jeudi 8 février 2024

Lovaina y Malinas. El corazón de Flandes

 


Mis queridos (y no queridos, que habrá de todo), os voy a hablar hoy del corazón de Flandes. Sí, mis buenas gentes, ya sé que ustedes vosotros, cuando pensáis en Flandes, pensáis en Brujas, en Gante, en Amberes... grandes y bellas ciudades que muchos de vosotros conocéis. Oh, amigotes, (y amigotas, no me hagáis decir eso a cada vez, ya sabéis que estás todos incluídos), ¿Quien no ha visitado en algunas vacaciones o en algún trabajo que tuvisteis que hacer en Bruselas las perlas de Flandes?, de las que ya os he hablado alguna vez. Pero el corazón de Flandes está mucho más cerca de Bruselas, en el Brabante flamenco. Lovaina  (Leuwen) y Malinas (Mechelen) están a un tiro de piedra de aquí, pero ¡ojito, ojito!, si vais (muy recomendable, valen la pena) ni se os ocurra hablar, preguntar, inquirir en francés. Os ignorarán, y si coseguís que no os insulten, mejor. Aquí todos son flamencos y hablan flamenco.



Mi primera experiencia de un viaje a Lovaina fue, en un fin de semana cuando estudiaba en París  y era inocente y simple, se me ocurrió ir al despacho de Información y pedir folleto o algo así, en Francés. Casi me corren. Eran los tiempos del ¡Leuwen Vlaams! (¡Lovaina, flamenca!). había manifestaciones por todas partes. Y de hecho, la ultrafamosa Universidad de Lovaina tuvo que dividirse en dos y crear una nueva Lovaina (Louvain la neuve)  a las puertas de Bruselas, en territorio francófono.

Pero, en fin gurriatillos, que eso no os asuste. Lovaina es preciosa, así que cerráis el pico (o habláis en inglés) y os dáis una vueltecilla. El espectacular ayuntamiento que os he puesto en la foto de cobertura es fascinante. Sus rincones en un día de sol:


La gran plaza




La calle principal

Y ya puestos, no dejéis de visitar Malinas, pero con las mismas precauciones. Hablad en inglés. Ni una palabra en francés. También es una ciudad cien por cien flamenca. Tiene una catedral impresionante


El puntito blanco que aparece a la izquierda es la luna. Ella seguro que habla de todo, no hay problema de "luna", "lune", "moon", "der Mond", etc (no sé cómo se dice en flamenco)

 


El interior e la catedral






La plaza de Malinas, por la noche. Por cierto nos tomamos unos gofres, buenísimos, en un restaurante del lugar. Ello sí, en inglés.

Pero bueno, para hacer honor a Bélgica (sin importarme si son francófonas o flamencas) Me he cocinado una endivias al gratín (bueno, sigo sin saber si endivias es con "b" o con "v")

Para eso, hacen falta endivias, jamón, leche, harina y mantequilla:







Fundo la mantequilla (es así, buenas gentes, no llevan aceite de oliva)




Preparo una bechamel. Bueno, me ha salido un poco espesa, debería estar más clara.

Envuelvo la endibias (toma ya, esta vez con b) con el jamón:


Les añado la bechamel y un poco de queso rallado.




Y las meto al horno precalentado. Cuarenta y cinco minutos a 180 º



Y he aquí lo que sale. Venga, espero que os guste. 

Miles de abrazotes y besotes de vuestro Sorokin.

Smuak, smuak

vendredi 12 janvier 2024

Los tres mosqueteros de Alexandre Dumas

 


Mis queridas buenas gentes, e incluso mis malqueridas malas gentes, he decidido empezar este año 2024, en primer lugar, felicitándoos el año nuevo (faltaría más, a ver). En segundo lugar hablaros de un clásico entre los clásicos. Sí señoritos y señoritas: "Los trs mosqueteros" de Alejandro Dumas. Clásico totalmente desconocido, maltratado y nunca bien respetado en su versión original.

Naturalmente, todos habéis tenido la osadía de leer alguna versión espulgada, tergiversada y falsa del libro, así que todos sabéis quien es d'Artagnan, joven gascón (de Gascuña, no me seáis incultos) que se va a París con una carta de recomendación para entrar en los Mosqueteros del Rey:


En París se hace amigo, tras casi liquidarlos en singular duelo de tres mosqueteros, Atos, Portos y Aramis.


Pero no adelantemos acontecimientos. En las versiones que todos conocemos, corre una aventura de mucho peligro para rescatar un collar de herretes (a saber lo que son herretes) de diamantes que la Reina le había regalado a un inglés, el Duque de Buckingham. El bueno de d'Artagnan lo hace con gran éxito. Y ahí se acaba la versión para niños (que es la que todos conocemos), pero que en el libro sucede a la mitad . Todavía pasan muchas cosas más.

Pero, en fin, os presento a los personajes: La Reina, Ana de Austria, que hay que jorobarse, es española, Lo de Austria debe venir porque es una Habsburgo. Pero ha nacido en Valladolid, es hija de Felipe III y hermana de Felipe IV, Y encima es la madre de Luis XIV, el rey más rey de Francia.


El Cardenal Richelieu, que es un tipo bastante malo y que quiere perder a la reina con la historia de los herretes:



Y la verdadera protagonista de la historia: Milady de Winter. No quiero hacer un casting, que no estoy de rollo para eso, pero no me digáis que si alguien tiene que ser Milady, solo puede ser Eva Green, que he aquí, con esa belleza malvada:


El Duque de Buckingham, que casi hace que caiga la monarquía francesa.




Pero a lo que voy, que se me hace tarde. La verdadera historia que cuenta Dumas va mucho más allá de lo que se conoce en general.

Por supuesto, al mayor parte del relato pasa en París:


El libro mezcla personajes de ficción con hechos históricos reales. Los personajes, supuestamente de ficción son los tres mosqueteros, Atos, una persona seria y noble, cuya verdadera historia solo se revelará al final. Portos, ligón y jugador, posiblemente el más simpático del grupo, y Aramis, místico, suave y con un toque gay, 



El País del siglo XVI tiene muchos rincones, como este lugar en el que parece que están al caer todos los duelos a espada de la ciudad, o este rincón de la plaza de los Vosgos, plaza que si no conocéis, debéis conocer inmediatamente y dejaros de torres Eiffeles, y otros señuelos parisienses
.


Pero en fin, voy con la novela de Dumas. Como os he dicho todo bulle de personajes históricos, como Richelieu y el Duque de Buckingham. Por cierto, es histórico que al Duque lo mató uno de sus curritos.

Entre tanto y tras diversas aventuras e intrigas, d'Artagnan se queda prendado de Milady y no para hasta que se la lleva al catre, en torpe coyunda (vamos, torpe porque se hace pasar por otro, no veas cuando la Milady se entera, se pone hecha un basilisco) 

Los mosqueteros toman parte en el sitio de la Rochelle, y de hecho, Richelieu reconociendo los mérito de d'Artagnan le perdona la vida y lo asciende.


Pero vuelvo con la malvada Milady que, insisto, es la verdadera protagonista.
Tremenda la última parte del relato. Milady se escapa hacia el norte, hacía Picardía, donde para empezar, envenena a la novia de d'Artagnan.

Pero Atos, que en ese momento se revela que ha estado casado con ella, y los mosqueteros, la someten a un juicio en un pueblito cerca de Amiens y le dan su merecido. Oye, no es un espolier, es que era mala, mala. Separan su cabeza del cuerpo, ya veis, que pena porque, por lo menos estaba. bueena.



De verdad, os lo leéis, vale la pena. La historia de loes herretes, como he dicho se acaba hacia la mitad del libro. Luego, todo es nuevo. Por lo menos para menda lerenda. Ya me contaréiis Besotes y abrazotes a cascoporro, mis queridos/queridas

mercredi 13 décembre 2023

Egon Schiele

 


Queridos lectores (y lectoras, faltaría más). Mi reflexión aburrida de hoy, ha sido desatada por mi nevera. Sin broma. Mi nevera, como todas las del mundo civilizado y alguna del mundo sin civilizar, están que no les cabe ni un papelillo de fumar a base de imanes, que vuestro seguro servidor compra a diestro y siniestro en exposiciones, pueblos, ciudades, direcciones de bares, etc. El otro día, cuando no tenía grandes cosas que hacer (casi siempre, que hay que decirlo todo), me puse a contemplar este grupo de hierrecillos magnéticos.


Todos son de afamados pintores. Enseguida, servidor, y vosotros ustedes (oye, que genial es lo de "ustedes", como no tiene género no hay que empezar a hacer piruetas sobre "vosotros o vosotras", no existe "ustedas")   se puede identificar a Kandinsky, Sorolla, Chagall, Brueghel y Hokusai, pero se me atravesó uno, abajo a la izquierda. Tuve que acudir a la Wiki para darme cuenta que era Egon Schiele, es que estoy un poco flojo, lo confundía con Klimt.


Pues sí, Egon Schiele, pintor austriaco, nacido en Tulin an der Donau (sobre el Danubio que hay que contároslo todo)


Su padre era el jefe de estación de Tulin, y desde luego, quería que su hijo fuera, al menos, ingeniero ferroviario. Pues ni modo, se dedicó a pintar desde pequeño, que era lo que le gustaba. Estudió en la escuela de artes pictóricas de Viena, donde no le enseñaron nada. 




Desarrolló un estilo propio, violento, lleno de ángulos, como en las mujeres que os he puesto más arriba, o en este autorretrato:




O en esta pareja:



Y como sé que hay incluso criaturas, absolutamente seguidoras de este blog de los pesados y aburridos, os he puesto tres de las fotos más decentes y presentables, que luego se me ponen las mamás como hidras: ¡que lo ven mis niños, etc!

Se le ha calificado como perteneciente a la "Werkstatt" vienesa o como expresionista, pero siempre original y violento. Fue discípulo de Klimt:



Gustav Klimt

Algunas de sus obras (de Schiele, digo) como esta, "el Cardenal y la monja":


Tiene una clara inspiración en algunas pinturas de Klimt. "El beso", en concreto, del que tengo de todo: tazas, jarrones, etc, como puede verse: 


Pero no tengo un imán de Klimt.

Pero en fin, que la Viena de principios del siglo XX era una sociedad especial, un poco viejuna, con un emperador gagá como Francisco José y sin su Sissy (Romy Schneider). Con la derrota en la Guerra del 18, despareció el Imperio y florecieron los movimientos sociales, del que por ejemplo este "Rabenhof" es una muestra


Pero, en fin, Schiele murió en 1918 y no en la guerra, fue de la gripe española, pobrecico.
Eso sí, no os libráis ustedes de unas pocas fotos de las veces que yo he estado en Viena. No me sacudió el tío este de la porra, que parece que está esperando en el Hofburg a los turistas para meterles un buen porrazo:

Pero conmigo, Viena fue siempre amable y me permitió incluso, entrar en Stephandom (la Catedral de San Esteban, que hay que contároslo todo)


O en el Graben, que he aquí, en Navidad:



Por cierto si vais, o estáis en Viena, no dejéis de visitar la tienda de delicatessen de Julius Meinl, que está al fondo del Graben. Yo compraba siempre café, porque además, los botes eran de lo más decorativo, como puede verse, con un grabado de Klimt


Bueno, creo que por hoy ya está bien de rollo. Me hubiera gustado haceros una Sachertorte, una de las tartas de chocolate más famosas del entero mundo, pero era muy complicado y estoy bastante cansado, así es que me limito a poneros una foto de otro bote impagable: El. bote del café Sacher. Los guardo con placer. Están vacíos, pero son muy decorativos en mi cocina:


Bueno, pues, como digo, voy a cerrar el tenderete, que estoy cansado:

Múltiples besotes, besitos, abazos, abrazotes y abracitos de vuestro Sorokin

mardi 14 novembre 2023

"El cocinero del Alcyon" de Andrea Camilleri. El último libro del comisario Montalbano

 


Mis queridos amigos, heme aquí otra vez dispuesto a daros la tabarra, para que esta vez no pase tanto tiempo entre un mensaje y otro, y como hoy hace un tiempo de Satanás, lloviendo a cataratas en Bruselas, este, vuestro bloguero del alma, ha decidido contaros algo (es que no soporto estar callado), y si no cuento algo, me aburro, como bien dice el título de este vuestro blog preferido (digo yo, de ilusión también se vive). Y como en estos últimos tiempos no he hecho ningún viaje fascinante (o sin fascinar: no he hecho ningún viaje) he decidido hablaros de una de mis lecturas preferidas. Pues sí, son las aventuras del comisario Montalbano, como vosotros, ágiles e inteligentes lectores, habréis deducido leyendo el título de este episodio.

El autor de esas aventuras, es Andrea Camilleri, que -ahí es nada- se puso a escribirlas cuando ya tenía como dos mil años de edad (setenta, creo recordar), un siciliano de verdad, que ya pasó de este mundo al otro hace unos tres años,:

 
Andrea Camilleri

Los hechos (bueno, hechos de ficción) suceden en una ciudad (también de ficción) que se llama Vigata. Sabios exegetas literarios dicen que esa ciudad es, en realidad Puerto Empédocle, y que la capital de la provincia, que en los libros se intitula Montelusa, es Agrigento.



Sintiéndolo mucho, vuestro bloguero (menda lerenda), no conoce la costa Oeste de Sicilia. Yo, siempre al Norte


Pero venga, Sorokin, que te vas por los cerros de Montiel (¿habrá cerros en Montiel? es que estoy harto de irme por los de Úbeda), habla del comisario Montalbano.

Para empezar, os he dicho que "el cocinero del Alcyon" era el último libro sobre Montalbano. Pues os he mentido (ya sé, eso no se hace). El último de verdad es "Riccardino", pero si los leéis, la verdad es que son los dos póstumos (que se publicaron tras la defunción del escritor, que hay que deciroslo todo)



Parece que ha habido una serie de televisión, pero servidor no la ha visto (ni quiere verla, voto a Bríos), pero el actor estaba bien elegido, que lo he visto en foto. 



 Luca Zingaretti, ejecutando el papel de Montalbano

Pero, vuelve a los libros, gurriato, que te despistas.Bueno, antes os pongo una foto de un velero que sería similar al "Alcyon", No admito reclamaciones, la he sacado de I.nternet y no tenía copyright



En fin, voy al rollo. Me he leído once libros del Comisario. Desde que era joven, hasta que acaba devaneciéndose en el infinito en "Riccardino".

El comisario es un tipo socarrón, malhumorado a veces, simpático en todos los casos. Glotón. Hay episodios que está casi todo el libro comiendo. Le encantan los arancini que le hace su cocinera y se puede tragelar un kilo de salmonetes en salsa. No da recetas, y lo siento.

Me encantan los personajes de la Comisaría de Vigata. Mi preferido es Catarella, el recepcionista, siempre metiendo la pata. No puedo saber si sus errores en italiano son tal cual, porque lo he leído traducido.. Mimí Augello, ligón empedernido, Livia, la novia de Montalbano, que vive en Génova y, a pesar de la distancia siempre discute con él. 

Los primeros libros, de aventuras sueltas se leen rápido. De entre los libros, diríamos "enteros", me gustaron sobremanera "el ladrón de meriendas" y "el perro de terracota". Os los leéis, gurriatillos.

Como ya he dicho antes (es que estoy cansado, me repito más que el pepino) No conozco el Oeste de Sicilia. He estado en el Norte, en Taormina, etc, así que os vais a tragar  impunemente mis fotos sicilianas.

Por ejemplo, esta calle podría estar en Vigata
.

.

Y este jardín tambien:


La costa debe ser muy parecida:


¿Y qué me decís, ¡oh amigos! de esta plaza? La foto está tomada en las islas Lípari, pero puede pasar por Vigata ¿o no?




En fin, en honor al comilón de Montalbano, os pongo una foto de una boutique de productos italianos que está al lado de mi casita, en Bruselas:






Como no os voy a cocinar ningún platillo delicioso, os voy a referir al blog de mi amiga Viena, que explica con detalle como hacer "cannolis", que a Montalbano le encantan.

Besotes, que yo creo que ha dejado de llover, pero la calle está negra como boca de oso (¿o no tienen los osos la boca negra?)