mardi 30 mai 2023

Tánger

 





Buenas y soleadas tardes desde Bruselas, queridos amigotes, gurriatillos, piltrafillas y alguno más de mis sufridos lectores. Vaya por delante que no pienso ni mencionar las elecciones de este fin de semana en España y en Turquía (Bueno, ya las he mencionado, pero prometo no volver a hacerlo)
No, lo que pasa es que hallábame yo, vuestro querido bloguero, reflexionando por el hecho de que he estado en más de cien países (el otro día hice la cuenta, ya os los mencionaré otro día, pero hoy se me está haciendo tarde) y eso no me ha evitado agarrar una alergia de campeonato que no me deja ni dormir. Tanto me hubiera valido pasar mi vida en Villatortugas del Olivar contemplando cómo crecen las zanahorias. En fin, a llorar al lloradero me diréis, y tenéis razón.

Lo que quiero contaros, a ver si me animo, es mi reciente viaje a Tánger. Hale, os aguantáis. Fuimos, mi compañera y yo, desde Tarifa. Como podéis ver en el mapa, está cerquita 





El viaje, en el Ferry dura una hora, o sea un suspiro. Además, el ferry es muy confortable:



Pero bueno, ya estamos en Tánger, que ha cambiado mucho del que yo recordaba de mi viaje a Marruecos en los ochenta:



Nosotros, habíamos reservado un habitación en el Hotel Kenzi Solazur. Hotel que no os recomiendo demasiado a pesar de que tiene una piscina y un vistoso césped poblado de animalillos de colores diversos



Eso sí, el hotel es confortable, pero los recepcionistas, los camareros, y otros elementos del servicio, son bastante desagradables.

El hotel está en la nueva zona de Tánger, en la playa, camino del cabo Malabata. Han intentado hacer algo como si fuera Niza, solo que la playa de Tánger es de arena y la de Niza, como todos sabéis ¡Oh amigos!, es de pedruscos, vamos, de guijarros.



El primer día, tras un desayuno bastante malote, contratamos un Taxi, del que os puedo dar las señas si queréis. Mohamed, el taxista es muy agradable y os lleva donde queráis. A nosotros nos llevó para empezar a conocer las magníficas afueras de Tánger. En primer lugar, nos llevó al Cabo Espartel (Tánger está entre dos cabos, el Espartel y el Malabata)


Cabo Espartel




Faro del cabo Espartel


Se palpa un ambiente muy distendido, muy de vacaciones, enfrente de un mar extraordinario. Pero en fin, los más interesante está en el centro histórico. Mohamed nos dejó en la puerta de la Kasbah y se fue. Le pagamos y a otra  cosa. La Kasbah está en lo más alto de la ciudad. Como estoy seguro que todos sabéis, que sois gentes muy leídas y escribidas , 'Kasbah' quiere decir castillo o fortaleza amurallada. De ahí vino lo de 'Alcazaba' en español.




Dentro de la fortaleza, hay buen ambientillo, como puede verse en este bar


Desde ahí, se baja por la puerta de Bab Dhar (miren el mapa, mis amigotes) hasta un mirador desde el que se contempla todo el puerto:


Desde ahí bajamos callejeando por la Medina. Puedo decirles a todos ustedes, mis queridos gurriatos, que no existe ninguna sensación de  inseguridad. Intentan venderte, eso es todo, pero todo con gran corrección


Desde allí fuimos a la plaza del 7 de Abril, que también recibe el nombre de Gran Zoco, aunque se ven pocas tiendas. Eso sí, cafés, y en especial el Cine Rif, que también tiene terraza para cafelitos



Aunque, alguna tienda había abierta, como esta:


Y esta, de especias diversas:


Bajando del Gran Zoco se encuentra el pequeño zoco, que podríamos llamar "zoquete"



Pero bueno, no lo llamaremos así para que mis amigos de Buenos Aires no intenten venderlo: Sin bromas, la foto que sigue está tomada por vuestro bloguero favorito en la Avenida del 25 de mayo, en Buenos Aires en 2010.




En fin, pelillos a la mar, aunque habría que saber qué mar, porque en Tánger hay dos, como se ve en este letrero en el Cabo Espartel:



En resumen, que es una ciudad muy agradable. Os la recomiendo. Eso sí, en los restaurantes es difícil encontrar una cervecita y vino, ya no digamos. Lo mejor está en los chiringuitos callejeros, como este:



Y no es voy a dejar en paz sin mencionar el libro de Arturo Pérez-Reverte: Eva


Donde el aventurero Lorenzo Falcó se enfrenta en Tánger con una agente soviética durante la guerra civil española, en 1937 y dos barcos, uno republicano cargado de oro y un destructor franquista. Falcó se alojaba en el Hotel Continental, que he aquí



Y pasa diversas peleas con unos y otros, de las que siempre ¡A ver! sale ganador tras liquidarse a un montón de gente en las callejas (entonces) de la Medina:


En fin, mis queridos e ilusionados lectores, me voy a cenar, que es tarde.

Grandísimos besotes.

Vuestro bloguero

mercredi 12 avril 2023

Marzo en Bruselas. El salón de los limpiabotas, una exposición de Geluck y un buen restaurante

 


Mis queridos amigotes, amigotas, amiguetes de ambos sexos y géneros, amigos, enemigos, compañeros, y otras hierbas que existen en la viña del señor (del señor Sorokin, desde luego). Debatíame yo entre mi fuerte tendencia a la procrastinación ( o sea, vagancia) y el teneos informados un poco a vuelapluma de lo que ha pasado en Bruselas en Marzo, aparte de llover, llover y llover. Bien, casi gana la pereza, porque hoy, qué rayos, ha salido el sol, pero mi sentido del deber me impulsa.

Os hablaré de la feria de los limpiabotas, que ha tenido lugar en "Tour et Taxis" (por si no lo sabéis es un salón de exposiciones enorme, en el que se celebraba"Couleur café". Ya os lo conté y si no os acordáis, pinchad aquí, gurriatillos)



Está al lado del canal, pomposamente llamado "Puerto de Bruselas", como puede verse:




Os recibe el toro y el oso que tan de moda se han puesto en los últimos tropecientos años:



Y en cuanto entráis, os topáis con restaurantes, bares y otros artículos de primera necesidad.


Pero en fin, hace dos o tres domingos era la feria de los limpiabotas y Sorokin no se lo perdió.




Era un concurso y al final, pues ganó un limpiabotas, que de eso se trataba:



De lo siguiente que os voy a hablar es de la exposición de Geluck en el parque Royal, al lado de Palacio.

¿Que quién es Geluck? Pues es el papá del Chat, un personaje tan popular como Tintín por estas tierras. No hay casa que no tenga uno, dos o tres calendarios del Gato. En mi casa tengo dos, en Madrid otro 


La exposición es muy aparente, aunque vuestro amado y admirado bloguero, llegó ya con la noche amenazando nuestras sufridas existencias. Menos mal que no cierra, que está en un parque:


Algunas esculturas son más simpáticas que otras, como esta del "hablador", haciendo referencia al "pensador" de Rodin


O esta, en la que el gato se proclama rey del estadio tras ganar a una tortuga y a un caracol.


Tutú y Grominet : Para vuestra cultura en información, Grominet es un personaje de dibujos animados que en España se llamaba "el gato Silvestre". Sí, el de "miserables roedores"



Pero en fin, que vamos al jugo del asunto:un restaurante que Sorokin y compañía han descubierto en la "Galerie Royal": Le Marniton (con acento en la o, por favor)


Buen restaurante de gente muy amable y excelente comida




Por ejemplo, la excelente sopa de pescado:



Y los caracoles a la borgoñona, con la muy buena idea de servirlos ya sin la concha, con lo que te evitas disgustos con el palillo ese que tiene pinchos y tal:



Bueno, pues hasta aquí he llegado, mis queridos gurriatos, que estoy cansado y me voy a cenar.


Fuertísimos y apretadísimos besotes, besazos, besines y abrazotes

samedi 11 mars 2023

La Carta Esférica de Arturo Pérez-Reverte

 


Mis queridos amigos y amigas, heme aquí otra vez al teclado de mi ordenata para contaros, una vez más, el último libro que me ha tenido despierto varias noches hasta que no lo he finiquitado, terminado, machacado, reconsiderado y finalmente restituido a su origen (mi lector electrónico, que me he enviciado  a leer en tal chisme, en contra de mis primitivas manías a tal bicho, pero en fin, a la fuerza ahorcan, porque mis estanterías están al borde de explotar, reventar, autoderruirse con tanto libro. Y yo no tengo chimenea para quemarlos como mi respetado Vázquez Montalbán).

Pero, en fin, que me enrollo más que las persianas, así que ¡sus y a ello, Sorokincillo, habla de tu última lectura y déjate de chanfainas y garambainas!. El libro es "la Carta Esférica" de Pérez-Reverte. La verdad es que Don Arturo, con independencia de si pone tildes o no, siempre entretiene. Por lo menos, a servidor de todos ustedes (vosotros). El libro no deja indiferente, pero incluso te hace pensar (válgame San Jenaro, porque como vociferaban en las calles a la vuelta de Fernando VII ¡Lejos de nosotros la funesta manía de pensar!)

El tema es apasionante, todo empieza cuando se imprimieron las primeras cartas esféricas, trasladando la proyección de Mercator  al papel. Allá por el Siglo XVII o XVIII.  En una subasta en Barcelona, se vende una carta marina de un tal Urrutia, y todo el lío empieza ahí. El Mapa sería algo así:



Una maciza mozuela y un peripuesto caballero se pelean por el Atlas Marítimo, que al fin se lleva la nena. Nuestro protagonista, Coy, un marino sin barco por estar suspendido, se prenda de la moza, y la sigue hasta Madrid, donde ella trabaja.

El tema fundamental del libro es el naufragio de un velero bergantín en 1767 y su supuesta localización en el mapa.


El  bergantín,  "Dei Gloria" pertenecía a los Jesuítas y todo aparece liado con la expulsión de los jesuitas de España. Supuestamente, aunque eso se descubrirá más tarde, el velero transportaba unas esmeraldas que la Compañía de Jesús iba a utilizar en su lucha por no ser expulsados de España.

El "Dei Gloria" había salido de La Habana con rumbo a Valencia y había sufrido una tempestad cuando, a su paso por Gibraltar, salió en su persecución un jabeque corsario con la siniestra intención de asaltarlo y llevarse todo lo que llevaban dentro. No queda claro en el libro si los corsarios sabían que llevaba esmeraldas o fue un mero toque de casualidad.  El hecho es que, al final, entablaron fiero combate y se fueron los dos al garete. El asunto del libro de don Arturo es saber, dónde están los dos pecios. Solo se sabe la zona, que hela aquí:



El hecho es que hay un sinfín de aventuras entre Coy, el marino, la nena que se da en llamar Tánger Soto, el peripuesto caballero que responde al nombre de NIno Palermo y Kiskoro, un gurriatillo argentino, pistolero al servicio de Nino.

El libro, por una parte, además de las aventuras, trata con bastante detenimiento los sucesos que llevaron a la expulsión de los Jesuítas, el papel que jugó el Motín de Esquilache, el Conde de Aranda, ministro de Carlos III, y el superior de la Compañía (tiéntense la ropa, amigotes) que se llamaba Isidro López (glorioso nombre, pardiez).

Pérez Reverte demuestra una vez más que controla los resortes de una narración. Pero, aparte de eso, exhibe unos conocimientos marineros, que sin duda tienen que ver con su origen cartagenero. Aparte, está lleno de referencias a relatos marinos, como Moby Dick o las novelas de Conrad. 


En Cádiz, empieza la aventura, donde Coy le mete una buena somanta de palos al argentino, en una calle a la orilla de la Catedral. Como esta (¿con o sin tilde, Don Arturo?)



La aventura sigue en Gibraltar, 


Donde en la calle principal tiene su oficina la compañía de Nino Palermo, absolutamente dedicados a buscar tesoros sumergidos



Nueva somanta de palos a tres o cuatro, y al final, Coy, Tánger y un amigote se hacen a la mar, seguros de donde está el pecio del Dei Gloria



Sin duda, cerquita de Las Negras, en Almería. Pero ¡ay! el barco no aparece. Y ahí viene el toque de genio del libro. Ellos habían estado buscando en las coordenadas que indicaba el plano, pensando en el Meridiano cero de Cádiz (Hasta bien entrado el siglo XIX cada uno utilizaba el Meridiano que le convenía, no el de Greenwich). En estas, un carttógrafo de Cartagena les sugiere que utilicen el Meridiano  de Salamanca, que era el que utilizaban los jesuitas. y, se ponen a ello, y ¡tate! el barco aparece:






No os cuento más, os leéis el libro para saber cómo acaba.

Entretanto, otra cosita más, me voy a cenar y os dejo en paz. He visto que en su día se hizo una película basada en el libro. He visto el reparto (me niego aver el film) y no estoy en nada de acuerdo con los intérpretes que eligió quien fuera.Yo he hecho mi propìo reparto imaginario, que es eso, imaginario, porque alguno de mis intérpretes está ya criando malvas. Pero desde luego, Tánger Soto sólo (con tilde) puede ser Eva Green, con ese toque de belleza y maldad que tiene Eva:




Para coy, tenía varias opciones, pero me quedo con Javier Bardem




Para Nino Palermo, José juis deVillalonga



Y para el argentino, Kiskoro, Peter Lorre. .

Los demás me dan igual



Os voy a dejar en paz y gloria. Pero si creiais que os ibais a librar de mí,.  ¡No!. Ahí os va un relato  verídico:


El nuevo vecino




(contiunará)