vendredi 24 septembre 2021

Los murales de Sabinillas y la fiesta de la vendimia en Manilva



Hola, buenas gentes, que tenéis la paciencia y los ánimos necesarios para seguir las andanzas de éste, vuestro aburrido bloguero. Sobre todo, teniendo en cuenta que hace ya casi dos meses que no he tenido el atrevimiento y la osadía necesarios para contaros mis tremebundas aventuras, algo así como las de Don Furcio Buscabollos (1). Pero, en fin, os aclaro que me he pasado el verano en Andalucía. En Sabinillas, en concreto. Ahora, ahora os explico eso, no se me pongáis nerviosos.

Antes de empezar a contaros mis tontunas, tengo que deciros que Durante la última semana de estancia, hemos visto muy de cerca el incendio de Sierra Bermeja, que está al lado. Eso me ha dejado profundamente triste. Aunque ahora, encima, explota el volcán de La Palma. No vivimos para sustos. 

La Sierra Bermeja se veía así desde Manilva, antes del incendio.



Para aclarar las cosas, os pongo un mapa de la zona:


Sabinillas, cuyo nombre oficial es "San Luis de Sabinillas", es la playa de Manilva, que está a un par de kilómetros monte arriba. Es un pueblo de pescadores, aunque según parece empezó en el siglo XIX como una zona de ingenios moledores de caña de azúcar. Si queréis saber más sobre eso, podéis pinchar aquí.

El nombre, es curioso, aunque no he encontrado quién me lo explique, está dedicado a San Luis, rey de Francia. La parroquia es pequeñita y molona, como se ve:


Y ya voy entrando en materia sobre los mosaicos. El primero que se encuentra es a la entrada del pueblo:


Pero antes, os vais, queridos, a tragar un par de fotos sobre los otros dos barrios del pueblo:

El Puerto de la Duquesa:


Y el Castillo de la Duquesa:



La Duquesa, mira tú por donde, era la Duquesa de Arcos. Egregio nombre del cual se han producido un montón de retoños, incluidos cuchilleros de Albacete e incluso algún elemento que vive en Bruselas haciendo pendejadas.

Pero volvamos a los mosaicos. Sabinillas está llena de mosaicos de cerámica, como este, a la entrada del Colegio:


O estos, dedicados a los pescadores, como homenaje a la gente que le da vida al pueblo:



El que os he puesto en el encabezamiento de este artículo, es una maravilla. Es un mosaico basado en "Los corceles de Neptuno" de Walter Craene, pero todos ellos están firmados por Conchi Ferrer, una verdadera artista. También en El Castillo hay mosaicos, como en estos bancos:




En Sabinillas, además, Todas las calles que dan al paseo marítimo tienen nombres de pintores, y en todas ellas hay mosaicos que les son dedicados:


La calle Picasso, tiene varios mosaicos:



Pero, como podéis ver, cada calle tiene su pintor y su mosaico:




Entre la calle Picasso y la calle Duquesa de Arcos, está la mejor heladería del Sur de España, por no decir de Europa, qué rayos: "Da Vinci":




Una maravilla. Hay días en verano que hay cola para entrar, incluso a media noche. En el interior, os recibe otro mosaico de Conchi Ferrer:


Además, para mis queridos amigotes del otro lado del Atlántico, en el mostrador hay un interesante consejo:



Ya me diréis si no es un buen consejo, porque no hay que mezclar diversos placeres. Si estás a helados, estás a helados.

Los murales de cerámica trepan, trepan hasta Manilva, donde hay uno magnífico dedicado a la vendimia:





Y ahora, os cuento que el cuatro de Septiembre se celebró en esa plaza la fiesta de la Vendimia:




Si Sabinillas vive de los pescadores (y de los turistas, que todo hay que decirlo, aunque vuestro amado bloguero sea uno de ellos), Manilva vive de la viña. Por eso, la fiesta fue esplendorosa, a pesar de que todos íbamos con mascarillas. Se dieron premios a los mejores cosechadores de uvas, se oyó música, se bebió vino. Lo pasamos muy bien:





En un lagar, en la misma plaza, se pisó la primera uva de 2021:





Bueno, colegas, coleguitas, colegotas, ya os he contado lo principal. Ahora me voy a cenar. Llevo una semana en Bruselas ¡Y todavía no ha llovido! no quepo en mí de satisfacción. 

Besotes, besines, besazos, abrazos generalizados.

(1) Don Furcio Buscabollos es un personaje del Pulgarcito. Si queréis más datos, pinchad aquí
 


samedi 31 juillet 2021

El misterio del cuarto amarillo de Gaston Leroux

 


Hola, buenas gentes que tenéis la enorme paciencia de leer mis sinsorgadas día tras día, noche tras noche, semana tras semana, año tras año. El trataros así, queridas gentes, me evita el avispero de tener que enumerar todos los géneros a los que dedico mi mensaje, que hay quien se pone como una hidra con esas cositas.

Pues iba a deciros que, realmente no está el tiempo para alegrías en mi país de residencia, inundado y semi arrasado por ese cambio climático que no existe, según algunos. Yo tuve la suerte de salir de Bélgica de vacaciones un par de días antes del desastre, pero mi pensamiento está con ellos. Haciendo de tripas corazón (ello, me hace el corazón muy grande, porque mi tripa lo es), me voy a sobreponer y contaros mi última lectura. "El misterio del cuarto amarillo", que fíjate tú por donde, no había leído todavía, a pesar de que en mi infancia cada vez que desaparecía algo en casa, los adultos decían "¡Oh!, esto es el misterio del cuarto amarillo". 

La novela la leí en versión original, en francés, pero tranquilos: hace varios miles de años que está traducida a la lengua de Galdós (estoy harto de que siempre se llame al castellano "la lengua de Cervantes"):



La novela fue un hito en las novelas de misterio de finales del XIX, al mismo nivel que las novelas de Poe o de Conan Doyle. Su autor, Gaston Leroux, era periodista, magistrado, y lo que le echen:


Gaston Leroux


La novela ha sido llevada al cine varias veces. en 1920, en 1933, etc. No os doy fechas exactas, gurriatos para no equivocarme, que luego me lo reprochan algunos ¡Sorokin, mientes, etc, etc!


El personaje principal es Rouletabille, un joven periodista de dieciocho añitos, que resuelve el misterio de una forma brillante. En la versión fílmica de 1933, el joven reportero es interpretado por Serge Reggiani, que francamente, no da la edad, pero no se le ve mal en el papel:



Quien iba a decir que treinta años después estaría cantando con ronca voz que "los lobos han entrado en París" Y si no os acordáis de la canción, podéis pinchar aquí.

Está clarísimo que Hergé se inspiró en Rouletabille para su Tintín:

Tintín, el joven reportero del "Petit vingtième" y su fiel Milú

Otro joven repórter que resuelve caso tras caso, con la ayuda del Capitán Haddock. Otro clasicazo, Rouletabille también tiene un amigo, mayor que él, que relata los hechos y no entiende nada, como Sherlock Holmes y Watson, otro par del estilo.

El misterio de la novela sucede en un supuesto Castillo de Glandier. Lo he estado buscando en los mapas, pero lo que aparece es una Abadía, aunque he encontrado una supuesta foto del castillo:


El supuesto castillo se parece al Castillo de Moulinsart, de Tintín, como podéis ver en esta foto que le he hecho a la taza del desayuno con la que calmo mis ganas de café matutinas. Pobretica la taza, tenía unas ganas enorme que le hiciera una foto:


Pero venga, Sorokin, que te pierdes en los preámbulos y no vas al grano. Vamos al libro. Leroux cuenta un misterio totalmente irresoluble, Una habitación cerrada, en un anexo del Castillo, donde duerme la víctima, la Señorita Stangerson, mientras su padre trabaja en un laboratorio anexo. Un grito de la moza, pero el cuarto está cerrado a cal y canto y para entrar tienen que forzar la puerta. Dentro está la chica, sola, sin conocimiento. Todas las puertas y ventanas cerradas y sin forzar. Leroux dibuja un mapa para que te des cuenta gráficamente.


1 El cuarto amarillo, con su única ventana, enrejada y su única puerta que da al laboratorio
2 El laboratorio con dos grandes ventanas enrejadas y dos puertas, una al vestíbulo y otra al cuarto amarillo
3 Vestíbulo con una ventana sin rejas y una puerta que da al parque
4 Cuarto de baño
5 Escalera que lleva al granero
6 La chimenea del pabellón

El autor te da una serie de falsas pistas para desorientarte, dejando incluso caer que hay algo de magia negra o de transmutación de los personajes. Habla incluso de Houdini, el mago de las escapatorias. Para acabar de liarte, hay una segunda aventura, en el mismo palacio, donde se escapa el culpable ante los ojos de todos. Además, hay una misteriosa dama de negro y una bestia que ruge por las noches.

Cuando ya estás hecho un lío, Rouletabille, claro, desvela el misterio, donde no hay nada de sobrenatural y deja abierta la puerta a otro misterio que tendré que leer. En fin, os la leéis si no lo habéis hecho ya. Seguro que lo pasáis bien si os gustan los misterios.

Sí es cierto que la dama de negro existe. De hecho aquí está con Rouletabille (versión 1988) enfrente de Nôtre Dame de Paris. 


Y esa foto me sirve para enseñaros la aguja de Viollet-le-Duc que despareció en el incendio de hace dos años.


Así, sin aguja, está ahora Notre Dame. Triste, muy triste;


Leroux, en el capítulo VI hace un comentario sobre Viollet-le-Duc, diciendo que crea extraños conjuntos dispares. Viollet-le-Duc fue muy criticado en la Francia de la época precisamente por eso, por crear esa especie de monstruos arquitectónicos que ahora ya no nos parecen tales. Claro que, en su día la mismísima torre Eiffel fue considerada un engendro y ahora todo el mundo se maravilla.

bueno, os voy a dejar solos un rato (ya era hora Sorokin) me voy a echar la siesta que estoy en Madrid y hace calor. Besotes enormes

lundi 14 juin 2021

Cocinando con las cocineras de Ibiza, de Marta Torres Molina

 


Hola, buenas tardes, mis queridos, queridas, amigos, amigas, amigotes, amigotas, buenas gentes (y malas, quién soy yo para decidir quien lee mis tontunas), desocupados lectores (aviso, la frase es del Quijote, no es que os diga en qué tenéis que ocuparos). Hoy os voy a dar la turra (la lata, la brasa, la "turra" es muy bilbaíno) hablándoos de un magnífico libro de Marta Torres Molina: "Cocineras en Ibiza". Marta, también conocida como "Dorothy con tacones" por su blog, del que soy seguidor desde hace tiempo, ha escrito un libro precioso, que os recomiendo. El libro cuenta la vida de diez cocineras ibicencas e incluye un montón de recetas de cada una de ellas. Naturalmente, vuestro amado bloguero (yo mismo) ha querido ensayar alguna de las recetas. Este es el relato de mi intento, queridos seguidores/seguidoras (que no, que no me pilláis).

Estuve en Ibiza hace ya miles de años, ya ni me acuerdo cuantos. Debe hacer tantos, que esta buena ibicenca que aparece en la foto se ha vuelto de piedra. como la mujer de Lot. El sujeto que aparece a su lado y que tiene la barba y el pelo negros (y no grises, pardiez), me recuerda a alguien, en fin, no sé.




Pero volvamos al libro de Marta, Sorokin, que te enrollas más que una persiana andaluza. Todas las protagonistas, tal como lo cuenta el libro, son mujeres firmes y decididas, que se han hecho a los fogones a base de currar. A mí, la que más me ha impresionado es Lolita Costa Planes, nacida en 1920 (casi nada) y que ha recibido en su restaurante desde Freddy Mercury hasta Mario Conde. Pero, en fin, por ensayar un plato, he elegido las lentejas viudas de Pepa Planells:


Pepa Planells. La foto, por supuesto es del libro


He elegido las lentejas, porque A) adoro las lentejas. B) es una receta facilita para empezar (Haré otras, os lo prometo)

Los ingredientes son: Lentejas precocidas, alcachofas, una cebolla, una zanahoria, un ajo, un tomate, unas judías verdes, una patata, una ñora... (¿una ñora?, ¿de dónde vas a sacar una ñora, Sorokin?. Os lo explicaré más adelante, no se me arremolinen, como decía Cantinflas)


Así es que me tuve que ir a Chez Galip, mi suministrador turco de frutas y verduras, del que ya os hablé aquí, pinchad, pinchad buenas gentes:



Y me senté en la terraza a cortar las verduras:



Tenía, naturalmente, a mi lado una copa de Champagne Vranken, para ayudarme en mis sobrehumanos esfuerzos.

Lo más difícil fue pelar las alcachofas, pero debo deciros, queridos míos, que son ellas las que crean la diferencia. Dan un sabor único.

Bueno, pues con un poco de aceite de oliva, primero pocho la cebolla en trozos grandes, un ajo machacado y... la "pseudo ñora". Os explico, son unos pimientos choriceros que compré en el mercado de Alicante en 2017 durante una excursión de blogueros a Tabarca. Pinchad si ello no despierta un recuerdo vivo en vuestros corazones:




La pseudo ñora:


Vale, cuando todo está pochado se ralla el tomate:


Y se le añaden unas hebras de azafrán



Por supuesto, luego se añade agua, las lentejas y las verduras y se pone a hervir. El libro habla de 30 minutos, pero yo lo tuve más tiempo, hasta que constaté que todo estaba hecho


Y luego procedí a hacerlo desaparecer en mi estómago. Debo decir que el libro habla de añadir unos cuartos de cebolla cruda como acompañamiento, Yo pasé de ese consejo, pero seguí otro que consiste en añadir un punto de sobrasada, aprovechando que había traído de España tan sabroso ingrediente. Pero claro, ya no son "viudas", son lentejas con compañía.



Tal vez os parezcan muy caldosas, pero así es como le gustan a vuestro amado bloguero. Entre tanto, os prometo que haré otra receta.

PS: Gracias a Marta por enviarme el libro. ¡Dorothy, vuelve a tu blog, tus seguidores te echamos de menos!

Besotes grandes y variados

dimanche 30 mai 2021

Visita a Genalguacil, el pueblo museo, seguido de un par de interesantes recomendaciones

 


Hete aquí mis queridos y queridas amigotes y amigotas, amiguetes y amiguetas, ilusionados lectores e ilusionadas lectoras (esta vez no me pilláis) que  vuestro amado y admirado bloguero Sorokin consiguió escapar de su encierro bruselense en cuanto nos dieron permiso para salir del país, así es que vuestro seguro servidor y su compañía consiguieron un billete de avión, se hicieron un SCR y un PLF  (suena fatal, pero no es nada obsceno) y se largaron una semanita larga a Andalucía.

Aparte del natural descanso que implica el estar al lado del mar a 24ºC, huyendo de las lluvias belgas, decidimos ir a visitar lo que sus habitantes llaman "el único museo habitado del mundo": Genalguacil, el pueblo museo, en plena Serranía de Ronda:



Google recomienda, o más bien propone, dos rutas desde Manilva, que es donde nuestros espíritus fatigados se solazaban.



Yo os recomiendo, si queréis ir, que toméis la ruta por Gaucín (ya os hablé de tan singular pueblo. Pinchad aquí si vuestra memoria os falla). Es una carretera que tiene más curvas que la peluquera de mi barrio, que levanta oleadas de admiración cuando se pasea (ojo: no me acuséis de machismo, es un hecho constatado), pero que está en buen estado. Para volver se me ocurrió coger la otra carretera, cosa que os desaconsejo formalmente, porque, además de curvas, está llena de desprendimientos del terreno y zonas con el firme dañado.

Pero bueno, que ya estáis a la entrada de Genalguacil. Hay un aparcamiento a la entrada que tiene un letrero totalmente cabalístico:


A ver si alguno de vosotros, inteligentes lectores me explica qué entiende en ese galimatías.

Pero, en fin, la primera escultura os saluda antes de entrar. Es un tronco de árbol con unas misteriosas caras:


Mucho más comprensible es otra escultura en un tronco que está en el interior del pueblo:


Si seguís andando por sus calles empinadas, podréis ir contemplando una escultura tras otra.



La ofrenda de Yolanda Zabala



La muñeca preñá, de Mercé Iglesias



Fusión, de Jaime Becerra



El Patarino, de Ramón Paredes



Impulso, de Alfredo Coza


Y no os sorprendáis si en un recodo de una calle aparece la mismísima Pantera Rosa.


En el extremo del pueblo, aparece volcada sobre el vacío, "Abrazando la luz" de Antonio y Nuria Haro.



Si seguís el recorrido por el pueblo, podréis comprobar que el arte popular está presente por todos lados:


Y para relajaros finalmente, podéis seguir hasta la Plaza Mayor, con unas vistas maravillosas de la Serranía:



Si después de terminar el recorrido y sobrevivir a la ruta gris (ver mapa, más arriba), llegáis a Sabinillas, podéis visitar para continuar inmersos en el arte, la exposición de pinturas de J.D. Smith en el bar "Florita", en el paseo marítimo.  Lamentablemente creo que se termina el día 31, así que os queda poco tiempo. Bueno, tal vez la prolonguen: (*)



Y como colofón de tan maravillosa jornada, os recomiendo que vayáis a la Brasserie Belge, "QG" de nuestro amigo José González, sitio de reunión de todo el mundillo belga de la región:



En QG hay más de cien cervezas belgas. Por ejemplo, una fastuosa "Kwak" con su vaso especial y todo (cuidado al llegar al final, que no salte la cerveza fuera del vaso, sería una pérdida)





Además, este año, como novedad tiene algunas tapas belgas, como estos jugosos mejillones, amén de hamburguesas, patatas fritas a la belga, filete americano. Si no sabéis lo que es, preguntad a un belga. Los franceses lo llaman "tartar". En fin, hay un diccionario belga-francés para los que habláis francés, pero no belga. 

Bueno, voy a dejar de daros la brasa, que  ya estuvo suave. Y es domingo. Venga besotes, besazos, besines y, en general, besos.

(*) Me informan que "Florita" ha cerrado. En su mismo emplazamiento va a abrir un nuevo restaurante que se llamará "La Paloma". Las pinturas de Justin (J.D.Smith) se quedan para el nuevo restaurante, que abrirá el 5 de Junio.