mercredi 12 avril 2023

Marzo en Bruselas. El salón de los limpiabotas, una exposición de Geluck y un buen restaurante

 


Mis queridos amigotes, amigotas, amiguetes de ambos sexos y géneros, amigos, enemigos, compañeros, y otras hierbas que existen en la viña del señor (del señor Sorokin, desde luego). Debatíame yo entre mi fuerte tendencia a la procrastinación ( o sea, vagancia) y el teneos informados un poco a vuelapluma de lo que ha pasado en Bruselas en Marzo, aparte de llover, llover y llover. Bien, casi gana la pereza, porque hoy, qué rayos, ha salido el sol, pero mi sentido del deber me impulsa.

Os hablaré de la feria de los limpiabotas, que ha tenido lugar en "Tour et Taxis" (por si no lo sabéis es un salón de exposiciones enorme, en el que se celebraba"Couleur café". Ya os lo conté y si no os acordáis, pinchad aquí, gurriatillos)



Está al lado del canal, pomposamente llamado "Puerto de Bruselas", como puede verse:




Os recibe el toro y el oso que tan de moda se han puesto en los últimos tropecientos años:



Y en cuanto entráis, os topáis con restaurantes, bares y otros artículos de primera necesidad.


Pero en fin, hace dos o tres domingos era la feria de los limpiabotas y Sorokin no se lo perdió.




Era un concurso y al final, pues ganó un limpiabotas, que de eso se trataba:



De lo siguiente que os voy a hablar es de la exposición de Geluck en el parque Royal, al lado de Palacio.

¿Que quién es Geluck? Pues es el papá del Chat, un personaje tan popular como Tintín por estas tierras. No hay casa que no tenga uno, dos o tres calendarios del Gato. En mi casa tengo dos, en Madrid otro 


La exposición es muy aparente, aunque vuestro amado y admirado bloguero, llegó ya con la noche amenazando nuestras sufridas existencias. Menos mal que no cierra, que está en un parque:


Algunas esculturas son más simpáticas que otras, como esta del "hablador", haciendo referencia al "pensador" de Rodin


O esta, en la que el gato se proclama rey del estadio tras ganar a una tortuga y a un caracol.


Tutú y Grominet : Para vuestra cultura en información, Grominet es un personaje de dibujos animados que en España se llamaba "el gato Silvestre". Sí, el de "miserables roedores"



Pero en fin, que vamos al jugo del asunto:un restaurante que Sorokin y compañía han descubierto en la "Galerie Royal": Le Marniton (con acento en la o, por favor)


Buen restaurante de gente muy amable y excelente comida




Por ejemplo, la excelente sopa de pescado:



Y los caracoles a la borgoñona, con la muy buena idea de servirlos ya sin la concha, con lo que te evitas disgustos con el palillo ese que tiene pinchos y tal:



Bueno, pues hasta aquí he llegado, mis queridos gurriatos, que estoy cansado y me voy a cenar.


Fuertísimos y apretadísimos besotes, besazos, besines y abrazotes

samedi 11 mars 2023

La Carta Esférica de Arturo Pérez-Reverte

 


Mis queridos amigos y amigas, heme aquí otra vez al teclado de mi ordenata para contaros, una vez más, el último libro que me ha tenido despierto varias noches hasta que no lo he finiquitado, terminado, machacado, reconsiderado y finalmente restituido a su origen (mi lector electrónico, que me he enviciado  a leer en tal chisme, en contra de mis primitivas manías a tal bicho, pero en fin, a la fuerza ahorcan, porque mis estanterías están al borde de explotar, reventar, autoderruirse con tanto libro. Y yo no tengo chimenea para quemarlos como mi respetado Vázquez Montalbán).

Pero, en fin, que me enrollo más que las persianas, así que ¡sus y a ello, Sorokincillo, habla de tu última lectura y déjate de chanfainas y garambainas!. El libro es "la Carta Esférica" de Pérez-Reverte. La verdad es que Don Arturo, con independencia de si pone tildes o no, siempre entretiene. Por lo menos, a servidor de todos ustedes (vosotros). El libro no deja indiferente, pero incluso te hace pensar (válgame San Jenaro, porque como vociferaban en las calles a la vuelta de Fernando VII ¡Lejos de nosotros la funesta manía de pensar!)

El tema es apasionante, todo empieza cuando se imprimieron las primeras cartas esféricas, trasladando la proyección de Mercator  al papel. Allá por el Siglo XVII o XVIII.  En una subasta en Barcelona, se vende una carta marina de un tal Urrutia, y todo el lío empieza ahí. El Mapa sería algo así:



Una maciza mozuela y un peripuesto caballero se pelean por el Atlas Marítimo, que al fin se lleva la nena. Nuestro protagonista, Coy, un marino sin barco por estar suspendido, se prenda de la moza, y la sigue hasta Madrid, donde ella trabaja.

El tema fundamental del libro es el naufragio de un velero bergantín en 1767 y su supuesta localización en el mapa.


El  bergantín,  "Dei Gloria" pertenecía a los Jesuítas y todo aparece liado con la expulsión de los jesuitas de España. Supuestamente, aunque eso se descubrirá más tarde, el velero transportaba unas esmeraldas que la Compañía de Jesús iba a utilizar en su lucha por no ser expulsados de España.

El "Dei Gloria" había salido de La Habana con rumbo a Valencia y había sufrido una tempestad cuando, a su paso por Gibraltar, salió en su persecución un jabeque corsario con la siniestra intención de asaltarlo y llevarse todo lo que llevaban dentro. No queda claro en el libro si los corsarios sabían que llevaba esmeraldas o fue un mero toque de casualidad.  El hecho es que, al final, entablaron fiero combate y se fueron los dos al garete. El asunto del libro de don Arturo es saber, dónde están los dos pecios. Solo se sabe la zona, que hela aquí:



El hecho es que hay un sinfín de aventuras entre Coy, el marino, la nena que se da en llamar Tánger Soto, el peripuesto caballero que responde al nombre de NIno Palermo y Kiskoro, un gurriatillo argentino, pistolero al servicio de Nino.

El libro, por una parte, además de las aventuras, trata con bastante detenimiento los sucesos que llevaron a la expulsión de los Jesuítas, el papel que jugó el Motín de Esquilache, el Conde de Aranda, ministro de Carlos III, y el superior de la Compañía (tiéntense la ropa, amigotes) que se llamaba Isidro López (glorioso nombre, pardiez).

Pérez Reverte demuestra una vez más que controla los resortes de una narración. Pero, aparte de eso, exhibe unos conocimientos marineros, que sin duda tienen que ver con su origen cartagenero. Aparte, está lleno de referencias a relatos marinos, como Moby Dick o las novelas de Conrad. 


En Cádiz, empieza la aventura, donde Coy le mete una buena somanta de palos al argentino, en una calle a la orilla de la Catedral. Como esta (¿con o sin tilde, Don Arturo?)



La aventura sigue en Gibraltar, 


Donde en la calle principal tiene su oficina la compañía de Nino Palermo, absolutamente dedicados a buscar tesoros sumergidos



Nueva somanta de palos a tres o cuatro, y al final, Coy, Tánger y un amigote se hacen a la mar, seguros de donde está el pecio del Dei Gloria



Sin duda, cerquita de Las Negras, en Almería. Pero ¡ay! el barco no aparece. Y ahí viene el toque de genio del libro. Ellos habían estado buscando en las coordenadas que indicaba el plano, pensando en el Meridiano cero de Cádiz (Hasta bien entrado el siglo XIX cada uno utilizaba el Meridiano que le convenía, no el de Greenwich). En estas, un carttógrafo de Cartagena les sugiere que utilicen el Meridiano  de Salamanca, que era el que utilizaban los jesuitas. y, se ponen a ello, y ¡tate! el barco aparece:






No os cuento más, os leéis el libro para saber cómo acaba.

Entretanto, otra cosita más, me voy a cenar y os dejo en paz. He visto que en su día se hizo una película basada en el libro. He visto el reparto (me niego aver el film) y no estoy en nada de acuerdo con los intérpretes que eligió quien fuera.Yo he hecho mi propìo reparto imaginario, que es eso, imaginario, porque alguno de mis intérpretes está ya criando malvas. Pero desde luego, Tánger Soto sólo (con tilde) puede ser Eva Green, con ese toque de belleza y maldad que tiene Eva:




Para coy, tenía varias opciones, pero me quedo con Javier Bardem




Para Nino Palermo, José juis deVillalonga



Y para el argentino, Kiskoro, Peter Lorre. .

Los demás me dan igual



Os voy a dejar en paz y gloria. Pero si creiais que os ibais a librar de mí,.  ¡No!. Ahí os va un relato  verídico:


El nuevo vecino




(contiunará)

mardi 14 février 2023

Cocinando con Olga Tokarczuk: Una sopa de mostaza

 


Pues sí, mis queridos amigos, enemigos, lectores, no lectores, gurriatos y otra gente de bien (o de mal, ¿quién soy yo para juzgar?). He decidido obsequiaros con una receta, a la par de con una apasionante lectura. Os voy a hablar, con el debido respeto, faltaría más, de una receta que publica Olga Tokarczuk, premio Nobel de literatura en 2018, en su libro "Sobre los Huesos de los Muertos". Tranquilos, no se trata de comer huesos ni muertos, ¡San Genaro me libre! 



Pero ¿quién se puede resistir a comer un manjar cocinado por un Premio Nobel.? Y mientras no instituyan el Nobel de Cocina, habrá que conformarse on un Nobel de Literatura:





Olga Tokarczuk es polaca, y como ya he dicho fue Premio Nobel en 2018. He descubierto el libro leyendo el blog de Buho Evanescente, y la verdad es que me ha impresionado un montón. 

La protagonista del libro es una ingeniero retirada que vive en la frontera entre Polonia y la República Checa:


La protagonista se llama Janina Duszeiko y, vive solitaria  en una casa cerca de Klodzko, al lado de los montes que el traductor castellano llama "Montes Mesa". Esta región, que desencadenó la segunda guerra mundial se llamaba "los Sudetes" y está compartida por Polonia, Alemania y Chequia. 

La Señora Duszeiko pasa el invierno cuidando de las casas vacías de algunas personas que habitan fuera del pueblo y tiene pocas amistades, claro que el pueblo no da para mucho. Es una gran amante de los animales y detesta los cazadores furtivos que andan por la zona.
Ama la Astrología, y piensa que sabiendo la fecha de nacimiento y conociendo la posición de los planetas en ese momento, se puede determinar cuándo va a morir una persona.

En el pueblo empiezan a aparecer extrañas muertes. y la novela pasa entre sucesos extraños, muertes violentas y esas cosas de toda la vida, ya sabéis.

Servidor de todos ustedes,  que no ha estado en Polonia, ha estado muchas veces en la República Checa hace años, por motivos de trabajo. Aunque mi trabajo era en Praga (ya os contaré algún día si sois buenos)
algunas veces recorrí las regiones de Bohemia y Moravia. En concreto, en una ocasión hice unas fotos en Çesky Krumlov, precioso pueblo, que si bien no es Polonia, a mí no me cabe duda que debe tener similitudes claras con el pueblo de la novela:



Calles rodeadas de montañas...


Un río, y por supuesto, el pesado de vuestro bloguero que no puede resistirse a poner una foto para demostrar que sí, que estuvo allí (aunque la foto sea de Ceske Budejovice y no de Cesky Krumlov)




En el libro, hacia las tres cuartas partes, ya casi en el final, Pani (Señora en Polaco) Duszeiko prepara una sopa de mostaza para sus tres o cuatro amigos. Como se ve, la receta es totalmente vegetariana, pero puedo asegurar y aseguro que es my sabrosa:

Lleva mantequilla, harina (yo he usado Maizena, porque es más fácil de manejar y se conserva mejor, pero, oigan, amigos, ustedes vosotros/vosotras, lo podéis hace con verdadera harina), leche, agua, tres clases de mostaza, sal y pimienta. Madame Duszeiko la sirve con unos curruscos de pan tostado.


Se derrite la mantequilla al fuego suave: 


Se añade la harina y se mezcla como si se fuera a hacer una bechamel:


Tras eso, nuestra protagonista añade mitad y mitad de agua y de leche y la lleva a ebullición:


A continuación añade las mostazas y revuelve como una maniaca, pero sin llegar esta vez a ebullición


Y ya está la sopa. Pani Duszeiko le añade unos curruscos de pan tostado. Y desde luego está muy bien, y no es poque la haya hecho servidor.



En cualquier caso, os aconsejo el libro. Sopas aparte, es verdaderamente interesante y con un final totalmente imprevisto

Besotes, me voy a cenar

dimanche 15 janvier 2023

Fin de año en Sevilla

 



¡Ay, Barrio de Santa Cruz!
¡Ay, Plaza de Doña Elvira!
hoy os vuelvo a recordar
y me parece mentira

Pues sí, mis queridos lectores, lectoras, amigos, amigas, parientes, parientas, gurriatillos y gurriatillas, vuestro bloguero favorito (atrevéos a decir que no, que no soy vuestro favorito y ahí vamos a tener una discusión) ha decidido pasar la entrada del nuevo año, nada menos que en Sevilla. Por supuesto, inspirado por la copla, un servidor y su compañía, se fueron a habitar nada menos que al Barrio de Santa Cruz y justo, al lado de la Plaza de Doña Elvira. La plaza, como se ve en la foto, tiene un encanto especial, aunque no sea  el colmo de la belleza urbana. 



Pues eso, que ahí descansaron (es un decir) nuestros huesecillos  durante cinco días. Y la verdad, hizo bastante frío y el Hotel, mejor no comentar.

Nuestra primera acción fue ir a visitar el Alcázar de Sevilla, que resulta que se ha puesto muy de moda entre los turistas internacionales (con o sin ojos oblicuos)  porque ha sido el escenario de algunos episodios de la Serie "Juego de Tronos". La verdad es que era necesario reservar la visita con antelación y  volverse masa durante un par de horas. 

La entrada no es muy impresionante:


El Alcázar fue la residencia de los reyes moros hasta que Fernando III de Castilla conquistó Sevilla allá por mil doscientos no sé cuantos (es que se me ha olvidado, yo era entonces muy pequeño) y la convirtió en su residencia. Sufrió varias destrucciones por terremotos y cosas así. Total, que Pedro I de Castilla la reconstruyó usando artesanos moriscos. Fue la residencia de Isabel de Portugal, la mejor esposa de Carlos V (según dicen, oigan) y todavía, la casa real española es la dueña de un piso dentro del edificio.

Nada más entrar, en la sala del Almirante, hay un cuadro de Alejo Fernández (ya sé, reconozco mi ignorancia supina, no sabía quién era el tal Alejo, pero es un pintor español del siglo XVI, ya veis lo que se aprende viajando): La Virgen de los Navegantes:


El patio es bonito, pero si conocéis la Alhambra de Granada, no tiene comparación:



Pero sin duda, lo mejor el Alcázar son los jardines:





Lo que si vais a Sevilla no podéis dejar de lado, es la visita a la Catedral:



Impresionante, es la iglesia gótica más grande de España y una de la más grandes de Europa. La genialidad de los cristianos cuando conquistaron Sevilla fue respetar la Giralda (os la he puesto en el encabezamiento) como torre, y construir la catedral al lado en sustitución de la mezquita árabe.

Hay demasiadas joyas en la Catedral como para contarlas en un blog de un gurriato como menda. A mí, me impactó la tumba de Cristóbal Colón. Sí, señoritos, Colón está enterrado en la Catedral de Sevilla. La tumba es de principios del siglo XX, cuando los restos del Almirante de la Mar Océana fueron trasladados de Cuba a España:




La colección de pinturas también es impresionante

Servidor, que adora a Quentin Metsys, no pudo refrenarse de hacer una foto a esta "Piedad". No está claro si es auténtica, si es una copia, si es de un discípulo, pero a mí me gustó y ya está. Es la ventaja de la crítica subjetiva:




Y bueno, voy a ir a las cosa importantes, qué rayos. ¿Dónde fui el día de fin de año? ¿qué comí? ¿qué maravillas gastronómicas acariciaron mis papilas?. Pues bien, fuimos a la Taberna del Alabardero, que al mismo tiempo es la sede de la Escuela de la Hostelería de Sevilla:


Si bien, la entrada no es muy impresionante, apenas traspasáis la puerta, aparece un restaurante magnífico





El menú de Nochevieja era este:



No os voy a poner fotos de todos los platillos, he hecho una composición. En la primera foto, el aperitivo que podéis leer en la carta. En la segunda, la lubina (para mi gusto un poco demasiado hecha, pero a mí es que me gusta el pescado casi crudo) y en la tercera el sorbete de fruto de la pasión



vamos que fue una cena magnífica, con todo y campanadas a las doce, amén de las doce uvas (me dejé una, no sé si eso me traerá consecuencias en 2023)

En fin, que fue un fin de año excelente. Aprovecho la foto de este gurriato de Albacete en la Plaza de España para desearos a todos Un feliz 2023



Besotes y abrazos sin medida