros al Oeste al ver la cueva.






¿Comer? Bueno, pues comimos en un restaurante en Agia Efymia, que -mira tú por donde-, es un puerto donde recalan los yates de los ricos, con lo cual las sardinas nos costaron el doble que en Zakynthos y no alcanzaban el sublime grado de las del Vardiola. Así pues, absternerse si es posible.




En resumen, Cefalonia es una isla menos contaminada por el turismo de semi-masas, digamos, pero bastante propensa al turismo de pudientes y adineradas gentes. A mí me gusta más Zakynthos. Deben ser mis gustos populistas. En fin que queréis, la vida es así.

Cefalonia saltó a la fama internacional gracias a la novela de Louis de Bernières, "La mandolina del Capitán Corelli". De Bernières es inglés, a pesar de su nombre. De hecho, es un descendiente de los hugonotes que se refugiaron en Inglaterra tras la matanza de San Bartolomé. En realidad, me he leído la novela estos días, antes de lanzarme a escribir nada sobre ella y, lo que empezó un poco como una obligación, se ha convertido en una actividad absorbente. Con altibajos, hay momentos en los que me he reído a carcajadas y otro en los que casi me adormilo. El tema está bastante cabrón, como dirían mis amigos mexicanos. Con una historia de amores como fondo, el asunto principal es la matanza de soldados italianos que llevaron a cabo los alemanes en 1943. Los italianos habían ocupado la isla como parte de los deseos de Mussolini de anexionarse Grecia. Cuando Italia se rinde tras la invasión aliada de Sicilia, la guarnición de Cefalonia se queda en el limbo y le empiezan a llegar órdenes contradictorias: ¿rendirse a los alemanes? ¿combatirlos?. En medio de la confusión, los alemanes atacan, machacan a los italianos y fusilan a los supervivientes. Todo esto es historia. Lo más chocante es que, tras la guerra, los USA impusieron una férrea censura sobre esta matanza para evitar disputas en el seno de la OTAN entre italianos y alemanes.

Pero en fin, leeros la novela si tenéis ganas. Tambien hay una película, con Nicolas Cage y la inefable Pé. Película que no he visto y que no pienso ver. No me gusta que me destrocen mis libros.



La isla que está al ladito de Cefalonia y que podéis ver en el mapa más arriba, no es, ni más ni menos que Ítaca. La mítica Ítaca, tierra de Ulises, de Penélope (no la Cruz, no) y de Telémaco. Algo le vería Homero para darle esos honores, porque vista desde Cefalonia es más bien sosita, sin montañas de mil seiscientos metros ni nada:




Pero, un mito es un mito. Dorothy y Claudia me habían preguntado por Ítaca en sus comentarios, recordando el poema de Kavafis. Aunque supongo que lo conocerán, les voy a dedicar a las dos este MP3 donde Sean Connery recita el poema, con música de Vangelis como fondo. El contraste entre la tradicional grandilocuencia de Vangelis y la forma, casi familiar, como recita Sean Connery el poema, como un abuelito que está contando cosas a la gente del Kafeneion es lo que hace, a mi entender, esta versión fascinante. Si no os gusta, id a reclamar a Don Sean:




 ITHAKA by C.P. Kavafis by Sean Connery/Vangelis 

Connery, como es natural, a pesar de ser escocés, habla en inglés. Para los que no conozcais el poema, he aquí la traducción al puro castilla:


Cuando te encuentres de camino a Ítaca, desea que sea largo el camino, 
lleno de aventuras, lleno de conocimientos. 
A los Lestrigones y a los Cíclopes, al enojado Poseidón no temas, tales en tu camino 
nunca encontrarás, si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta. 
A los Lestrigones y a los Cíclopes, al fiero Poseidón no encontrarás, si no los llevas dentro de tu alma, si tu alma no los coloca ante ti.
 Desea que sea largo el camino. Que sean muchas las mañanas estivales en que con qué alegría, con qué gozo arribes a puertos nunca antes vistos, 
deténte en los emporios fenicios, y adquiere mercancías preciosas, nácares y corales, ámbar y ébano,
 y perfumes sensuales de todo tipo, cuántos más perfumes sensuales puedas, 
ve a ciudades de Egipto, a muchas, aprende y aprende de los instruidos. 
Ten siempre en tu mente a Ítaca. La llegada allí es tu destino. 
Pero no apresures tu viaje en absoluto. Mejor que dure muchos años, y ya anciano recales en la isla, rico con cuanto ganaste en el camino, sin esperar que te dé riquezas Ítaca.
 Ítaca te dio el bello viaje. Sin ella no habrías emprendido el camino. Pero no tiene más que darte. 
 Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó. Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia, comprenderás ya qué significan las Ítacas. 


Vale, y ya lo dejo que me estoy poniendo plastísimo.

Besotes

Nota: * Maliaño, Santander.

26 commentaires:

  1. Hola Isidro, he leido con gran placer, una vez más, tu "Diario de un aburrido"" pero me he quedado con la miel en los labios pues cuando me disponía a oir la voz de Sean Connery recitando a Kavafis no ha habido forma de pinchar el archivo por ningún lado así que me he quedado sin Itaca.

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    1. Hola Ana, te mando el enlace por correo aparte, a ver si funciona.

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  2. Muchas gracias por el poema del amigo Sean. Las palabras de Kavafis siempre me hacen soñar, con esa voz aún más. Aquí en Ibiza hay un lugar curioso, un garito muy especial, que se llama Ítaca por el poema. Durante un tiempo fue casi como mi casa y hasta le dediqué una entrada hace tiempo.
    ¡Qué pena lo de Cefalonia! ¡Y lo de sus ardinas! Que unas sardinas no estén todo lo buenas que pueden estar es casi un pecado. Pero sólo por la cueva creo que merece la pena. No he estado en México aún, pero lo de los cenotes me ha parecido siempre un paraíso.
    Ya nos contarás qué tal la mandolina.

    Besos

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    1. Me alegro que te haya gustado Sean Connery recitando. Como digo, la música de Vangelis me parece un tanto pomposa -como de costumbre-, pero en combinación con Sean, resulta muy bien. Hay varias versiones en You Tube, incluso versiones en griego con una música más íntima, pero bueno, ésta me gusta.
      Tienes que ir a México en cuanto puedas, te apasionará. La Mandolina me ha parecido buena, aunque irregular. De Bernières no puede negar, por otra parte, que es un anglocentrista aunque intente meterse en la piel de griegos e italianos. De todas maneras, es interesante, vale la pena

      Besos

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  3. El Oteador de los Mercados20 octobre 2012 18:2520 octobre 2012 à 20:05



    Sorokin, algo pasa que no debía pasar. De la segunda parte de la isla de difícil nombre llego a La Roche, y no creo que sea por arte de magia. en lugar del mar azul del Mediterráneo y las sardinas, con las ostras... no entiendo nada.
    De todas formas, y volviendo a las sardinas, aunque la segunda opción no haya sido buena, siempre nos quedará Kavafis... con Itaca o son ella.
    En cuanto al dilema de las carlotas zanahorias, pues es lo mismo. Pasa que yo también me hago un lio, ya que aquí por Valencia se dicen carlotas, pero en otras zonas zanahorias.
    Y las échalotte, pues, si nos ponemos finos chalotas, y si tenemos prisas, pues, cebolals francesas

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    1. Efectivamente, Oteador. He tenido que ir a buscar tu comentario al pozo negro de los "spams" y, encima, se ha metido en La Rochelle. He hecho un copiar-pegar `para ponerlo en su sitio, pero últimamente están pasando cosas raras en Blogger. No sé si será por You Tube. Voy a mirar

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  4. Monsieur, le expreso mi más sincero agradecimiento por esta práctica guía de las Islas Jónicas que su merced nos está dejando por estos lares que de aburridos tienen pocos... Por cierto, me ha gustado su cambio de cabecera con ese cuadro de nuestro amigo ;-)

    Me queda claro una cosa, y no porque lo haya sentenciado su merced, sino por como lo ha descrito en sus dos post y nos lo ha contado, que Zakynthos mola mucho más, al menos a mí me sedujo mucho en el anterior post :-)

    Monsieur, a qué no sabe quién ha pasado por aquí estos días, justo el jueves pasado.... la Eleftheria! Me acordé de Sorokin cuando vi el cartel y de mi hermano que le gustó mucho una época y la ponía a grito pelado mientras yo intentaba estudiar :-). Yo no pude ir pues mi corazón tiraba más para los canadienses Wilco.

    Hermoso poema, gracias por compartirlo.

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    1. Pues sí, Madame, cierto es que a mí me gustó más Zakynthos que Cefalonia, aunque claro, hay que decir que con sólo un día no se puede apreciar demasiado, sobre todo si te lo pasas encerrado en diversas cavernas.

      Madame, si me hubiera avisado que iba la Eleftheria, le hubiera pedido que me hiciera el favor de tirarle al escenario un avioncito de papel (como hacíamos de estudiantes en París) con un letrerillo diciéndole "Eleftheria, agapimou, Sorokin poi stapodia grígoros".

      Como puede suponer, la nueva cabecera es de nuevo producto de una foto robada, pero ¿a que ha salido bien, con todo y los nervios del guarda que viene etc? Me alegro que le guste a su merced.

      ¿No ha tenido problemas viendo el video de Sean Connery? Por si acaso, lo he cambiado de YouTube a raw.

      Un abrazo, Madame

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  5. Por cierto, yo estoy pensando en migrar a wordpress, también hartita de las limitaciones y fallos de blogger, así que migremos todos en pandillón! Espero que no me censuren este comentario :-P

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    1. Lo he pensado alguna vez, pero me echa para atrás que me voy a quedar sin mi contador de visitas

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    2. :-) Bueno lo más malo es perder a algunos seguidores de bloggers, pero yo creo que el que está interesado en leerte te encuentra, además si tiene como es mi caso el dominio comprado, el link no va a cambiar, solo el formato y las muchas más posibilidades que ofrece wordpress.

      Saludos

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    3. Me pondré a estudiarlo detenidamente. Tal vez lo mejor sea abrir un blog paralelo sin borrar el de Blogger y si la cosa va bien, cerrar éste. No sé. Pondré las circunvolociones grises que me quedan a trabajar.

      Saludotes

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    4. circunvolUciones, obviamente, no es que sean lociones de circunvo. :)

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  7. Si te gustan los blogs gastronómicos, te invitamos a pasarte por nuestra cocina!
    http://juegodesabores.blogspot.com.es/

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  8. Ahora si va la cosa. Es que los Tube, aunque sean You, tienen su cosa.

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    1. Gracias por la información, Oteador. Si. Parece que YouTube, nos entuba de vez en cuando. :)

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  9. Por fin Monsieur, ahora no veo problema y puedo leer la entrada hasta el final, me perdía yo este poema y me da algo. Yo conocí Itaca en catalán y por Lluis Llach, hace ya mil años. La voz de Sean Connery es muy sugerente y si, un poco empalagoso Vangelis.
    Respecto al viaje, por dios que me quedo embobadita viendo las fotos y viajando mentalmente a cada uno de esos rincones, vamos, que hasta he comparado estas sardinas con las otras y sí, las otras estaban mejor. Tengo rabiosas ganas de viajar y no veo el modo ahora mismo. Menos mal que estos relatos me hacen la ilusión.
    Un abrazo

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    1. Vaya, Viena, me alegro que finalmente hayas podido escuchar a Sean y a Vangelis. La verdad es que los videos de YouTube crean problemas con frecuencia en el blog, lo tendré en cuenta en el futuro.

      Si tienes ganas de viajar, la verdad es que nunca ha habido una ocasión mejor para viajar a Grecia. De alguna manera los apoyamos en esta coyuntura difícil si vamos con el corazón y el conocimiento abiertos y dispuestos a ver y a escuchar y no sólo a tomar el sol. Es curioso, en Zakynthos son encantadores y en Cefalonia -que está enfrente- son un poco más siesos y algo altaneros. En Cefalonia se me quiso colar un griego en la cola para ir a los servicios. Naturalmenete, me enfadé con él, discutimos y al final acabamos abrazándonos cuando se enteró que yo era español: "¡Greeks and Spaniards fiends, good friends!" gritaba el griego. Luego comprobé que mi cartera estaba en mi bolsillo, claro, no sea que... Pero no, era espontáneo.

      Un abrazo

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  10. Qué súper anécdota Sorokin, peleado y abrazado con el griego. Se me hace difícil imaginarte enfadado por un lugar en el aseo jajaja, claro que a saber qué urgencias se tienen, porque mira, como el que no quiere la cosa, muy a menudo los aseos salen en tus post: que si hay que pagar por usarlos, que si tienen espejos que no son espejos... vamos, que pescado y aseos, son temita eh?
    Me hubiera gustado verte encajando el abrazo del griego, me parto.
    Ojalá pudiera viajar y justo a estos países a los que no les viene mal, como dices.
    Un beso.

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    1. Siento ser tan pesada, pero no puedo acceder a tu última entrada, leo hasta un poquito y se corta, vamos, que me deja con la miel en la boca. No parece que era solo cosa de los youtube. Tendré que comentar a post pasado, qué le vamos a hacer.

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    2. Ja ja, no me había dado cuenta... Bueno, lo de Grecia tiene su explicación, porque se nos iba el autobús y había que aliviarse a toda velocidad, así que, que se te cuele alguien es una gran faena. Pero lo de la recurrencia del tema me hace pensar... Oh, oh...

      Besos

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  11. Peña Cabarga vista desde Maliaño...??? ¿Santander, Cantabria??? me he quedado ojiplática, iba leyendo tranquilamente y de repente, oh, cielos!

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    1. Bueno, Karen, convendrás conmigo que Peña Cabarga no es una mole como el monte Enos, pero que vista desde Maliaño queda bastante bien. Bueno, no sé cómo estará ahora, pero cuando yo vivía en Santander, de niño, me gustaba mucho.

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  12. Hola Sorokin, pues sí, yo vivo aquí y te lo puedo decir: sigue igual, jaja; es que ayer, googleando a los Durrel, descubrí tu blog por casualidad y me enganchó, así que seguí leyendo las entradas de las islas jónicas, y cuál no sería mi sorpresa cuando leí lo de Peña Cabarga. Qué gracia! Y creo que el nombre del blog no debe parecerse en absoluto a la realidad :)

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    1. ¡Uy! cómo me alegro que siga igual. Porque la última vez que fui a Santander, hace como cinco años, entre Solares y Santander no reconocía nada.

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