
La historia es vieja. Me la contó una mexicana en Guanajuato mientras intentábamos deglutir unos champiñones asesinos con salsa de chipotle (imposibles incluso para un avezado estómago jarocho, conque imagínense, mis cuates, para un delicado gachupín). Luego la he escuchado más veces, en Marraquech, en Kazakhstan, y otros sitios que no recuerdo.
Básicamente, con variantes, la historia es la siguiente: El ejército real se hallaba apostado en lo alto de una colina dominando un río y un valle. A su frente su gallardo rey, ayudado por sus valientes capitanes montados en briosos corceles, oteaba al ejército enemigo dispuesto para el combate al otro lado del río.
El rey dió la orden de ataque. Sonaron trompetas, añafiles, atabales, cuernos de caza y el saxofón de algún despistado que se había equivocado de siglo. En medio de enorme estruendo, el ejército real se lanzó al ataque, cruzó el río y se lanzó sobre sus enemigos. Pero ¡ay!, atravesaron el compacto bloque enemigo sin que éste sufriera el menor daño.
El rey, perplejo, dió orden de girar en redondo y volver a cargar, con idéntico resultado. Esto se repitió varias veces, hasta que el buen rey mandó llamar a su adivino, médico, científico, arúspice diplomado y seguidor empedernido de Iker Jiménez y le explicó lo que estaba sucediendo.
El sabio preguntó: ¿está su Majestad seguro que su ejército es el ejército real? ¡claro! respondió el Rey. ¡No puede haber otro ejército real!.
Ante lo cual el adivino respondió, pues entonces, Majestad, el otro es un ejército imaginario...

3 commentaires:
Ojalá y la historia pudiera ser verdad.
Mi visión es que , en la vida real, las fuerzas tangibles, poderosas, “reales” (materiales) atropellan, masacran, diezman, destruyen, aniquilan a las fuerzas “imaginarias” (idealistas). Estas últimas no tienen la potestad de hacerse transparentes y salir incólumes de los enfrentamientos. Mas bien sucede al contrario, cuando la idea intenta convencer “atacando” con razones y buenas intenciones al mundo materialista real, éste logra la victoria y sale ileso, y hasta reforzado, en sus objetivos e intenciones. A más y mejores ideas, deseos y planteamientos, más y mejores fiascos, fraudes y garrotazos.
Si la moraleja que el autor intenta compartir resulta ser que no se puede ganar la pelea a los fantasmas, puede ser cierta, pero … ¿y quién no tiene fantasmas y quizás hasta esqueletos en los cajones de sus escritorios mentales?
Cierro la espita de mi verborrea y me apresto, una vez concluidas las festividades propias de la época (aunque aquí todavía quedan “las octavitas”), a comenzar la ascensión de la cuesta de enero, febrero, etc., que esta año se parecen al Turmalet , el Angliru, y la Subida a los Lagos de Covadonga.
¡Suerte para todos!
Las historias que en el fondo son reales, cruzan todos los mares. Como la que se escucha desde Pontevedra a Murcia pasando por Albacete. Una amiga me conto, de primera mano, que la novia de su mejor amigo, le contó que, estando de guardia en el hospital clínico, observó un revuelo al final del pasillo. Una cuadrilla de doctores bajaban a la cafetería comentando lo impresionantre del tema ¿quien se lo podría imaginar? ¡¡pobrecita que apuro!! ¡con lo guapa que es!!, bueno, bueno que yo ya había notado algo. ¿Notar?, que la srta Igartiburu es hermafrodita, hacia tiempo que ya había trascendido de los círculos médicos pero ¡Que tuviera dos penes!.
NT: Que la guapa vasca era hermafrodita, lo sabía yo desde el 2006, pero ayer mismo me contaron que en un Hospital a 860 km de donde se obtuvo la primera noticia ocurrio el suceso antes descrito.
¿real? ¿imaginario?
Me siento (de pie sería un tanto cansino teclear) atónico, boquiabierto, estupefacto, anonadado, noqueado, asombrado, frustrado, encajonado, engañado, y mil “ados” mas, con la noticia ¿real, ficticia, comprobada, inventada, rumoreada, contrastada? y mil “adas” mas, sobre la Srta. Igar, que Don Pau comparte con nosotros. Por cierto, saludos, hacía tiempo que no contábamos los lectores con su valorada presencia escrita. Eso mismo ocurre con algunos otros de los que no leemos nada hace algún tiempo. Personalmente, echo de menos el compartir bloguero. Los diálogos son más placenteros que los monólogos.
Desde que el ‘Caso’ dejó de publicarse, no había oído ninguna noticia de tamaño evento caótico. Hermafroditas … de toda la vida los ha habido, con dos penes … alguno habría, pero con ambas peculiaridades … los cálculos probabilísticos alucinan. Y yo que la veía tan bien plantá y hasta hace poco tomé las uvas con ella, quien me lo iba a decir. Pues nada, cosas veredes. (Todo lo anteriormente escribido tiene validez siempre y cuando la Srta. Igar sea la misma de que nos comenta Don Pau, claro está)
Alguien, a quien conozco de propio y personal conocimiento y por lo tanto no son rumores, bla, bla, hace que nazcan moscas con varios ojos y en diferentes partes de su cuerpo. A nivel de laboratorio ya casi cualquier cosa es posible, pero a nivel de cambios espontáneos, aleatorios, en la naturaleza se esperaba que ésta fuera algo más predecible. Claro que, pensándolo bien, ahora caigo que hace tiempo que conozco de muy propio y personal conocimiento a un ejemplar producto de estas anomalías genéticas, al que decidieron echar p’alante sus progenitores muertos de pena y miedo y todavía camina en el mundo real dando guerra a diestra y siniestra (es mas de siniestra, debe de ser por lo de las anomalías). Alguno de ustedes lo debe de conocer. Con el tiempo ha ido a peor pero ya es algo tarde para poder remediarlo.
Por cierto Don Soro, estos juegos de la Madre Naturaleza (que por cierto, debe de ser también hermafrodita porque se sepa nadie conoce al Padre Naturaleza) quizás pueden deberse a la proliferación de los rayos malignos producto de la desintegración telecérea (término usado por otro de los héroes de los años ’40-’50’ el mentao Diego Valor). Creo que dentro de su muy amplio círculo de admiradores (este blog es la ONU … pero algo más serio) tiene a un gran conocedor de las partículas que, aun siendo asesinas por su propia naturaleza, los permite calentarse con la electricidad ahora que el gas de Rusia escasea. Si tiene a bien, solicítele nos ilustre a cerca del efecto de los rayos gamma, o similares, sobre los bípedos mortales y las anomalías que pueden producir.
Solicitando su benevolencia por la extensión de la parrafada, se despide de ustedes este su seguro servidor … yo mismo.
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