lundi 23 octobre 2023

Los tigres de Mompracem, de Emilio Salgari, seguido de una interesante recomendación gastronómica


 Mis queridas buenas gentes, amigotes amiguetes, amiguitos, colegas, gurriatos en general: Estoy seguro que os debatís en medio de estremecedora angustia y atroces inquietudes sin tener noticias de vuestro bloguero favorito (y no me gusta señalar) durante un bastante largo tiempo. ¡Pues tranquilos, Sorokin está aquí, dispuesto a daros la brasa con un estremecedor episodio!

Bueno, en fin, sin afán de inquietaros, os diré que he estado unos días en el hospital, lo que me ha permitido verificar en directo que en Bélgica, la comida de esos sitios compete con atrocidad con los hospitales españoles o ingleses (que ambos he visitado, pero en fin, a llorar a la llorería, así que corto y cierro)

Lo bueno de estar tranquilo y reposado las horas en las que no se come, es que me he dedicado a recuperar lecturas de infancia. En concreto, os voy a hablar de Emilio Salgari y del tigre de Mompracem. La historia sucede en Malasia, en una isla de ficción llamada Labuán, donde habita Lady Mariana la perla de idem (no repito). Pues que sepáis que la isla existe de verdad:



El aspecto real no puede ser más idílico:


Y encima, resulta que Mompracem, donde tienen su guarida los piratas, existe también:


Ha habido varias películas sobre el tema, y una famosa serie de los años setenta, con un actor que traía a 
las nenas de mi entorno loquitas, loquitas, interpretando a Sandokán, el jefe de los piratas


En cambio, si os fijáis en la portada del libro del año del catapún que os he puesto en la cobertura, la lady Mariana de la época tira más a vendedora de supermercado que a perla (no digo más, que se me enfada el personal).

Pero vamos al lío, los piratas se mueven con unos barcos llamados "praos", muy ligeritos y muy veloces y atacan a la flota inglesa, bajo el mando del tío de lady Mariana que encima, y para más disgusto es el tutor de la bella joven:


Naturalmente, salen descalabrados y el mismísimo Sandokan y su amigo del alma, el portugués Yáñez se tienen que refugiar en las espesas selvas de Labuán (en realidad, vista la foto de arriba, no hay muchas selvas, pero lo compensaré con fotos que practicó mi menda en Tailandia y Malasia, que viene a ser lo mismo:



Espesas selvas


Terribles acantilados


Mientras las buenas gentes del lugar viven en chozas:


Y el Gobernador inglés y sus sicarios viven en cómodos y lujosos palacios


Sandokán, Yáñez y sus piratillas pasan terribles aventuras en Labuán, pero no os inquieteis mis amigos, al final todo sucede de forme maravillosa. Sandokén y Lady Mariana se unen en feliza coyunda y esas cosas que pasan de vez en cuando

Ya os contaré más aventuras otro día. Hoy, para cambiar de tercio, os voy a hablar de uno de mis restaurantes favoritos en Bruselas (yo diría, como Hernández y Fernández, que se note que soy fan de Tintin) es más, es mi restaurante favorito.

Llámase "Brasserie St Georges", en Schaerbeek (no confundir, please, con la Brasserie Georges, sin santo, de Uccle):




El restaurante es magnífico, y cocinan de maravilla. En concreto, el atún a la parrilla, no tiene nada que envidiar a Zahara de los Atunes:


El rape en salsa, también delicioso:



Y para postre, unos profiteroles, rellenos de helado de vainilla y cubiertos con una capa de chocolate.


Estoy seguro que Sandokán y Lady Mariana se volverían locos por unos platillos así.

Y ya dejo de daros la turra, mis amigos. La próxima vez espero no tardar tanto en contaros algo

Besotes y besazos

mercredi 2 août 2023

Brujas, la muerta, un libro de Georges Rodenbach, seguido de algunos buenos consejos sobre Brujas


Mis queridos amigos y amigas, aunque en estos momentos me esté asando de calor en Andalucía, he decidido irme un poco hacia el Norte, y hablaros para despejarme un poco de los vapores calenturientos que invaden mi cerebro, mis intestinos, mis hígados, mis uñas, mis dientes y, en fin, todo mi cuerpo serrano, de Brujas (la ciudad, vaya, no de esas féminas malignas montadas en escobas y de las que mal que bien, todos tenemos alguna experiencia). Bueno, no sus enfadís, que también hay brujos, en masculino, no faltaría más.

Total, que a lo que voy, para empezar os hablaré de un libro casi desconocido para los propios belgas, "Brujas, la muerta", de uno de los escritores belgas más olvidados. Georges Rodenbach, que he aquí, en efigie:
 


Curioso que casi ninguno de mis amigotes belgas lo conocía. Injustamente olvidado, escribía en francés, y ello supuso que los flamencófonos lo despreciaran y que tuviera que irse a París para que alguien lo leyera, como ha pasado con tantos y tantos belgas francófonos, 
El libro está publicado en español desde hace mil años. De hecho, esta edición de la colección Austral estaba en la biblioteca de mi padre, ya desaparecido (mi padre, que en gloria esté) y la biblioteca.



El tema dl libro es un clásico, un viudo que viene a vivir a Brujas, triste (el viudo y la ciudad). No sale apenas, hasta que encuentra una mujer que le recuerda a su difunta esposa y, claro se lía con ella. Es una actriz, lo que acaba siendo motivo de escándalo en una ciudad conservadora y pacata (a la española, dice el autor), con lo que la tragedia está servida.  No os cuento más, no vaya a ser que se os ocurra leerlo, pero acaba mal.

En fin el cuadro es la maravillosa ciudad de Brujas que debéis conocer cuanto antes si no la conocéis, queridos amigotes y que ya no es "la muerta", que está bien viva y a reventar de turistas.   Por ejemplo, la plaza, con la famosa torre de Brujas:


La Catedral:

El Ayuntamiento.



Animación, animación

Vuestro bloguero del alma estuvo un fin de semana en un hotel que os recomiendo, el Boutique Hotal, en pleno centro:


Con un buen buffet de desayuno:





Pero Brujas siempre es Brujas, lleno de rincones, bares, restaurantes.



y no todo es clásico, como estas esculturas al lado del Café del Teatro




Donde además está la famosa confitería "aux merveilleux", donde fabrican unos pastelitos a base de merengue que están de chuparse los apéndices digitales:


Y, por supuesto, la cerveza, corriendo a ríos:



También os podéis pasear navegando por los canales.



Como restaurantes, os recomiendo "de Vlaamsche Pot", con las mejores croquetas de crevettes del mundo mundial




Pero bueno, bien está por hoy, que hace mucho calor aquí, en Manilva



jeudi 29 juin 2023

Como polvo en el viento, de Leonardo Padura



 


Hola, buenas tardes bruselenses, queridos amigos, amigas, lectores, lectoras, seguidores ocasionales y no ocasionales, aquí está vuestro bloguero favorito dispuesto a daros las brasa, la lata, la turra (como dicen en Bilbao) dispuesto a contaros un extraño suceso que han sufrido mis neuronas, mis dendritas, mis cápsulas suprarrenales (que no tienen nada que ver, las pobres, pero tenía ganas de nombrarlas). La cosa es que se me había olvidado por completo que había leído este magnífico libro de Leonardo Padura. Me puse a leerlo la semana pasada y no me acordaba de nada, cielos, mis neuronas. Por supuesto, sabía que los acontecimientos que cuenta Padura, pasan en La Habana:



Fui descubriendo (re-descubriendo, debería decir) que un grupo de amigos, que ellos llaman "el Clan" (sí con mayúscula)  se reúnen con frecuencia en la casa de Clara, que actúa como pegamento y sostén espiritual de grupo. Es impresionante, todos los amigos han sido entusiastas de la revolución, y están decididos a poner su esfuerzo para lograr ese mundo mejor que les prometen. Todos son profesionales de alto nivel. Sin embargo, la vida, los acontecimientos,.  los van separando y enviando unos a la emigración, y otros a languidecer en una Cuba cada vez más miserable.

Yo me caí del albaricoquero (lo de caerse del guindo ya está muy visto), cuando Irving uno de los primeros en marcharse, cree ver a Elisa (que estaba desaparecida) enfrente de la estatua del ángel caído, en el parque del Retiro, en Madrid. Ello me sonó a "déjà vu" y efectivamente yo había hecho un comentario en Instagram sobre eso.


El ángel caído, en el Retiro, en Madrid.

Pero bueno, ahí va la explicación, como decía Antonio Machín en "cómo se puede amar dos mujeres a la vez" (preciosa canción que no os debéis perder). Creo que dejé de leer en ese punto y me dediqué a hacer platillos durante la pandemia. 

Hay una serie de acontecimientos que sacuden al Clan, que sigue reuniéndose en casa de Clara en todos los cumpleaños, mientras suceden cosas. Suicidios, desapariciones, huidas fuera de Cuba. 




El Malecón de la Habana



Habana Centro

El clan se dispersa, mientras un enorme sentimiento de decepción los abruma. Eso no es lo que ellos querían para Cuba. Elisa, desparece y cambia de nombre, se casa con un psiquiatra argentino. Su hija (luego se sabrá que es su hija, perdónenme sus mercedes este "spoiler" se va a vivir a Nueva York. Momento que yo aprovecho para poneros un par de fotos que hice en NY en los años ochenta




Un Checker





El Empire State y la luna


Irving está feliz en Madrid y vive en un apartamento en Chueca, con su novio:



Darío, el marido de Clara, se va Barcelona y se enrolla con una catalana que lo convence para hacerse independentista : Tiene un apartamento en Sitges. No me puedo resistir a poneros una foto de este individuo (no es Darío, soy yo, servidor) en Sitges, hace ya un porroncillo de años. Es que le vida pasa:



Pero vamos, tampoco voy a renunciar a contaros mis aventuras en la Habana en los años ochenta.


En La Bodeguita del Medio, entablé casta y maravillosa amistad con dos cubanas, que me invitaron a cenar a su casa. Sielos, vino todo el edificio a conocerme. Al día siguiente, me expulsaron de Cuba, sin que nadie me diera explicaciones. Cosas que pasan.

Ya puestos, os voy a hablar de otro libro de Polvo y viento, que es quien me ha hecho retomar el libro de Padura: "De la poussière et du vent" de Cathie Borie. No sé si estará traducido a la lengua de Galdós, pero vale la pena. Es corto y se lee sin darse cuenta. Es la historia de una familia francesa en los años más duros del siglo XX. Es tremenda toda la historia de Emilien, que por ser comunista es enviado, primero a un campo de concentración del régimen de Vichy y luego a un campo de concentración alemán, donde sobrevive de una manera terrible. El relato es terrorífico. Si tenéis estómago debéis leerlo. Que el fascismo no vuelva jamás:






Buenas noches, mis gentes, me voy a cenar. Os dejo con Kansas y Su "Dust in the wind"

Disfrutad


mardi 30 mai 2023

Tánger

 





Buenas y soleadas tardes desde Bruselas, queridos amigotes, gurriatillos, piltrafillas y alguno más de mis sufridos lectores. Vaya por delante que no pienso ni mencionar las elecciones de este fin de semana en España y en Turquía (Bueno, ya las he mencionado, pero prometo no volver a hacerlo)
No, lo que pasa es que hallábame yo, vuestro querido bloguero, reflexionando por el hecho de que he estado en más de cien países (el otro día hice la cuenta, ya os los mencionaré otro día, pero hoy se me está haciendo tarde) y eso no me ha evitado agarrar una alergia de campeonato que no me deja ni dormir. Tanto me hubiera valido pasar mi vida en Villatortugas del Olivar contemplando cómo crecen las zanahorias. En fin, a llorar al lloradero me diréis, y tenéis razón.

Lo que quiero contaros, a ver si me animo, es mi reciente viaje a Tánger. Hale, os aguantáis. Fuimos, mi compañera y yo, desde Tarifa. Como podéis ver en el mapa, está cerquita 





El viaje, en el Ferry dura una hora, o sea un suspiro. Además, el ferry es muy confortable:



Pero bueno, ya estamos en Tánger, que ha cambiado mucho del que yo recordaba de mi viaje a Marruecos en los ochenta:



Nosotros, habíamos reservado un habitación en el Hotel Kenzi Solazur. Hotel que no os recomiendo demasiado a pesar de que tiene una piscina y un vistoso césped poblado de animalillos de colores diversos



Eso sí, el hotel es confortable, pero los recepcionistas, los camareros, y otros elementos del servicio, son bastante desagradables.

El hotel está en la nueva zona de Tánger, en la playa, camino del cabo Malabata. Han intentado hacer algo como si fuera Niza, solo que la playa de Tánger es de arena y la de Niza, como todos sabéis ¡Oh amigos!, es de pedruscos, vamos, de guijarros.



El primer día, tras un desayuno bastante malote, contratamos un Taxi, del que os puedo dar las señas si queréis. Mohamed, el taxista es muy agradable y os lleva donde queráis. A nosotros nos llevó para empezar a conocer las magníficas afueras de Tánger. En primer lugar, nos llevó al Cabo Espartel (Tánger está entre dos cabos, el Espartel y el Malabata)


Cabo Espartel




Faro del cabo Espartel


Se palpa un ambiente muy distendido, muy de vacaciones, enfrente de un mar extraordinario. Pero en fin, los más interesante está en el centro histórico. Mohamed nos dejó en la puerta de la Kasbah y se fue. Le pagamos y a otra  cosa. La Kasbah está en lo más alto de la ciudad. Como estoy seguro que todos sabéis, que sois gentes muy leídas y escribidas , 'Kasbah' quiere decir castillo o fortaleza amurallada. De ahí vino lo de 'Alcazaba' en español.




Dentro de la fortaleza, hay buen ambientillo, como puede verse en este bar


Desde ahí, se baja por la puerta de Bab Dhar (miren el mapa, mis amigotes) hasta un mirador desde el que se contempla todo el puerto:


Desde ahí bajamos callejeando por la Medina. Puedo decirles a todos ustedes, mis queridos gurriatos, que no existe ninguna sensación de  inseguridad. Intentan venderte, eso es todo, pero todo con gran corrección


Desde allí fuimos a la plaza del 7 de Abril, que también recibe el nombre de Gran Zoco, aunque se ven pocas tiendas. Eso sí, cafés, y en especial el Cine Rif, que también tiene terraza para cafelitos



Aunque, alguna tienda había abierta, como esta:


Y esta, de especias diversas:


Bajando del Gran Zoco se encuentra el pequeño zoco, que podríamos llamar "zoquete"



Pero bueno, no lo llamaremos así para que mis amigos de Buenos Aires no intenten venderlo: Sin bromas, la foto que sigue está tomada por vuestro bloguero favorito en la Avenida del 25 de mayo, en Buenos Aires en 2010.




En fin, pelillos a la mar, aunque habría que saber qué mar, porque en Tánger hay dos, como se ve en este letrero en el Cabo Espartel:



En resumen, que es una ciudad muy agradable. Os la recomiendo. Eso sí, en los restaurantes es difícil encontrar una cervecita y vino, ya no digamos. Lo mejor está en los chiringuitos callejeros, como este:



Y no es voy a dejar en paz sin mencionar el libro de Arturo Pérez-Reverte: Eva


Donde el aventurero Lorenzo Falcó se enfrenta en Tánger con una agente soviética durante la guerra civil española, en 1937 y dos barcos, uno republicano cargado de oro y un destructor franquista. Falcó se alojaba en el Hotel Continental, que he aquí



Y pasa diversas peleas con unos y otros, de las que siempre ¡A ver! sale ganador tras liquidarse a un montón de gente en las callejas (entonces) de la Medina:


En fin, mis queridos e ilusionados lectores, me voy a cenar, que es tarde.

Grandísimos besotes.

Vuestro bloguero